Prueba Nissan Leaf: una semana conviviendo con un coche eléctrico

Nissan-Leaf_01  

Nuestra nota:

8

Precio*:

29.950 €

Potencia:

109 CV

Coste por kilómetro estimado*:

Entre 2,5 y 3 €/100 km

*Incluye 6.000 euros de subvención a la compra de vehículos eléctricos. *Al precio actual de la tarifa eléctrica.

Nos gusta por:

- Es el mejor eléctrico de cuantos hemos probado

- Suavidad de funcionamiento.

- Aceleraciones desde parado

Mejoraría con:

- ¡Más autonomía!

- Precio más bajo

- Tacto de los frenos más preciso

El Nissan Leaf es, la mejor opción de compra entre los coches eléctricos que se venden en nuestro mercado. Tras conducirlo durante una semana podemos sacar dos conclusiones, que se resumen en una: los coches eléctricos tienen futuro, pero ese futuro no está precisamente a la vuelta de la esquina. Al menos que alguien tenga guardado un as bajo la manga, y la tecnología actual de las baterías de un giro de 360 grados de la noche a la mañana. He probado otros coches eléctricos antes, pero siempre en un “pis-pás”, durante una presentación o un recorrido corto. Vamos, que nunca había convivido con uno durante una semana entera. Y lo primero que me llamó la atención es el “manual rápido de instrucciones” del Nissan Leaf.

  nissan-leaf 07

Me recordó de inmediato a la lista que le daban al protagonista de la película de “Los Gremlins” con las cosas que NO se podían hacer. Intento memorizar lo que no se puede o debe hacer con el Nissan Leaf, por si acaso: no usar nunca adaptadores o prolongadores conectados al cable que viene con el vehículo, no recargar NUNCA utilizando un generador eléctrico, no remolcar sin levantar al menos las dos ruedas delanteras, recargar siempre ten una toma protegida por un fusible o diferencial y, si se enciende el “modo tortuga” –potencia limitada– será señal de que la batería se ha sobrecalentado o necesita sin más dilación una ensalada de amperios y voltios. 

En principio, no parecen “mandamientos” difíciles de cumplir. No tengo claro si el enchufe del garaje de casa está protegido por un fusible, pero ya no hay tiempo para comprobarlo. Recojo el coche con 157 kilómetros “teóricos” de autonomía, y empieza mi particular semana de la “electromovilidad”. Al principio cuesta acostumbrarse a la ausencia de ruido. Y has de tener cuidado con los peatones pues, aunque el Leaf tiene un sistema acústico de aviso que funciona por debajo de 30 km/h, no debe escucharse mucho ahí fuera, por la cara de “susto” que ponen algunos cuando se dan cuenta de que tienen un coche tan cerca. Pero si eres capaz de dejar a un lado esa agobiante sensación de ir siempre en la reserva –y lo que es peor aún, de no poder parar a repostar–, la conducción del Leaf por ciudad es absolutamente placentera.

Nissan-Leaf_35

Empiezo a tener frío, pero decido dejar el sistema de calefacción desconectado cuando al pulsar el botón para encenderlo la autonomía desciende 25 km de golpe. También juego con el modo ECO, que limita la potencia y hace que el motor regenere más al levantar el pie derecho, además de intervenir sobre el funcionamiento del climatizador. La diferencia de respuesta al acelerador es tan grande que al poco tiempo acabas echando en falta un modo de funcionamiento intermedio entre el ECO y el modo normal, pero para ciudad en ECO es más que suficiente, y además, si lo desconectas pierdes otros 15 kilómetros de autonomía, y no es plan, al menos para empezar. Tras los primeros seis kilómetros de tanteo, en modo ECO y sin calefacción, la autonomía no sólo no ha descendido, ha subido hasta los 162 km, con los que afrontamos el primer recorrido fuera de la ciudad. Pero si moviéndote por la urbe es muy fácil recuperar energía y al final el descenso de la autonomía va más o menos parejo con los kilómetros recorridos, fuera de la ciudad empiezan los “problemas”. Sin pasar de 100 km/h, moviéndote con el tráfico y mimando el acelerador como si el pedal fuera de cristal y llevaras puestas unas botas de esquiar, la autonomía del Nissan Leaf baja a un ritmo de tres kilómetros por cada uno recorrido. Se me ponen de corbata, y empiezo a pensar en que si esto sigue así, no llego ni a casa. No había conducido con tanto estrés desde que probé el primer Dodge Viper en un día de lluvia. 

Al final, tras 45 kilómetros desde la salida, llego con 80 de autonomía, buscando como loco el enchufe salvador. Cuesta asimilar que esos 80 km son, todavía, la mitad de la autonomía inicial. Por eso el primer día es un poco agobiante, pero ya te adelanto que al tercero te acostumbras a circular con cifras de autonomía que en un coche normal supondrían llevar dos días encendida la luz de la reserva.

