Prueba: Mini Countryman. El primer Mini con cuatro puertas y tracción total

Mini Countryman

He leído vuestra prueba del Nissan Juke y los reportajes que habéis publicado hasta ahora del Mini Countryman. ¿Son coches comparables? Estoy interesada en uno de estos nuevos “todocamino” urbanos, aunque no necesitaría tracción total, pero el Mini se me hace un poco caro.

Ana ( Madrid )

Cuatro metros (4,10, para ser exactos), cuatro puertas laterales, cuatro ruedas motrices (ojo, no en todas las versiones) y cuatro… o cinco plazas (a elegir, sin sobreprecio). ¡Ah!, y que no se me olvide: entre 350 y 450 litros de capacidad de maletero, casi 100 más que en un Clubman. Sin duda, el nuevo Countryman es el menos “Mini” de toda la gama, si es que en algún momento has pensado en este coche como una reinterpretación moderna del original nacido hace 51 años. Pero como vamos a ver, también es el mejor Mini para quien necesita un único vehículo y lo va a utilizar como coche para todos los días.

Antes de entrar en materia, un vídeo para familiarizarnos con el Mini Countryman, tanto por fuera como por dentro:



Comparar el Mini Countryman con el nuevo Nissan Juke, o plantearse este último como alternativa al Mini es una opción muy inteligente si el precio es un factor determinante y no necesitas unas plazas traseras amplias o un buen maletero. El Nissan Juke más barato cuesta 16.250 euros, unos 4.500 euros menos que el Mini Countryman más asequible. Diferencia que se va hasta casi 7.000 euros si consideramos las dos opciones más recomendables en cada caso, el 1.5 dCi de 110 CV en el Nissan Juke, y el Cooper D con 112 CV en el Mini, ambos con tracción delantera.

En realidad, por tamaño y planteamiento el Mini Countryman está más cerca de coches como el Skoda Yeti o el Suzuki SX4, aunque en Mini apuntan mucho más allá, y en sus reuniones con los gerentes y vendedores colocan junto al Mini nada menos que a los Nissan Qashqai, Toyota Rav4 y Ford Kuga. Los tres mencionados son más grandes, más amplios y están mejor preparados para rodar fuera del asfalto, pero el precio está ahí, y salvo en el caso de las versiones básicas en gasolina y diesel, el Mini Countryman tendrá que verse las caras con los auténticos “gallitos” del segmento de los SUV compactos

MINI Countryman: Más carretera que campo

Dicho esto, y tras examinarlo y probarlo a fondo, mi opinión es que el nuevo Mini Countryman atraerá a más compradores que busquen un compacto del segmento Premium (BMW Serie 1, Volkswagen Golf o Audi A3) y no podían contemplar un Mini por necesidades de espacio que a los que buscan un todocamino. El simple hecho de ofrecer la tracción total All4 sólo en combinación con las versiones Cooper ya es toda una declaración de intenciones.

Incluso en este caso, las versiones All4 no están especialmente equipadas para salir del asfalto. Los 15 centímetros más de altura libre al suelo son determinantes respecto a las versiones de tracción delantera, pero la distancia libre al suelo sigue sin ser especialmente brillante frente a otros SUV compactos. Y no hay más ayudas a la conducción “off-road” que el propio sistema de tracción total. Ni control de descenso de pendientes, ni bloqueo de diferenciales ni siquiera neumáticos M+S; sí se pueden elegir de forma opcional (90 euros), y únicamente en las versiones All4, los neumáticos tipo runflat, que permiten seguir circulando sin aire durante unos kilómetros en caso de un pinchazo.

Porque el control dinámico de tracción DTC que se ofrece de forma opcional  por unos 160 euros en todas las versiones está claramente diseñado para ganar eficacia en conducción deportiva sobre asfalto que otra cosa. Y lo consigue, utilizando también el efecto autoblocante del diferencial electrónico, que frenan la rueda interior en curva si se descarga mucho de peso y llega a perder adherencia.

