Primera prueba del Honda CR-V 1.5 VTEC

El nuevo SUV japonés destaca por sus buenos materiales, una dinámica correcta y la aparición de las siete plazas. Más adelante llegará el híbrido. Parte desde los 29.900 euros.

Con fecha prevista de comercialización en el mes de octubre, ya hemos podido probar la quinta generación del Honda CR-V, el SUV más vendido del mundo según datos de la marca japonesa. Como ya te adelantamos en el Salón de Ginebra de este año, tendrá una motorización gasolina VTEC y otra variante híbrida, pero para esta última tendremos que esperar hasta el 2019. Centrándonos en lo que tenemos ahora, voy a contarte las novedades, el equipamiento y el comportamiento del nuevo modelo japonés.

Diseño deportivo de serie

Si en algo están destacando los últimos lanzamientos de Honda es en el carácter deportivo que están adquiriendo sus diseños. Se corrobora con el último Honda Civic, con la renovación del Honda Jazz y ahora con el lanzamiento de este Honda CR-V. De primeras ya me ha impresionado en vivo más que en las fotografías, con ese frontal que parece de un acabado deportivo (tipo FR) y que es de serie para todos los equipamientos. Recuerda mucho a los dos modelos mencionados anteriormente, aunque con ese halo de poder que le confiere el tener una mayor altura. Además, cuenta con una rejilla móvil (justo por debajo del logo) para mejorar la aerodinámica y reducir los consumos.

Prueba Honda CR-V

Del lateral de este nuevo Honda CR-V me fijé en la línea de la cintura, que queda bastante alta en las puertas y que incluso ensancha el coche algo más. De esta parte os puedo contar que las puertas cuentan con un ángulo mayor de apertura, para mejorar el acceso, y que se ha tenido un especial mimo con la parte baja para no “mojarnos los pantalones al salir en días de lluvia”.

Por detrás, el nuevo Honda CR-V nos lleva sin querer al último Volvo XC60 por la forma de sus faros, aunque en el modelo japonés se meten algo más en la aleta posterior. Además, al contar con una luneta trasera pequeña, el capó les ha quedado algo pesado al contar con mucha “chapa”, pese a los buenos detalles cromados en su parte media y baja.

Prueba Honda CR-V

Para su lanzamiento el Honda CR-V contará con ocho colores para la carrocería, sin unirse a la moda de los dos tonos. A esto hay que sumar llantas más grandes que en generaciones anteriores con tamaños de 17, 18 y 19 pulgadas y un curioso kit denominado “Aero Pack” que hace todavía más deportivo al modelo japonés con solo añadir unas pocas piezas.

Llegan las siete plazas al interior

Nada más entrar al nuevo Honda CR-V reconocemos ciertas piezas vistas en otros modelos como el Honda Civic (el volante o el panel de instrumentación digital nos valdrían como ejemplos), pero con una apariencia general que le aporta su propia personalidad. Las líneas de diseño y la pequeña inclinación hacia atrás provocan una sensación de amplitud y desasosiego para los ocupantes de esta zona.

Prueba Honda CR-V

Otros puntos originales, ahora que vivimos en la época de los acabados “piano black”, son las molduras con efecto madera que encontramos en varias zonas del habitáculo y que son de serie en todos los acabados, así como la colocación de la palanca de cambios, más elevada y que permite un mayor espacio para guardar objetos en la zona central.

Para los tapizados existen dos opciones diferenciadas. Por un lado tenemos la tela convencional y por otro el cuero. Este último permite una mayor posibilidad de personalización con varios tonos a elegir (negro o marfil). En los coches que pudimos probar solo contaban con cuero, que puedo decir que me pareció de buena calidad.

Prueba Honda CR-V

Y pasamos a la zona trasera donde se empiezan a apreciar las verdaderas ventajas frente a la generación anterior del Honda CR-V. De primeras se ha ganado espacio para los ocupantes de estas plazas gracias al aumento de la batalla, ya que la longitud es la misma. Aunque no pasa lo mismo con el maletero que baja de 589 a 561 litros, pese a que la marca anuncia que tiene una “mayor superficie de carga”, aunque le mantiene entre los mejores de su tamaño.

Aunque la primicia en esta zona del Honda CR-V es la posibilidad de contar por primera vez en su historia con siete asientos. Para llegar a ellos hay que abatir primero la segunda fila y luego desplazarla hacia el respaldo de los asientos delanteros. Su tamaño es bueno para estaturas pequeñas, teniendo que mover longitudinalmente la butaca central (cuenta con un juego de 15 cm) si fueran adultos no muy altos. En caso de no utilizarse se puede abatir quedando una superficie plana, aunque dificulta un poco el acceso a la rueda de repuesto (hay que mover/sacar bastantes piezas). Y otro aspecto a tener en cuenta es que con siete asientos sólo nos quedará un maletero de tan solo 150 litros.

Prueba Honda CR-V

Gasolina a la espera del Hybrid

Para esta primera presentación del Honda CR-V sólo estaban disponibles unidades del motor de gasolina, por lo que tendremos que esperar por el novedoso bloque Hybrid. Se trata del 1.5 VTEC que ya hemos visto anteriormente en el Honda Civic, aunque con dos niveles de potencia según el cambio con el que cuente.

Si optamos por el cambio manual de seis velocidades, que se puede asociar tanto a la tracción delantera como a la total, el motor de gasolina del Honda CR-V cuenta con 173 CV y un par motor de 220 Nm. En el caso opuesto de escoger el cambio automático CVT, solo con 4WD, la cifra aumenta hasta los 193 CV y el par a los 243 Nm.

