Prueba: Mazda CX-7 CRTD Luxury


Un SUV de largo recorrido


  • Nuestra nota: 8

  • Precio: 37.900 €

  • Emisiones CO2: 199 g/km

  • Consumo medio: 7,5 l/100 km

  • Potencia: 173 CV


Nos gusta por:



  • Confort y eficacia en carretera.

  • Presentación y calidad de acabado.

  • Precio de la versión en promoción.


Mejoraría con:



  • Pantalla del navegador más grande.

  • Equipamiento configurable mediante opciones.

  • Respuesta del motor más enérgica a bajas vueltas.


El SUV Mazda CX-7 Ofrece el confort de marcha de una berlina como el Mazda 6 con muchas de las ventajas en cuanto a versatilidad de uso que sólo se encuentran en monovolúmenes como el Mazda 5; además, puede circular por caminos. ¿Qué más quieres? Sí, ya lo sé, un motor diesel que corra mucho y gaste poco. Hubo que esperar, pero el Mazda CX-7 ya tiene versión CRTD.

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Suelen ser los Mazda coches que entran por los ojos, con un diseño elegante, deportivo y diferente. El CX-7 no es una excepción, y aunque lleva ya más de dos años en el mercado, sigue siendo un coche que llama la atención por su diseño.

Mazda renovó el CX-7 a finales de 2009, cuando llevaba en el mercado apenas dos años. Las modificaciones estéticas fueron mínimas. Tampoco le hacían falta, pues lo que tenía más urgencia por cambiar está por dentro. Así, se aprovechó la llegada del motor diesel para mejorar algunos detalles de equipamiento, mejorar la calidad y la presencia.  Se modificaron los grupos ópticos y los paragolpes, el alerón trasero, el diseño de las llantas… Pero no hacía falta más. A pesar de que es ya un “viejo” conocido, el diseño del Mazda CX-7 está plenamente vigente.

Sus dimensiones lo colocan entre los más grandes de los SUV compactos, ligeramente más largo que un Volvo XC-60 o un Audi Q5, y con proporciones similares a las de un Citroën C-Crosser o un Mitsubishi Outlander. Destaca por un coeficiente aerodinámico de 0,34, que se puede calificar de bueno para un coche de este tipo.

El marco cromado de la parrilla es exclusivo de la versión Luxury, así como las llantas de 19 pulgadas de diseño tridimensional, mientras que las molduras cromadas en la base de las puertas, en el marco de las ventanillas y en el portón trasero se ofrece en todas las versiones.

Existen siete colores de carrocería para elegir, tres de ellos de incorporación a la gama con la llegada del motor diesel: aluminio metálico, azul mica y negro. De todos los que hemos visto, nos ha gustado especialmente el blanco nacarado, que le sienta al CX-7 de maravilla, aunque el rojo de las fotos tampoco queda nada mal.

Dimensiones y peso

  • Longitud:   4,68 m.

  • Ancho:  1,87 m.

  • Alto: 1,64 m.

  • Maletero:  455-1.350 l.

  • Depósito combustible: 69 l.

  • Peso:   1.800 kg.


¿Cómo es por dentro el Mazda CX-7?


Dicen en Mazda que, al igual que el resto del coche, el interior del CX-7 está pensado para mantener su aspecto con el uso y el tiempo. Puede que por eso hayan utilizado plásticos duros al tacto, aunque la sensación general es de calidad, con un diseño agradable y una buena terminación y ajuste. Sin embargo, entre los coches de su tamaño, el Mazda CX-7 no es de los más amplios, ni de los que ofrecen más maletero.






Otros SUV del tamaño del CX-7 ofrecen una tercera fila de asientos (aunque luego no llegan a utilizar nunca las siete plazas, hay mucha gente que prefiere saber que las tiene ahí, por si las moscas), o un maletero mucho más capaz, por lo que deberás prestar atención a este punto si vas a utilizar con frecuencia las plazas traseras y necesitas un maletero muy grande. En caso contrario, cuando los 455 litros que ofrece el maletero hasta la cortinilla que oculta el equipaje no sean suficientes, siempre podrás aprovechar hasta el techo (ojo, imprescindible utilizar una red de separación para que la carga no entre al habitáculo), o abatir una de las dos partes asimétricas del respaldo de la segunda fila de asientos, algo que se puede hacer con facilidad liberando un anclaje desde el mismo maletero.

El puesto de conducción sí resulta perfecto para cualquier talla, por regulaciones, acceso a los mandos, sujeción de los asientos… Está bien dotado de huecos para dejar, entre otras cosas, la llave, que en la versión superior es “inteligente”, con arranque por botón. Tiene, sin embargo, una cosa que no me han gustado nada: la pantalla del navegador obliga a apartar demasiado la vista de la carretera, porque está situada a la derecha y es demasiado pequeña. Además, como detalle curioso, no podrás pedirle al copiloto que te ayude con la programación del navegador: únicamente puede manejarse desde los mandos situados en el volante.