La verdad es que, con o sin este sistema, el comportamiento del Mini Countryman en carretera es fantástico. No sólo resulta muy ágil (incluso en las versiones con tracción total, con suspensión elevada) y estable, también es claramente más cómodo que  un Mini o un Mini Clubman, con unas suspensiones que se tragan mejor los baches, pero sin olvidar ese punto de precisión necesario cuando decides “atacar” en carreteras de curvas. Las versiones Cooper S, además de unos discos de freno delanteros más grandes, llevan un tarado de amortiguación más firme que el resto, que aun así no resulta inconfortable. Y todos pueden montar una suspensión deportiva opcional (cuesta unos 200 euros) con amortiguadores algo más firmes que los de serie y altura de carrocería rebajada en 10 milímetros.

Mini Countryman

No es necesario contar con estas opciones. Y tampoco con la denominada “Sport Button” (alrededor de 130 euros), que endurece la asistencia de la dirección y modifica la respuesta del motor pulsando un botón en la consola. Decididamente, con cualquier Mini Countryman también puedes divertirte en tu carretera de montaña favorita tal y como viene de serie. El grado de diversión vendrá marcado por la versión mecánica elegida. Pero de eso hablaremos más adelante.

Antes, mención especial para las posibilidades reales del Mini Countryman fuera del asfalto. Y de nuevo una grata sorpresa. En un circuito especialmente preparado al efecto no habríamos afrontado alguna de las zonas más rotas o las bajadas más pronunciadas sin bajarnos antes a comprobar realmente si el coche no se dejaría los paragolpes o los bajos de no ser por la insistencia de los monitores de Mini que nos asistían en la presentación. “Dale, dale, sin miedo, aunque no lo parezca, verás cómo no roza nada”. Y era cierto. En una pista con tierra muy suelta y rampas cortas pero muy pronunciadas, el Mini Countryman dejó bien claras sus posibilidades para un uso ocasional por campo algo más allá de las puras pistas de tierra, aunque mejoraría mucho con algo tan sencillo como un sistema de control de descenso de pendientes que aplicase automáticamente los frenos en bajadas pronunciadas, pues ni siquiera cuenta con un desarrollo en primera algo más corto. Esto obliga a abordar las rampas con decisión para subir del tirón y no quedarte a medio camino, aunque probé una y otra vez y el asistente al arranque en pendientes permite salir sin castigar en exceso el embrague.

Para los más técnicos, mencionar que la tracción total no tiene nada que ver con el sofisticado sistema xDrive de los BMW X3 o X5. Aquí se precisaba de un sistema más sencillo, barato y compacto, y se utiliza un acoplamiento electrohidráulico que en condiciones normales (por ejemplo, circulando por carretera en línea recta) no manda fuerza al eje posterior para ahorrar combustible, pero que en caso de pérdida de adherencia varía el reparto de par entre ambos ejes, pudiendo llegar a mandar hasta el 100 por 100 de la fuerza a uno de los ejes en casos extremos, como conducción sobre hielo o nieve.

Frente a las versiones de tracción delantera, la tracción total All4 supone en el Mini Countryman un sobreprecio de 2.050 euros.

 

Cinco motores, los dos diesel nuevos

Los cinco motores con los que se comercializará el Mini Countryman estarán disponibles desde el inicio de las ventas, en septiembre. Los tres de gasolina son los ya conocidos en el resto de la gama Mini, que se corresponden a las versiones One (98 CV), Cooper (122 CV) y Cooper S (184 CV). Los diesel son de estreno, y sustituyen en toda la gama Mini al anterior motor de origen PSA. Se trata de una versión de menor cilindrada y adaptada para su montaje en posición transversal del 4 cilindros de 2 litros que llevan los Serie 1 y Serie 3, y se desdobla en las variantes One D (90 CV) y Cooper D (112 CV), diferenciadas sólo por gestión electrónica, pues ambos llevan turbocompresor de geometría variable. Aquí tienes los datos técnicos principales y las cifras de rendimiento del Mini Countryman.

Todas las versiones llevan de serie sistema automático de arranque y parada en detenciones start-stop, así como un indicador de cambio de marcha recomendada que, dicho sea de paso,  no se ve demasiado. Este sistema está empezando a cobrar protagonismo para las marcas, pero de todos los que he probado, sólo Audi ha conseguido una presentación en el cuadro de instrumentos que realmente alerta al conductor y se deja ver bien sin necesidad de ir pendiente del cuadro de instrumentos, lo que obliga a apartar la vista de la carretera. También llevan sistema de recuperación de energía, con un alternador preparado para recargar la batería en fase de deceleración o frenadas.

