Por qué deberías participar en el Spain Classic Raid

El Spain Classic Raid implica emoción y aventura, pero sobre todo es una experiencia única que solo el que la haya vivido podrá entender. Está pensado al detalle por y para amantes de los coches, con una organización impecable y un ambiente inigualable. En este post, te contamos nuestra vivencia.

Spain Classic Raid

El Spain Classic Raid es la primera y única prueba de regularidad sobre tierra con vehículos clásicos de España y va por su tercera edición.  Del 25 de marzo al 1 de abril los participantes recorrerán 2.300 km en un coche de más de 25 años de antigüedad para cruzar España desde Barcelona hasta Sevilla, pasando por los desiertos de Monegros y Almería, la estepa castellana y la costa granadina. Esto implica aventura, emoción y un ambiente de compañerismo superior por parte de todos los participantes. Entre ellos, este año he tenido el privilegio de estar yo.

Por delante, la primera etapa del Classic Raid y muchos desafíos. La salida se llevaba a cabo el sábado 25 de marzo, desde el Puerto deportivo de Barcelona. La llegada, establecida en Lérida tras varios enlaces y tres tramos cronometrados.

Spain Classic Raid

Coincidían algunas circunstancias que nos  hacían estar especialmente alerta. Por una parte, desde hacía algunos días, un temporal había estado azotando  la zona y dejando a su paso un rastro de copiosas lluvias, vientos huracanados y hasta nieve en las cotas más altas. Por otra, me inquietaba la responsabilidad de copilotar a mi compañera, sin contar con experiencia previa, pues aunque lleves la teoría estudiada y la tecnología a tu favor, en la práctica un raid es impredecible. Lo normal para mí no es sentarse a la derecha, aunque la verdad es que tenía muchas ganas de saber qué se siente y de vivir el raid de otra forma. Y vaya si lo hice.  

Por cuestiones meteorológicas, la bienvenida la noche anterior a la salida, no fue nada cálida. Pero, la organización, pendiente del mínimo detalle en cada momento, lo hizo todo muy fácil. Comunicación directa y en tiempo real con los 62 inscritos en esta prueba tan particular y gracias a ellos pudimos prepararnos sin demora para la mañana siguiente.

Spain Classic Raid

Nuestro coche: un Panda azul con el dorsal 46, recién llegado de una aventura en el desierto de Marruecos y bien equipado para la ocasión entre otras cosas con baquets deportivos de tres puntos, barras antivuelco, jaula, terra ¡y hasta snorkel! Una delicia que en su día contó con 51 CV y a la que el tiempo (y sobre todo su dueño), le han tratado más que bien… aunque se haya dejado algunos caballos por el camino.     

Primera etapa del Spain Classic Raid 2017: nuestra experiencia

La noche se hace corta y ya en el puerto deportivo de Barcelona, a primera hora del sábado, el ambiente es inigualable. El sol acompañaba en las verificaciones de documentación y técnicas; y uno a uno, cada coche las va superando. Mientras tanto, participantes y curiosos intercambian opiniones y alguna foto para el recuerdo.  

La organización, una vez hechas las verificaciones nos da un briefing donde nos explica la orden del día y, una vez han verificado con un coche el terreno que vamos a recorrer, los coches comienzan a colocarse por turnos para la salida.  

Spain Classic Raid

Nuestro Panda se acerca al arco de salida rugiendo con ganas de barro. Pongo el crono en marcha y me aferro al rutómetro que han facilitado previamente desde la organización. Piloto y copiloto, somos conscientes de que al ir al Spain Classic Raid a hacer una sola etapa no nos jugamos nada, pero como si así fuera, nos da igual. Estamos disfrutando cada minuto ya antes de empezar. Mirada cómplice y sonrisa nerviosa: esto empieza.

10, 9, 8… el corazón pega con fuerza. No por la incertidumbre de qué nos depararía el día, que también; era por la emoción que me recorría el cuerpo después de las ganas que tenía de estar ahí y finalmente haberlo conseguido. Sé perfectamente que solo me entenderán quienes, verdaderamente como yo, amen profundamente los coches como para vivir un raid al máximo (y con más motivo hablando de un raid de clásicos). Y eso que no viví la preparación del Panda para la ocasión.

Spain Classic Raid

¡Salimos! En ese momento no me salían ni las primeras cuentas, aunque lo tomamos con humor. Poco a poco, los nervios desaparecen y se apoderan del coche mil y una sensaciones casi indescriptibles.  Los primeros kilómetros nos meten de lleno en la prueba y es como estar en una montaña rusa. Piedras, barro, subidas que parecen imposibles, bajadas rápidas, paisajes increíbles… todos los ingredientes para una experiencia única, desde luego.

