Prueba: Toyota Land Cruiser 3.0 D-4D 60 Aniversario

toyota land cruiser  

Un TT de lujo para no atascarse en el campo 

Toyota aprovecha el 60 cumpleaños de su ya legendario Land Cruiser para lanzar una edición especial e introducir algunas mejoras, entre ellas más potencia y menos consumo, con un motor 3.0 D-4D, que ahora rinde 190 CV. Los TT de gama alta que van mejor que el Land Cruiser en carretera no podrán seguir sus huellas si al abandonar el asfalto hay algo más que pistas o caminos.

Los puntos clave:

- Motor revisado: 17 CV más y filtro de partículas

- Mejores prestaciones, rebaja en el consumo

- Excepcionales cualidades off road

- Versión V6 de gasolina sólo bajo pedido

Podría mejorar:

- Con un precio algo más ajustado

- Mandos en el salpicadero mejor agrupados

Vehículos todoterreno de gama alta preparados para viajar con todo lujo y confort por carretera hay muchos en el mercado. Pero si además quieres las máximas prestaciones 4x4 cuando se trata de abandonar el asfalto, el Toyota Land Cruiser es de los pocos que quedan (se me ocurren otros dos, el Mitsubishi Montero y el Land Rover Discovery) con el que te aseguras no tener que darte la vuelta en cuanto la cosa se complica, siempre, claro está, que hayas elegido previamente los neumáticos adecuados. Y así lo hizo Toyota para la presentación del nuevo Land Cruiser 60 Aniversario.

El panorama no podía ser mejor. Además de poder probar versiones de carrocería larga y corta, y con cambio automático o manual, Toyota había montado para la ocasión dos opciones de neumáticos: los espectaculares BF Goodrich All Terrain TA, para uso 50/50 en carretera/campo, y unos Yokohama Geolandar H/T, con menos taco y algo más enfocados al asfalto, pero sin olvidar las prestaciones 4x4.

Empezamos el recorrido con un Land Cruiser 5 puertas con cambio automático en versión Limited, que se asocia únicamente a la carrocería larga. Por debajo de este acabado están los VXL, VX y, como opción de entrada a la gama, el GX 

Equipamiento del Toyota Land Cruiser

 

Va siendo hora de ponernos en marcha, como decía, con la versión más lujosa y equipada de la gama. Una pasada (también lo es el precio, casi 70.000 euros), aunque yo dirigiría las miradas a un VXL, el de mejor relación precio/equipamiento. Lo primero que sorprende es el poco ruido de rodadura de los neumáticos Yokohama Geolandar. Sinceramente, esperaba que sonaran más, y en ningún caso el ruido llega a ser molesto circulando por carretera. El tacto al volante no es –no puede serlo- el que ofrece un BMW X5 o un VW Touareg. Pero resulta cómodo (también con la suspensión de muelles normales, como pude comprobar después a los mandos de un Land Cruiser corto), no balancea tanto como podrías esperar de un coche con estos recorridos de suspensión,  y si no se siente más ágil es porque la dirección resulta algo lenta (aunque el tacto ha mejorado mucho respecto a los Land Cruiser que había conducido anteriormente) y los neumáticos que llevamos se guardan lo mejor para cuando se acaba el asfalto.

Con los ajustes realizados sobre el motor el Land Cruiser se mueve con soltura. Antes también, pero más que los 17 CV adicionales, se nota una respuesta más progresiva en baja que facilita la conducción. Le sigue pasando factura que estamos ante un 4 cilindros con mucha cilindrada, que no puede competir con suavidad o refinamiento con los 6 cilindros que suelen utilizar sus rivales por potencia y precio. Sólo en algunas situaciones como un adelantamiento apurado o repechos muy fuertes salen a relucir las dos toneladas de peso. 

Me quedo con la versión automática, que permite cambiar manualmente de forma secuencial; lástima que no tenga seis marchas. El resultado es mucho más suave que con la caja manual, de tacto sólido, pero con recorridos de palanca muy largos, y facilita enormemente la conducción por campo. En ambos casos, pero mucho más con el cambio manual, molesta el reposabrazos central al cambiar de marcha.

Todoterreno: eficacia probada

Armados hasta los dientes con todo tipo de ayudas a la conducción 4x4, salimos del asfalto sin temor a lo que nos podamos encontrar. La tracción total permanente cuenta en esta versión con dos botones en la consola para bloquear el diferencial central (de tipo Torsen) y el trasero. Y un mando giratorio permite seleccionar la reductora (hay que hacerlo siempre en punto muerto). Sólo con esto, y con las ruedas que llevamos, es difícil que tengas que detenerte.  Afrontamos subidas, bajadas, trialeras y zonas embarradas y el Land Cruiser no protesta. Ni un crujido, ni un amago de duda si el conductor sigue con su intención de avanzar. Se siente robusto e imparable. Y la suspensión muestra su eficacia al pasar por los baches, pero no debes olvidar seleccionar el modo “confort” si has circulado en “sport” por carretera. De no hacerlo, resulta muy seca e incómoda. La verdad, con lo bien que va el 3 puertas con suspensión convencional, tampoco veo necesaria la suspensión adaptativa.