Opcionalmente todos podrán montar un cambio automático Steptronic de seis marchas (en los diesel no hasta marzo de 2011), que cuesta 1.650 euros, y que a no mucho tardar también debería ser compatible con la función Auto Start-stop. 

De todos los motores, y dejando a un lado el especialísimo Cooper S por arriba o las versiones One (en mi opinión algo cortas de potencia para esta carrocería), me quedo con el Cooper de gasolina de 122 CV y con el Cooper D de 112 CV. Los dos andan suficientemente bien, aunque mi recomendación es pagar los 1.300 euros más que cuesta el diesel. A cambio, el Cooper D ofrece un consumo entre 2 y 3 litros menor cada 100 km, y una respuesta más llena, lo que se traduce en una conducción más relajada, menos pendiente de la palanca de cambios. No sube de vueltas ni se estira como el 2 litros del que deriva, pero es muy suave y apenas suena. Durante la prueba, con muchos kilómetros de curvas por la serranía de Ronda y con una conducción que podríamos catalogar de algo más que ligera, el consumo medio en las condiciones más exigentes se quedó en 8,2 l/100 km. Será difícil gastar más de eso, como será difícil bajar de los 5,9 l/100 km conseguidos al practicar una conducción normal tirando a ecológica, combinando autopista, carretera de doble sentido y algo de ciudad.

El Cooper S, con los 184 CV de su motor turboalimentado de gasolina, está a otro nivel. Es un motor con una magnífica capacidad de aceleración, y no gasta mucho para lo que corre.  Sus 215 km/h de velocidad máxima o los 7,6 segundos para pasar de 0 a 100 km/h son ya palabras mayores, que como todos los Mini Cooper con el apellido “S”, permiten hablar ya de un auténtico deportivo.

Interior: no tan “Mini”

Llegamos al interior, donde lo más relevante son las dos puertas traseras (con marco en las ventanillas, por primera vez en un Mini), el espacio y la configuración de las plazas a las que dan acceso, y el maletero.

Mini Countryman  

Se nota que en Mini han pensado en los pasajeros traseros. El Countryman se puede configurar sin sobreprecio con dos asientos traseros individuales (4 plazas en total) o con una banqueta corrida  (5 plazas), en ambos casos con posibilidad de desplazarla longitudinalmente casi 13 centímetros. Esto permite variar la capacidad del maletero desde 350 hasta 450 litros (o 1.170 abatiendo los respaldos), que no está nada mal. Sus formas son regulares, destacando la profundidad. Opcionalmente se puede montar una tapa rígida (cuesta 180 euros) que permite dividir el maletero en dos y configurar un doble fondo, y que soluciona uno de los problemas que presenta la configuración con sólo dos asientos traseros, al poder colocar esta bandeja contra los respaldos como separador entre habitáculo y maletero, eliminando el hueco que queda entre dichos asientos.

Para viajar dos adultos es más confortable la opción de dos asientos traseros individuales. Hay suficiente altura y espacio para las piernas, aunque los pies no caben del todo bajo las banquetas de los asientos delanteros. Con cinco plazas la anchura y la propia configuración de la plaza central no da para tres adultos, pero esta opción de cinco plazas puede ser la preferida para quien necesite llevar atrás a tres niños, o a dos niños y una silla infantil, por ejemplo.

Por lo demás, el diseño es similar al de otros Mini, aunque se han reubicado algunos mandos o las salidas de climatización. También comparte con el resto de la gama los materiales empleados. Esto quiere decir que el acabado es bueno en términos generales, pero sigue habiendo demasiados plásticos de tacto duro y aspecto visual mejorable, sobre todo en un coche de este precio.Photo

Una novedad interesante es el denominado “Center Rail”, de serie en todas las versiones. Se trata de un carril central que llega hasta los respaldos de los asientos delanteros en las versiones configuradas con cinco plazas, o hasta los de los asientos traseros en los de cuatro. En este carril se pueden acoplar diferentes elementos que pueden desplazarse a lo largo del carril, desde receptáculos para dejar accesorios (las gafas, el móvil, las llaves, etc) hasta portabotes o incluso un soporte especial para el iPad.