Prueba Honda CR-V

Por tanto es importante esta elección con tan considerable aumento de potencia, aunque después no se transmite en las prestaciones. El menos potente es más rápido, 210 km/h de máxima frente a 200 km/h, y acelera mejor, 9,3 segundos en el 0-100 km/h frente a 10 segundos. En consumos medios homologados tenemos resultados más normales con 6,3 litros para el manual tracción delantera, 6,6 litros para el manual 4x4 y 7,1 litros para el automático 4WD.

4 equipamientos y sin precios por ahora

La gama del Honda CR-V estará formada por cuatro equipamientos. El de acceso se denomina Comfort y a priori cuenta con una dotación buena gracias al sistema de ayuda de arranque en pendiente, el avisador de colisión frontal, el sistema de mantenimiento de carril, el control de crucero velocidad inteligente, el freno de mano eléctrico, el climatizador automático, el sensor de luz para faros, los asientos delanteros calefactados, una pantalla de 5 pulgadas y las llantas de 17 pulgadas.

Prueba Honda CR-V

El segundo nivel es el Elegance Navi con elementos como el volante y el pomo en piel, un climatizador dual, sensores de lluvia o de aparcamiento delantero y trasero, la cámara de visión trasera, la pantalla multimedia Honda Connect 7 pulgadas (haciendo honor a su nombre) y las llantas de 18 pulgadas.

Si quieres todavía más para tu Honda CR-V encontrarás el Lifestyle. A todo lo anterior añade el sistema de información de ángulo muerto con alerta de tráfico cruzado, la apertura y arranque inteligente (Smart Entry), la tapicería de cuero, los raíles del techo y los cristales tintados.

Prueba Honda CR-V

Como colofón nos quedaría el Executive que puntualiza ciertas zonas como la calefacción para el volante o los asientos traseros, la electrificación de los ajustes de las butacas o del portón trasero, el techo solar panorámico, el Head-up Display o las poderosas llantas de 19 pulgadas.

La pena es que a estas alturas todavía no tienen definidos los precios del Honda CR-V, pero si os podemos avanzar que la versión de acceso (acabado Comfort con tracción delantera y cambio manual) costará 29.900 euros. Otro aspecto a tener en cuenta de los equipamientos son sus posibles combinaciones de tracción, cambio y asientos que es la siguiente:

Combinaciones del Honda CR-V

Acabado

Tracción

Cambio

Número de asientos

Comfort

Delantera

Manual

5

Elegance Navi

Delantera

Manual

5

4WD

Manual

5

4WD

Manual

7

4WD

Automático

5

4WD

Automático

7

Lifestyle

4WD

Manual

5

4WD

Manual

7

4WD

Automático

5

4WD

Automático

7

Executive

4WD

Manual

5

4WD

Automático

5

Prueba Honda CR-V

 

Como se puede ver en la tabla, el acabado Elegance Navi es el que más combinaciones permite, mientras que sorprende que en el acabado más alto, o Executive, no se pueda escoger de ninguna manera con siete asientos.

Toma de contacto del Honda CR-V

Que mejor paisaje para probar los nuevos Honda CR-V que trasladarnos hasta el Tirol austríaco. Hay que indicar, antes de desgranar el comportamiento del modelo japonés, que las rutas se desarrollaron por carreteras secundarias y en algunos momentos con bastante tráfico, por lo que los consumos no son todo lo reales que desearía.

Prueba Honda CR-V

Empecé la jornada con el Honda CR-V manual de tracción delantera. De primeras, y nos valdría para todos, me gustó la colocación en el puesto de conducción, apreciando el trabajo realizado en los pilares delanteros para mejorar la visión, la comodidad, el buen ajuste de los materiales así como su calidad acorde a la categoría del modelo a prueba y la colocación tan a mano de la caja de cambios. En el lado contrario señalaría que la pantalla multimedia me parece que está algo inclinada, dificultando algo su manejo desde el puesto de conducción, y que la colocación del pomo de cambios, cuando vamos en marchas impares, puede entorpecer el manejo de los botones que quedan justo detrás.

Una vez ya en marcha tenía mis dudas porque desde Honda nos habían anunciado que este CR-V tenía una mayor altura al suelo, pero tras las primeras curvas se disiparon. El chasis de esta generación no deja lugar a balanceos incómodos, que unido a una dirección precisa nos proporciona un coche con una dinámica muy correcta para tratarse de un SUV.

Prueba Honda CR-V

Tras terminar el recorrido pasé al Honda CR-V manual de tracción total. Aquí era otro punto a revisar porque desde Honda nos habían dicho que el desarrollo de la tracción total se había mimado mucho y la verdad que se nota positivamente. En virajes llega una fuerza extra desde la parte trasera que nos proporciona una mayor seguridad. Y esto con firme seco. Los consumos en el mismo recorrido que el anterior me salieron más bajos (7,1 frente a 7,3 litros), pero como decía anteriormente no son muy reales.

Por último tocó el turno del Honda CR-V automático y con tracción total. Aquí no tuvimos mucha posibilidad de probar adecuadamente esa potencia extra con la que cuenta el motor 1.5 VTEC, pero si podría indicar que se nota. No es que sea una patada evidente, ya que en ambos casos la potencia se entrega de forma progresiva. Sobre el cambio, si no tenemos un poco de tacto el ruido del motor se deja notar en el habitáculo, característica que podríamos trasladar al de cambio manual pero en menor medida.

Prueba Honda CR-V

Como resumen podría decir que este  es una buena opción para aquellos que busquen un SUV algo más deportivo, con un buen equipamiento desde la base y un comportamiento bueno en carretera. Habrá que ver sus precios definitivos para ver cómo se “pega” con sus rivales de siete plazas.

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