Entre las muchas cosas buenas, además del agradable diseño, una sensación de calidad que acerca mucho al Mazda CX-7 a los coches del segmento Premium. Tiene mérito conseguir esta sensación utilizando plásticos duros al tacto, aunque la clave es que el ajuste y la terminación son perfectos. También me ha gustado la facilidad con la que se configura y lo bien que funciona el Bluetooth (además hay control por voz), así como la calidad del equipo de sonido, si bien esta versión Luxury lleva un magnífico BOSE al que no se aproxima ni por asomo la radio que se ofrece en las versiones de serie.

¿Cómo va? Ágil, confortable y suficientemente rápido


Al volante del Mazda CX-7, y una vez en marcha, únicamente la altura delata que estamos en un todocamino, y no en una berlina familiar. Estamos ante uno de los mejores SUV para afrontar viajes largos o  divertirse en un tramo de curvas. Eso sí, no le pidas el mismo rendimiento cuando salgas del asfalto.

Si con el motor turbo de gasolina con 260 CV el Mazda CX-7 ya era todo un ejemplo a la hora de hablar de agilidad en carretera, facilidad de conducción y comportamiento dinámico, te puedes imaginar cómo va el diesel, con el mismo bastidor. Sencillamente no hay otro SUV de este tamaño y peso (hablamos de 1.800 kilos, no lo olvides) tan fácil de conducir rápido por una carretera de curvas. Y, esto tiene mérito, pues no ha habido necesidad de recurrir a unas suspensiones muy firmes, que habrían perjudicado el magnífico confort, responsable de que en Mazda CX-7 no cansen los kilómetros.






En esto también influye el confort acústico. El aire no se deja sentir salvo a velocidades ya elevadas (ojo, el CX-7 CRTD alcanza con facilidad los 200 km/h), y el motor diesel suena muy poco. No es el mejor motor de la categoría, porque le falta algo de fuerza a bajas vueltas, algo que únicamente se nota al iniciar la marcha desde parado o en ciertas maniobras circulando por ciudad, lo que obliga a recurrir a la segunda velocidad  (y a veces a la primera) si llegas a giros pronunciados o  a una cuesta con el motor bajo de revoluciones. Pero en carretera no se echa en falta potencia ni empuje, aunque vayas con el coche cargado. Responde bien, apenas vibra, y aunque no merece la pena apurar mucho en la zona alta del cuentarrevoluciones, tampoco es uno de esos motores con los que haya que tener cuidado en mantener el régimen de giro en un margen muy estrecho. . Eso sí, con el cambio hay que emplearse a fondo, pues ofrece un tacto algo duro, que obliga a cambiar con decisión si quieres rapidez. La precisión que sientes al mover la palanca te recuerda a la de coches mucho más deportivos.

No gasta mucho, pero las últimas incorporaciones a esta categoría, con sistemas de eficiencia que Mazda no tiene en este modelo (recuperación de energía en las frenadas o start-stop), hacen que el CX-7 juegue en desventaja. Durante la prueba hemos medido 9,1 l/100 km de consumo real, que no está mal teniendo en cuenta el recorrido y la conducción, siempre a ritmo ligero, incluyendo la sesión de las fotografías que ilustran la prueba. A velocidad constante de 120 km/h en autopista es fácil bajar de 8 l/1200 km. Y el máximo que hemos gastado, en conducción deportiva, no llegó a 13 l/100 km.

¿Y en campo?

No es el CX-7 un coche especialmente preparado para el campo, más allá de su mayor altura libre al suelo respecto a una berlina, de unas cotas ciertamente respetables, y de la motricidad que ofrece el sistema de tracción total automático. Pero los neumáticos, claramente de asfalto, no ayudan. Mazda ha orientado su CX-7 para el asfalto, y así lo prueba la ausencia total de cualquier ayuda a la conducción “off-road”. No hay disponible ningún tipo de bloqueo, ni control de descenso de pendientes. Ni siquiera el motor está bien protegido para zonas trialeras con piedras o para que no llenarse de agua y de barro por la zona de los bajos.

Equipamiento del CX-7

El Mazda CX-7 está muy bien equipado, pero tiene una pequeña pega que cada vez es más frecuente, sobre todo en los fabricantes japoneses y coreanos: las versiones de acabado son cerradas, y sólo hay dos opciones, pintura metalizada y techo panorámico. Esto hace, por ejemplo, que no se puedan montar faros de xenón o sensor de lluvia y luces en el acabado básico Active.