Gama, equipamiento y precios de Mini Countryman

Sobre los precios del Mini Countryman ya hice en su día un análisis destacado. No cambia nada, todo lo dicho sigue en pie. Eso sí,  conviene recordar que a igualdad de versión y equipamiento (he tomado como referencia un Cooper D), el Mini Countryman cuesta 4.000 euros más que el Mini de 3 puertas, y 2.100 euros más que un Clubman; aunque seguirá teniendo adeptos, creo que la llegada del Countryman relega al Clubman a un papel secundario en la gama Mini, pues si de verdad necesitas más espacio y maletero, no hay color.

En cuanto al equipamiento, motor y detalles decorativos aparte, los Cooper añaden a los One las llantas de aleación y los faros antiniebla, mientras que los Cooper S suman el spoiler trasero, el “Sport Button”, asientos y volante deportivos, climatizador en vez de aire acondicionado y ordenador de viaje.

Las posibilidades de equipamiento y personalización son increíbles: 12 tipos de llantas, 11 colores de carrocería (que se pueden combinar en algunas versiones con el techo y los retrovisores en blanco o en negro), multitud de accesorios (vinilos, portabicis, protectores de carrocería, ganchos de remolque) y todas las opciones habituales, algunas de las cuales deberían ser de serie en toda la gama dado el precio del coche, como los sensores de lluvia y luces (vienen en un pack con el retrovisor interior antideslumbramiento por 250 euros), el ordenador de viaje (150 euros), el asistente al aparcamiento  (unos 350 euros) y la conexión Bluetooth más USB (430 euros). Entre las más destacadas o interesantes, la llave con sistema manos libres (500 euros), los faros de xenón (sobre los 700 euros), el control por voz para el teléfono y el navegador (260 euros), y el sistema de navegación (desde 1.500 euros). También es particularmente interesante la opción Mini Connected (250 euros), que incluye el interfaz de conexión y el software necesario para, a través de un iphone, poder disfrutar de funcionalidades como radio por Internet, servicio Google News y conexión con redes sociales como Facebook y Twitter. En Mini ya trabajan con otros fabricantes de teléfonos móviles para ofrecer esta conectividad también para otros terminales.

La lista de opciones tiene nada menos que treinta páginas (para consultarla con detenimiento, puedes descargarla aquí). Si estás interesado en un Mini Countryman merece la pena estudiarla a fondo, pues según las necesidades particulares, merece la pena recurrir a alguno de los siete paquetes que se ofrecen (Wired, City, Red Hot, Lighthouse, Salt, Peeper y Chili), que mediante la agrupación de opciones salen más baratos que si se montasen las opciones individualmente.

A modo de resumen, aquí os dejo la tabla con las versiones, gama y precios del Mini Countryman.  La comercialización se inicia el 18 de septiembre, aunque ya se admiten pedidos.

GAMA MINI COUNTRYMAN

 


    • Mini One  (98 CV):                         20.800 €

    • Mini One D (90 CV):                        22.200 €

    • Mini Cooper (122 CV):            23.700 €

    • Cooper D (112 CV):                         25.000 €

    • Cooper D All4 (112 CV):            27.050 €

    • Cooper S (184 CV):                        29.950 €

    • Cooper S All4 (184 CV):            31.000 €


Para más información sobre el Mini Countryman puedes acceder a la página oficial de Mini, (www.MINI.es), visitar el canal de Mini en youtube, (www.youtube.com/MINI), o apuntarte a la página de Mini en Facebook, (www.facebook.com/MINI.Countryman).

Fotos Prueba: Mini Countryman. El primer Mini con cuatro puertas y tracción total

Comentarios Prueba: Mini Countryman. El primer Mini con cuatro puertas y tracción total

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    Avatar de Mario Gomez.
    Mario Gomez 25/11/2011 02:44:28

    Yo compre en abril de 2011 un Countryman Hot chili S All4. Tiene 5 meses en el taller por garantías. Primero se le rompió el diferencial trasera un día después de la compra. Luego, aparentemente por motivo de vibraciones en el diferencial de reemplazo, empezó a sonarle todo el interior. Al grado que se le desconectó el Aire Acondicionado y no le funciona. Por ahora sigue en el taller, a ver hasta cuando. Esto solicitando la devolución de mi dinero.
    No compres un Mini Countryman. Como yo, vas a perder tu dinero y tu buen humor.

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