Vida a bordo del Nissan Leaf: suavidad y confort

Nissan-Leaf_22

Por dentro, y antes de arrancarlo –¿o debería decir “conectarlo”?– nadie adivinaría que el Nissan Leaf es un coche eléctrico, aunque llama la atención la forma tipo ratón de ordenado de lo que sería la palanca del cambio automático, y la instrumentación a lo  “nave espacial”.  Da sensación de calidad, la posición al volante es buena, ofrece espacio suficiente para lo que esperas de un coche de este tamaño… ¿Y el maletero? Ya sé por dónde vas. No, no busques aquí las baterías, van debajo del piso del coche, y por eso puede ofrecer 330 litros, pequeño si lo comparamos con otros compactos (lo normal es acercarse a 400, y además el Nissan Leaf no lleva rueda de repuesto, sólo un kit antipinchazos), pero no está nada mal comparado con otros coches eléctricos como el Renault Fluence, que sí llevan las baterías en el maletero. 

Nissan-Leaf_40

De toda la información que ofrece la instrumentación en dos planos, lo más importante es la velocidad en la pantalla superior, y los gráficos de la carga de la batería y autonomía disponible en la pantalla principal, aunque hay muchos más datos disponibles, como el tiempo necesario de recarga,  y una indicador en forma de arco con pequeños círculos que indican si estás consumiendo mucho o poco, o si el motor funciona recuperando energía. Un “bosque” virtual sirve para medir tu eficiencia al conducir (vas consiguiendo árboles, hasta un total de cinco), pero entre tantas luces, sólo prestas atención el primer día. 

Sí resultan especialmente útiles algunas de las funciones de la pantalla táctil de la consola central, que hace las veces de navegador. Puedes tener acceso a informaciones como la distancia hasta el punto de recarga más cercano, o programar la hora a la que se iniciará la recarga e incluso la puesta en marcha de la climatización cuando dejas el coche enchufado. Algo que también puede hacerse desde el ordenador de casa o, más fácil aún, desde un Smartphone utilizando la aplicación gratuita Carwings. La instalé el primer día en el iPhone, y funciona de maravilla. También puedes consultar “online” todos los datos de tus recorridos con el Nissan Leaf: tiempo cargando, tiempo circulando, energía total recuperada en tus trayectos… hay incluso clasificaciones mundiales con los usuarios de Leaf más “ecológicos”. Y en teoría es posible cargar rutas en el ordenador de casa o suscribirte a fuentes de noticias RSS para pasarlas al sistema de navegación del coche, aunque reconozco que no fui capaz de configurar esta función. En este vídeo, que resume de forma quizás demasiado idílica una jornada con el Nissan Leaf, puedes ver muchas de las cosas que se pueden hacer "a distancia" (por cierto, el del vídeo no soy yo...)

Vídeo del Nissan Leaf

Si no quieres complicarte o no te interesan todas estas funciones, no echarás nada en falta en el Leaf, pues el equipamiento de serie, es muy completo. Incluye climatizador bizona, cámara de ayuda al aparcamiento, sensores de lluvia y luz, control de velocidad de crucero, bluetooth y arranque sin llave, entre otras cosas. Aparte de la pintura metalizada, el único extra disponible es un pequeño panel de células solares que va colocado sobre el alerón trasero, y que sirve para recargar una batería adicional de 12 voltios que se utiliza para suministrar energía a algunos accesorios, liberando así de trabajo a la batería principal encargada de mover el motor. No hay faros de xenón, pero los de serie iluminan bien; al fin y al cabo hablamos de un coche pensado para moverse principalmente en ciudad o por la periferia, zonas que, además, suelen estar bien iluminadas.

Comportamiento dinámico y prestaciones del Nissan Leaf

No hay que hacer nada especial para conducir el Nissan Leaf, que se lleva igual que cualquier coche con cambio automático. Más fácil, si me apuras, pues la palanca de cambios sólo tiene dos posiciones: marcha hacia delante, y marcha atrás. Responde al acelerador igual que un compacto con un moto de combustión de potencia similar, o incluso mejor si aceleras desde parado y en modo de conducción “normal”, con una respuesta propia de un pequeño deportivo. En modo ECO, sin embargo, la potencia se limita de 110 a unos 70 CV para favorecer el consumo, y si quieres tener toda la capacidad de aceleración disponible de nuevo has de seleccionar el modo normal en el pomo del cambio, o acelerar a fondo como harías en un automático para que entre el “kick-down”. 