Con los 2.050 euros de descuento que se ofrecen sobre la versión Active, el Mazda CX-7 CRTD se queda justo en 29.900 euros. Un precio muy atractivo si tenemos en cuenta que lleva de serie, entre otras cosas, climatizador, mandos en el volante  llantas de 18 pulgadas. Pero si quieres un CX-7 con sensor de lluvia y luces, Bluetooth y control de velocidad de crucero, por citar algunos de los elementos que echamos en falta en esta versión Active, entonces tendrás que invertir… ¡4.800 euros más! No, no es que las opciones sean caras. Es que el equipamiento del Mazda CX-7 es cerrado. La siguiente versión al Active, el acabado Style, que sí tiene estos elementos (y muchos otros, que puedes ver en los cuadros de equipamiento) cuesta 34.700 euros, pero no tiene el descuento del Active. El que hemos probado es el más caro, el Luxury.

Esta es la pega principal con la que se puede encontrar el comprador del Mazda CX-7 CRTD, el no poder elegir únicamente el equipamiento que necesita. Otro ejemplo: si vas a viajar mucho de noche puedes necesitar los faros de xenón (los de serie no son de los mejores en los coches con faros convencionales que he conducido últimamente), pero sólo están disponibles en el acabado más lujoso, el Luxury, que también lleva, entre otras cosas, equipamientos que Mazda estrenó con la llegada del motor diesel a la gama, como el sistema de alerta por cambio involuntario de carril, que funciona mediante radar (y muy bien, por cierto), avisando de la presencia de un vehículo en el ángulo muerto con un testigo luminoso en los retrovisores.

Dentro de la oferta de accesorios oficiales, Mazda ofrece elementos como red o cajones especiales para el maletero, bola de remolque, portabicicletas o adaptador para conectar un iPod.

EQUIPAMIENTO PRINCIPAL

De serie



Active

  • Seis airbags

  • Control de estabilidad ESP

  • Climatizador automático

  • Elevalunas eléctricos del./tras.

  • Llantas de 18 pulgadas

  • Anclajes ISOFIX en plazas laterales traseras

  • Cierre central con mando remoto

  • Retrovisores exteriores eléctricos

  • Radio CD/MP3 y toma AUX.

  • Mandos radio en el volante

  • Ordenador con pantalla multifunción

  • Garantía de 3 años o 100.000 kilómetros






Style (añade al Active)

  • Sensor de lluvia y luces

  • Cámara de visión trasera

  • Faros antiniebla

  • Control de crucero

  • Bluetooth

  • Asientos delanteros calefactados

  • Sistema de navegación GPS

  • Alarma

  • Control presión neumáticos




Luxury (añade al Active)

  • Asientos delanteros eléctricos

  • Llanta aleación de 19”

  • Retrovisores plegables eléctricamente

  • Llave inteligente

  • Faros de xenón

  • Tapicería de cuero

  • Asistente cambio carril

  • Detector presencia ángulo muerto

  • Sistema de sonido BOSE




Opciones (desde)

  • Pintura metalizada:                   500 €

  • Techo solar (sólo Luxury)            750 €


GAMA y PRECIOS (*)

































Potencia (CV) Consumo (l/100 km) Precio
2.2 CRTD Active 173 7,5 31.950 €
2.2 CRTD Style 173 7,5 34.700 €
2.2 CRTD Luxury 173 7,5 37.900 €
2.3 DISI Luxury 260 10,5 40.800 €

* Descuento adicional de 2.050 euros sólo en Active

Veredicto al Mazda CX-7


Si te atrae su estética, el resto no te defraudará. Ofrece una calidad de acabado superior a la media, un magnífico confort de marcha, un interior con grandes posibilidades de espacio, un motor diesel que funciona como un reloj y está muy bien equipado. En resumen, una relación muy favorable entre lo que pagas y lo que te llevas.

NUESTRAS NOTAS

  • Motor                           8

  • Prestaciones              8

  • Consumo                     7,5

  • Comportamiento     8

  • Confort                        7,5

  • Seguridad                   8

  • Puesto conducción  8

  • Habitáculo                 7,5

  • Maletero                     7

  • Equipamiento          8

  • Acabado                     7,5


Fotos Prueba: Mazda CX-7 CRTD Luxury

Comentarios Prueba: Mazda CX-7 CRTD Luxury

  •  
    Avatar de PINO.
    PINO 27/09/2019 21:36:12

    Pregunto si existe en el mazda CX 7 algún modelo de siete plazas aunque sea como la opel zafira ocultas en el maletero.

  •  
    Avatar de gerardojimenez.
    gerardojimenez, 29/09/2019 22:49:09

    No PINO, el Mazda CX-7 no tenía versiones de siete plazas

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