Jugueteo con el sistema Multi-Terrain-Select (MTS), que desde un mando en el volante permite elegir entre cuatro programas para adaptar la respuesta del acelerador, del ABS y del control de tracción al estado del terreno (piedras,  barro, arena…). Funciona con o sin reductora, y lo hace muy bien. Pero un segundo recorrido a los mandos de un Land Cruiser corto sin MTS termina por convencerme de que no es necesario, al menos si tienes un mínimo de idea de cómo conducir un coche en campo.

Mucho más interesante para conductores no experimentados me parece el sistema “Crawl Control”, que permite avanzar a una velocidad programable entre 1 y 5 km/h preocupándose únicamente del volante, pues el sistema gestiona automáticamente el acelerador y los frenos. Tú solo guías, y no hay obstáculo que te detenga. El Land Cruiser avanza como si fuera un coche teledirigido, sorteando obstáculos, superando zanjas y sin importar que el barro cubra las ruedas por completo. Si los Yokohama Geolandar se comportan de maravilla, con una gran capacidad de agarre en las zonas más resbaladizas y sólo “flotan” un poco ante situaciones de barro extremo, los BF Goodrich AT se lo tragan todo. Claro que al volver al asfalto hay que tener más cuidado hasta que los enormes tacos se liberan de todo el barro, si no quieres llevarte un buen susto en la primera curva.

Hay más ayudas a la conducción off road, como el control de descensos y el asistente de arranque en pendiente, aunque no se pueden combinar con el cambio manual. Particularmente útil al evitar tener que bajarse del coche (y más si, como en esta ocasión, el suelo está muy embarrado) me ha parecido el sistema de cuatro cámaras que nos muestra lo que sucede alrededor del vehículo, similar al que ofrecen Land Rover o Volkswagen.  No sólo permite maniobrar, también muestra el giro de las ruedas delanteras.

El Toyota Land Cruiser por dentro

Ya hemos de equipamiento, pero no lo hemos hecho de las sensaciones que transmite el habitáculo del Land Cruiser, y de sus posibilidades de utilización. Las dos versiones ofrecen mucho espacio y un buen maletero, al que se accede mediante un portón de apertura lateral, en el que también puede abrirse de forma independiente la luneta. En el caso del cinco puertas, la banqueta trasera deslizante aporta un plus de modularidad, y contamos con una tercera fila con dos asientos escamoteables que pueden plegarse o desplegarse fácilmente mediante un accionamiento eléctrico. Como suele suceder, son plazas para “salir del paso”, porque ni se accede fácilmente, ni ofrecen mucho espacio.

Salvo por la dificultad para accionar algunos mandos (como la regulación de la dureza de la suspensión en las versiones con sistema AVS) que no están a la vista y quedan muy repartidos por la consola, destaca la magnífica presentación, y un ajuste que denota solidez: ni un crujido, ni un ruido durante el exigente recorrido por campo.  Se nota que el Land Cruiser, tras 60 años de historia, sigue fiel a sus orígenes, y que Toyota sigue apostando por el 4x4. Por cierto, si quieres conocer algo más sobre éste todoterreno, aquí tienes un interesante microsite en el que se da un repaso a los  60 años de historial del Land Cruiser.

 

Precios gama Toyota Land Cruiser 2011

VERSIÓN

PRECIO

D-4D GX 3p / 5p

40.250 / 43.150 €

D-4D VX 3p / 5p

41.950 / 45.700 €

D-4D VX Autom. 3p / 5p

44.250 / 48.000 €

D-4D VXL Autom. 3p / 5p

53.200 / 61.000 €

D-4D Limited Autom. 5p

69.250 €

V6 Limited 5p

75.850 €

 

FICHA TÉCNICA

TOYOTA LAND CRUISER

3.0 D-4D

Motor

4 cil., 2.982 cm3

Potencia máxima

190 CV a 3.400 rpm

Par máximo

420 Nm a 1.600 rpm

Transmisión

Tracción total permanente, cambio manual de 6 vel. o automático de 5 vel..

Frenos del/tras

Discos ventilados (338/312 mm)

Neumáticos

265/65-17”

Dimensiones exteriores

3p: 4,31 x 1,88 x 1,835p: 4,76 x 1,88 x 1,84

Capacidad maletero

3p: 381; 5p: 621 litros.

Velocidad máxima

175 km/h

Acel. 0-100 km/h

Manual: 12,4 sAutomático: 11,7 s.

Consumo medio

3p:  8,1 (Manual) – 7,9 (Aut.) l/100 km5p: 8,2 (Manual) – 8,1 (Aut.) l/100 km

Emisiones de CO2

3p: 214 (Manual) – 209 (Aut.) g/km5p: 217 (Manual) – 213 (Aut.) g/km

Fotos Prueba: Toyota Land Cruiser 3.0 D-4D 60 Aniversario

Comentarios Prueba: Toyota Land Cruiser 3.0 D-4D 60 Aniversario

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    Avatar de Antonio Roncero.
    Antonio Roncero, 28/12/2012 10:04:13

    Gracias por tus explicaciones, Montse. Nos vienen muy bien para poder orientar a otros usuarios con el mismo problema. No te olvides de mantenernos informados sobre las posibles soluciones que te propongan. Un saludo.

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