La dirección es muy suave, y el tacto de los frenos un poco peculiar ­­­–le pasa le pasa a casi todos los coches híbridos y eléctricos–, pero le coges el punto enseguida, y no falta precisión ni aplomo en la primera, ni potencia o capacidad de modulación en los segundos. En conjunto el Nissan Leaf es un coche muy cómodo, que aporta calidad de rodadura y una estabilidad magnífica en autopista, y que se deja llevar a buen ritmo enlazando curvas. Pero hay algunas diferencias importantes entre el Nissan Leaf y cualquier coche con motor de combustión. La primera, que no hace nada de ruido, sobre todo en ciudad. Como está bien insonorizado, tampoco el ruido de rodadura o el aerodinámico se dejan sentir en exceso una vez que sales a carretera, pero sí es cierto que se pierde parte de esa sensación que tienes a baja velocidad de ir “flotando”. Es, en gran parte, una de las causas de esa calidad de rodadura que aporta el Nissan Leaf. La segunda diferencia la encontramos en la velocidad máxima. Cualquier compacto con la potencia del Leaf anuncia juna velocidad máxima muy superior a los 145 km/h que anuncia Nissan, aunque en realidad alcanza sin problemas –y de forma muy rápida– los 160 km/h. Suficiente en cualquier caso para moverte a las velocidades legales por cualquier carretera, aunque la limitación viene del tiempo al que te muevas a esa velocidad, pues se ventila la batería en un visto y no visto. Este factor, la velocidad, es el que más influencia tiene sobre la autonomía –en el Leaf, y en cualquier vehículo eléctrico–, muy por encima del modo de conducción elegido, o de si llevas o no el aire acondicionado puesto. Y aquí encontramos el mayor inconveniente del Leaf: su escasa autonomía para salir de ciudad, y lo variable que es la autonomía en función del recorrido. Por resumir, porque aquí no podemos hablar de consumos: sin salir de la ciudad, es relativamente fácil recorrer 150 km con una recarga completa (más de 4 horas conduciendo). En recorridos mixtos, con 50 por ciento de ciudad y otro 50 por ciento entre carretera y autopista, la autonomía se moverá en torno a los 110-120 km. Y si sales de casa y entras directamente en el peaje, procura tener un poste de recarga como mucho a 80 kilómetros del destino.

Nissan-Leaf_25

He dejado para el final la otra gran diferencia entre un eléctrico y un coche de combustión que condiciona el día a día: el “repostaje”. En el enchufe del garaje he recargado el Leaf a diario. Para una carga completa, la vez que llegué con menor autonomía (marcaba 19 km) estuvo cargando 11 horas, tras las que puede ver el máximo de autonomía durante la prueba: 184 km (luego fueron 112 reales más los 28 restantes que indicaba el marcador). También he utilizado varios puntos de recarga de los que hay por la ciudad para dejar el Nissan Leaf enchufado un par de horas mientras hacía algún recado (no te acostumbras a pensar si el cable estará en su sitio cuando vuelvas), aunque la recarga que consigues en ese tiempo no da para mucho. El día de las fotos, por asegurar, acudimos al punto de carga rápida de un concesionario Nissan; aquí sí es más razonable la espera, pues , en media hora recarga aproximadamente el 80 por ciento. Menos mal que no había nadie “repostando”… En resumen, si no vives muy alejado del centro de la ciudad, el Nissan Leaf puede ser un coche perfecto para ir de casa al trabajo y volver, para recoger  los niños del colegio, para salir de compras… Y si no surgen imprevistos, la autonomía siempre será suficiente. En definitiva, una solución ecológica –que no económica, si en la ecuación consideras no sólo el consumo, también el precio de compra– que resuelve tus necesidades de transporte personal si no realizas más de 80-90 kilómetros diarios, pero que tendrás que dejar aparcado durante el fin de semana a poco que pienses salir a carretera. Aunque sea a ese pueblecito de la sierra ahí al lado…

PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE EL NISSAN LEAF

¿Cuesta más el seguro de un coche eléctrico?
No. Asegurar el Nissan Leaf cuesta lo mismo que asegurar un vehículo de tamaño, potencia o precio equivalente. En algunas compañías, incluso puede ser más barato.

¿A cuánto equivale el consumo del Leaf en euros?
Con el coste actual de la electricidad (precio del kWh aproximadamente 0,15 euros), el “consumo” o coste de utilización del Nissan Leaf estaría en torno a los 2,5 euros por cada 100 km. Un coste que podría rebajarse si la recarga se utiliza con tarifas más económicas, como la “supervalle” o la “tarifa nocturna”. Un turbodiésel de esta categoría, que consuma 5 l/100 km, tiene un coste en euros de unos 7 euros cada 100 km, al precio actual del combustible.