A una velocidad media de 50 kms/h en todo el recorrido, nos da tiempo a coger saltos, atravesar "oueds" y sortear obstáculos mientras descubrimos paisajes recónditos que hasta entonces parecen haber sido explorados sólo por los intrépidos organizadores de Escudería Etcétera.

Los 4x4 ayudan a los 4x2 con las primeras dificultades y sin llegar al segundo tramo cronometrado ya hemos visto alguna eslinga salir a trabajar en el barro, un coche despistado logra volver al recorrido gracias a las indicaciones de otro copiloto… sin olvidar la competición, sí, pero el ambiente entre participantes es tremendo. Nos comunicamos todos con la organización en tiempo real, que además de alertarnos de peligros próximos con precisión y suficiente antelación, tiene preparados en todo momento a los mecánicos y los coches de asistencia por si se pueden necesitar. Sin descanso, retiran árboles caídos en el terreno por el temporal, ayudan a quien lo necesite y mientras, responden a las dudas vía WhatsApp.

Spain Classic Raid

Cuando nos acercamos a otros participantes, sólo se ven sonrisas de oreja a oreja y pulgares rampantes. Cada uno va a lo suyo, pero todos conectados. Hay quien va más tranquilo, hay quien va a por todas desde el principio. Pero todos tenemos algo claro: sea quien sea el que se lleve el trofeo al final del día, todos hemos ganado.   

Vamos clavando los tiempos gracias a la app de Rabbit Pilot, donde se ha descargado el rutómetro previamente. El sol había dejado paso a las nubes y según iba avanzando el día la prueba se iba tornando cada vez más dura. Coches de todo tipo debían asumir terrenos cada vez más complicados, por el barro deslizante, por la lluvia e inevitablemente… por la nieve. Sin perder la media, sin equivocarse de recorrido y con enlaces que, brevemente pasaban por asfalto. Tráfico abierto, por cierto, por lo que también debíamos sortear ciclistas y no tener la mala suerte de topar con coches lentos en las pistas.   

Spain Classic Raid

Lamentablemente el tercer tramo cronometrado termina para nosotras y el tren para la vuelta a casa espera. Toca volver a la vida real y, despedirse del Panda en la estación de Lérida es complicado. Silencio y caras algo tristes en aquel momento dan paso al comentario de la jornada… que nos deja con sensación agridulce. Por una parte el orgullo del trabajo bien hecho y la alegría por la experiencia vivida. Por otra, la pena de poder seguir esta aventura en primera persona hasta el final.

Nos falta tiempo para hacer cuentas y cálculos de las posibilidades de poder volver a la próxima edición. ¿Quizá con coche propio? Ojalá. Una sola etapa se nos ha quedado corta aunque el cuerpo, algo resentido, diga lo contrario.    

El resto de participantes -españoles y extranjeros- mientras tanto se encaminan a sus hoteles (también gestionados por la organización) y dejan descansar momentáneamente a sus bestias. Algunos coches necesitarán ajustes de mayor o menor índole, otros han sobrevivido a la primera jornada sin incidentes, como nuestro Panda nº46. Eso sí, del barro no se libró ninguno.

Spain Classic Raid

Piloto y copiloto, cada una en su papel, desde luego hemos aprovechado al máximo y disfrutado de la experiencia. En solo una jornada hemos aprendido mucho, hemos disfrutado y a ratos hasta “sufrido”, pero siempre al abrigo del resto de participantes y cómo no, de la organización a la que una vez más he de agradecer personalmente desde aquí tan impresionante implicación y una labor de quitarse el sombrero.

Atrás dejamos lo que queda del Spain Classic Raid en su tercera edición en la que participa todo tipo de gente. Matrimonios, amigos, compañeros de trabajo, estudiantes, ejecutivos… Desde 170 euros por un día hasta los 2.100 del recorrido completo -incluyendo estancias todas las noches en hoteles de calidad superior-, la asistencia técnica y médica y un largo etcétera. Cada uno puede configurarse el Raid a su medida y hay opciones para todos.

Ningún amante de los coches debería perderse la tremenda experiencia que brinda el Spain Classic Raid, al menos una vez en la vida. La próxima edición será el mes de octubre… pero cuidado, porque una vez que hayas ido sólo podrás pensar en volver. 

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