Probamos la gama MINI John Cooper Works

La versión Countryman del MINI se suma al 3 puertas, al Clubman y al Cabrio entre las posibilidades de elegir un MINI John Cooper Works

La versión más potente y deportiva de la gama MINI, el John Cooper Works, se presentó en versión de carrocería 3 puertas en mayo de 2015. Desde entonces, esta gama se ha ido completando progresivamente con el MINI John Cooper Works Cabrio en mayo de 2016, el MINI John Cooper Works Clubman en septiembre del pasado año, y ahora llega la variante SUV, el MINI John Cooper Works Countryman.

Estas variantes John Cooper Works, que originalmente nacieron y se ofrecían como un kit de personalización y una preparación de motor, han cobrado entidad propia y gozan de gran aceptación entre los clientes de MINI. Tal es así, que pronto llegaremos a ver una nueva edición limitada “GP”, basado en el MINI John Cooper Works GP concept presentado en el pasado Salón de Frankfurt.

Motor 2.0 turbo de 231 CV

Y puestos a hablar de cualquier MINI con el “sello” John Cooper Works, lo primero que hay que hacer es centrarnos en lo que encontramos bajo el capó. A diferencia de la anterior generación, que montaba un 4 cilindros de 1,6 litros, ahora el motor es un 2.0 desarrollado sobre la base del que estrenó el MINI Cooper S. Tiene 2.000 cm3, y alcanza una potencia de 231 CV, un 10 por ciento más que en modelo anterior.

 

Entre sus características más destacadas, el motor tiene un turbocompresor integrado en el colector de escape específico para resistir mejor el trabajo a altas temperaturas, y también lleva pistones nuevos, escape optimizado, distribución Valvetronic y doble VANOS para controlar los árboles de levas de admisión y escape.

Da igual la versión John Cooper Works que conduzcas, con 320 Nm de par máximo desde apenas 1.250 rpm, no sólo empuja desde muy abajo, sino que ese “poderío” se mantiene constante hasta casi 5.000 rpm. Sin duda, un motor con ese carácter que esperas de un coche de este tipo, algo que no siempre ofrecían aquellas primeras preparaciones del John Cooper Works, en las que se echaba en falta potencia. Además, el escape deportivo diseñado específicamente para el MINI John Cooper Works también acompaña con un sonido que invita a explorar una y otra vez la zona alta del cuentavueltas, donde el 4 cilindros de 2 litros se desenvuelve de maravilla.

 

Esto puedes hacerlo de dos formas, en función de la transmisión elegida. De serie, el MINI John Cooper Works monta un cambio manual de seis marchas con recorridos cortos y muy buen tacto, en la que un sensor activo ayuda adaptando las revoluciones del motor de forma automática con las revoluciones del árbol primario de la caja de cambios teniendo en cuenta la marcha engranada, para que no se produzcan tirones. Pero por unos 2.000 euros de sobreprecio (según carrocería) interesa sí o sí la caja Steptronic de seis marchas. No sólo tiene un funcionamiento magnífico en modo automático (tiene en cuenta incluso los datos del navegador para seleccionar la marcha adecuada al llegar a un cruce o a una curva, por ejemplo), sino que resulta todo lo rápida que necesitas en modo manual-secuencial, e incluso mejora ligeramente las prestaciones y algo más que ligeramente el consumo, con diferencias de hasta 1 l/100 km de media; sólo se agradecería, en conducción muy deportiva, contar con unas levas de mayores dimensiones en el volante.

Comportamiento dinámico del MINI John Cooper Works

Si cualquier MINI ya se caracteriza por un comportamiento muy ágil, al volante de las versiones John Cooper Works pareces casi ir en un kart. Los reglajes del chasis son específicos (muelles, amortiguadores, cojinetes, estabilizadoras), como también lo son los soportes hidráulicos del motor, y los frenos de alto rendimiento, firmados por Brembo y más potentes que en el resto de la gama. De serie incluyen bloqueo electrónico del diferencial, sistema Performance Control para ayudar a inscribir el coche en las curvas, y una dirección de asistencia electromecánica muy directa y precisa con un sistema Torque Steer de compensación para evitar sacudidas inesperadas cuando las ruedas delanteras transmiten la potencia al asfalto.

 

De forma opcional, MINI ofrece para los John Cooper Works la suspensión DDC con control dinámico y amortiguación variable, que permite elegir entre reglajes deportivo o confortable. Merece la pena tenerla en cuenta, aunque la suspensión de serie no sea especialmente incómoda y cumpla con un buen equilibrio tanto para usar el coche a diario como para disfrutar en tu carretera de curvas favorita.

Sobre las prestaciones, un apunte: incluso en el caso del “menos rápido” por su condición de SUV (más peso, peor aerodinámica, más altura al suelo) y por llevar tracción total ALL4 de serie, el MINI John Cooper Works Countryman ya ofrece un rendimiento de auténtico deportivo, con 234 km/h de punta, y 6,5 segundos para pasar de 0 a 100 km/h. El consumo medio se queda en 7,4 l/100 km para la variante manual, y 6,9 en el caso de elegir el cambio automático.

Gama MINI John Cooper Works: ¿cuál compro?

Teniendo claro que si eliges un John Cooper Works no es sólo por la mayor potencia y deportividad que ofrecen estas versiones respecto a los Cooper S de 192 CV –que para muchos puede ser más que suficiente–, sino que también pagas la exclusividad de su diseño y todo lo que supone entrar en el mundo “JWC”, las posibilidades de elección son de lo más amplio: nada menos que cuatro carrocerías.

 

Si primas la máxima eficacia y diversión al volante la cosa está clara: tu coche es el MINI JWC con carrocería de 3 puertas, el más ágil por ligereza y dimensiones. Si necesitas espacio atrás o maletero y no quieres perder esa efectividad de la versión de 3 puertas ahí está el Clubman, con sus cuatro puertas laterales y un maletero de 360 litros. Es incluso más largo que el Countryman, pero sigue siendo más adecuado para practicar una conducción deportiva por tener menor altura y un centro de gravedad más bajo. 

 

En cuanto al Cabrio, no soy muy “amigo” de asociar prestaciones o carácter GTI con una carrocería descapotable. Creo que quizás sea la versión John Cooper Works con menos sentido de la gama si eliges estas siglas buscando deportividad. Pero lo que no se puede negar es que difícilmente encontrarás un cabrio a la vez tan dinámico y tan exclusivo.

 

¿Y el SUV? Pues aunque lleve tracción total de serie, con llantas de 18 pulgadas y neumáticos 225/50 no es precisamente el Countryman John Cooper Works un coche para salir del asfalto. Pero te sorprenderías de lo divertido que puede ser un “crossover” en una carretera de curvas y, al menos particularmente, sostengo lo que comentaba con motivo de la prueba de la primera generación del MINI Countryman: será el menos “MINI” de la gama, pero me sigue pareciendo el mejor si quieres un coche diferente ¡, con el sello de la marca, y necesitas un coche para usarlo para todo y todos los días.

Precios MINI John Cooper Works

MINI John Cooper Works 3P:                                33.000 €
MINI John Cooper Works Cabrio:                          37.250 €
MINI John Cooper Works Clubman:                       38.000 €
MINI John Cooper Works Countryman:                  39.300 €

 

 

 

 

 

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