¿Qué garantía tienen las baterías?
Todo el sistema de propulsión eléctrica del Leaf tiene una garantía de 5 años, incluyendo las baterías, para las que Nissan estima una duración de unos 10 años.

¿Puedo recargarlo en casa?
Se puede recargar en un enchufe doméstico, pero Nissan aconseja la revisión de la instalación por parte de un técnico electricista. Es recomendable que la toma en la que vas a recargar el Leaf esté protegida con un fusible o un diferencial. Nissan ofrece un panel o equipo de recarga doméstico especial, mucho más cómodo porque ya incluye el cable, con el que la carga se realiza hasta 1,5 veces más rápido.

¿Es igual de seguro que un coche normal?
Sí, en todos los casos. En seguridad pasiva ha conseguido las 5 estrellas en las pruebas de choque de EuroNcap, máxima puntuación. La estructura está diseñada para proteger la batería, que se desconecta automáticamente si se detecta una fuga en caso de choque, evitando cualquier riesgo de explosión. Tiene control de estabilidad y un comportamiento dinámico que garantiza un excelente nivel de seguridad activa, y el enchufe está diseñado para que puedas cargar el vehículo en un poste  exterior incluso cuando llueve o nieva.

¿Qué pasa si me quedo sin batería?
Durante el primer años desde la compra del vehículo, Nissan ofrece un servicio de asistencia en caso de emergencia de 24 horas, todos los días del año (incluso festivos) que incluye el remolque del vehículo hasta el punto de recarga más cercano. Este servicio de asistencia tiene una duración de 3 años en caso de averías.

FICHA TÉCNICA NISSAN LEAF

Nissan Leaf

Motor

Eléctrico, de corriente alterna, 360 V de tensión nominal

Potencia máxima

109 CV a 9.800 rpm

Par máximo

280 Nm a 2.730 rpm

Frenos del/tras

Discos ventilados/discos ventilados

Neumáticos

205/55-16”

Dimensiones exteriores

4,45 x 1,77 x 1,55 m

Capacidad del maletero

330 l

Velocidad máxima

145 km/h

Acel. 0-100 km/h

11,9 s

Tiempo de recarga

8h a 16 Amperios.

Autonomía

Hasta 175 km.

 


NUESTRAS NOTAS

Motor                                  8

Prestaciones                       7,5

Consumo                             8

Comportamiento                 7,5

Confort                               8,5

Seguridad                            8

Puesto cond                        8

Habitáculo                           7

Maletero                              7,5

Equipamiento                      7,5

Acabado                              7,5

 

EQUIPAMIENTO PRINCIPAL NISSAN LEAF


De serie

Seis airbags

Control de estabilidad y tracción

Faros antiniebla

Retrovisores eléctricos

Fijación para sillas ISOFIX

Cierre central con mando

Climatizador

Cambio automático

Control velocidad de crucero

Elevalunas eléctricos del/tras.

Limitador de velocidad

Acceso y arranque sin llave

Llantas de aleación de 16 pulgadas

Volante multifunción

Pantalla táctil

Navegador GPS

Bluetooth+USB

Sensor de lluvia y luces

Opciones

Pintura metalizada:                                  400 €

Spoiler trasero con panel fotovoltaico:      300 €

Fotos Prueba Nissan Leaf: una semana conviviendo con un coche eléctrico

Comentarios Prueba Nissan Leaf: una semana conviviendo con un coche eléctrico

  •  
    Avatar de Pablo.
    Pablo 14/03/2012 22:05:49

    Hola a todos, Sólo queria hacer una consideración sobre los vehiculos eléctricos que en teoría emiten cero emisiones de co2 a la atmósfera. Estos vehículos necesitan recargar a menudo sus baterías enchufándolos a la red eléctrica. Y bien, aunque en su funcionamiento estos coches no generen emisiones a la atmosfera, en realidad para generar esa energia electrica sí que se han producido a priori emisiones contaminantes, bien sea en una central térmica, nuclear,etc..Las cero emisiones solo serían realidad si esa energia electrica se produjera de manera limpia(eólica, solar , etc..) pero estas energias solo suponen sobre un 10% del total de energia electrica producida en España. Sirva esto de reflexión. Un saludo.

  •  
    Avatar de Antonio Roncero.
    Antonio Roncero, 21/03/2012 09:28:02

    Tienes toda la razón, pablo. La clave de los vehículos eléctricos es dónde trasladamos las emisiones si el procesod de generación de la energía eléctrica no se realiza mediante sistemas respetuosos con el medio ambiente. El futuro pasa por ahí: energías alternativas para producir electricidad.

Deja tu comentario

  • Esta información no se mostrará
Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Auto10 utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"