Prueba 10: Ssangyong XLV D16T, para familias activas

El SsangYong XLV es un monovolumen con cierto aspecto de crossover que destaca por su relación valor precio y por una gran capacidad de maletero.

SsangYong XLV

Probamos el nuevo SsangYong XLV, un interesante monovolumen compacto con aspecto de crossover realizado sobre la base del SsangYong Tívoli, y que se compite con los líderes de la categoría utilizando como argumentos su gran capacidad de maletero, un reducido coste de mantenimiento, una buena relación final entre precio y producto y sus cinco años de garantía. Tras la primera prueba de gama del SsangYong XLV hemos elegido la versión turbodiésel para esta prueba en 10 claves.

Diseño exterior: ¿SUV o monovolumen?

SsangYong se está especializando en vehículos SUV y monovolúmenes, y el nuevo XLV bebe un poco de las dos fuentes. En algunos aspectos recuerda a un crossover (robustez, prominentes pasos de rueda…), aunque tiene personalidad propia. Su altura al suelo de más de 156 mm y los ángulos de carrocería podrían permitir al XLV circular por pistas o caminos siempre y cuando estén en muy buen estado.  

SsangYong XLV

Pero en realidad, con sus 4,44 metros de largo, 1,80 de ancho y 1,60 de alto (1,63 con las barras en el techo), sus proporciones están más cercanas a la media de los monovolúmenes compactos tipo Citroën C4 Picasso, que es donde realmente compite el XLV, que se puede considerar un  Tivoli alargado. En la gama SsangYong, el XLV se coloca entre el Rodius y el propio Tivoli, aunque por tamaño y precio está mucho más cerca del segundo. A diferencia del Tivoli, el XLV sólo cuenta con versiones de tracción delantera, no hay variantes 4x4.

El puesto de conducción

Fácil acceso, buena visibilidad y asientos cómodos es lo primero que llama la atención en el puesto de conducción del SsangYong XLV. Con la regulación de altura del volante y del asiento (menos en la versión Line, disponible para el motor de gasolina) no resulta difícil encontrar la postura correcta independientemente de la talla. La sensación que transmiten visualmente los materiales, así como al tacto, incluyendo la tapicería en piel sintética, es agradable y de un ajuste correcto.

SsangYong XLV

El volante, de diseño deportivo y con calefacción en la versión Limited probada, tiene un magnífico tacto. Y no faltan prácticos huecos portaobjetos: en la guantera, por ejemplo, cabe incluso un portátil de 13 pulgadas, y un tablet en el amplio cofre entre los dos asientos delanteros, que hace las veces de reposabrazos. Por delante de la palanca de cambios hay una pequeña bandeja en la que se puede llevar el móvil sin que se desplace, al contar con fondo de goma antideslizante, y a mano quedan las tomas USB o la de corriente de 12 V. 

SsangYong XLV

La pantalla táctil del sistema multimedia tiene 8 pulgadas. No es un equipo de alta gama, pero tanto el sistema de audio como el navegador funcionan de forma muy correcta y el manejo es sencillo una vez que te familiarizas con los menús. Los mandos quedan muy a mano, y el volante multifunción permite manejar el equipo de audio, el teléfono y el control de crucero. En la consola central, además de los habituales del sistema multimedia y de climatización, se ubican el botón para el ordenador de viaje y un botón que permite cambiar el grado de asistencia de la dirección.

Espacio para los pasajeros

La habitabilidad es una de las bazas del XLV, con una segunda fila de asientos en la que el SsangYong destaca frente a los rivales por altura disponible, con un espacio para las piernas está en la media de la categoría y cuenta con una cota de anchura razonable. Los asientos son como los de un turismo, no individuales como en muchos monovolumen, pero tiene respaldos divididos en sectores asimétricos y con una funcionalidad que se agradece a la hora de viajar: la posibilidad de inclinar un poco los respaldos hacia atrás.

SsangYong XLV

Además, los pasajeros están aquí muy bien tratados, porque apenas hay resalte en la zona del túnel central, y queda espacio suficiente por debajo de los asientos delanteros para colocar cómodamente los pies. No faltan los anclajes ISOFIX para dos sillas infantiles, amplios huecos para botellas en las puertas y un reposabrazos central también con portabebidas que puede desplegarse en la parte central cuando viajan dos personas para viajar más cómodos. 

El espacio para la carga del SsangYong XLV

SsangYong anuncia una capacidad de maletero máxima para el XLV de 720 litros, ampliable a 1440 litros abatiendo los respaldos de los asientos de la segunda fila, algo que se realiza con facilidad y que deja una plataforma de carga casi plana. También cuentas con iluminación, toma de corriente de 12 voltios y algunas argollas y bandas elásticas para sujetar la carga.

SsangYong XLV

Establecer una comparación directa con sus rivales es complicado, porque la medida que ofrece la marca contempla la carga hasta el techo, así que hemos comprobado su capacidad con maletas… como verás más adelante en el video. Lo importante es que las formas son muy regulares y aprovechables, y que puede contar con un doble fondo al que se accede a través de la sólida bandeja del piso articulada.

SsangYong XLV

Aquí puedes contar con unos 140 litros de capacidad si llevas kit antipinchazos… o instalar una rueda de repuesto de emergencia y un elemento realizado en corcho que sirve como organizador para objetos pequeños, disponibles como opción conjunta por 100 euros.

Motor: ¿Gasolina o diésel?

Llega la hora de ponerse en marcha, y lo primero que destaca del motor turbodiésel es que resulta muy suave y silencioso. Hemos elegido esta versión a pesar de la diferencia de precio con el 1.6 atmosférico de gasolina no sólo por su mejor relación entre prestaciones y consumo (la mayor diferencia la encontrarás en ciudad, donde el diésel tiene un consumo casi 4 litros inferior a los 100 km), también porque el D16T es mucho más agradable de conducir. Piensa que ofrece 300 Nm de par máximo desde apenas 1.500 rpm, mientras que el gasolina se queda en 165 Nm, que no aparecen hasta 4.600 rpm; traducido a la práctica, con el gasolina tendrías que manejar constantemente el cambio que, dicho sea de paso, tiene recorridos largos pero es más sólido y preciso al accionarlo de lo que podría parecer por el sonido y por el tacto.

SsangYong XLV

Este es uno de los motivos por los que el XLV puede tirar de un remolque de hasta 1.500 kg de peso, por ejemplo, mientas que el gasolina sólo puede hacerlo con uno de 1.000 kg. Además, hablamos de un moderno motor turbodiésel que cuenta con una ventaja añadida: su distribución es por cadena, lo que supone un ahorro de cara al mantenimiento.

SsangYong XLV

La potencia es suficiente para mover el coche incluso cargado, y el consumo medio durante la prueba se quedó rozando justo por debajo los 6 l/100 km, incluyendo todas las posibles situaciones de conducción: carretera, autopista y ciudad, donde el sistema start-stop (desconectable) funciona con suavidad.

Comportamiento dinámico

Equilibrio es la palabra que define el comportamiento del XLV: no es de los más ágiles, tampoco de los más confortables de la categoría, pero se defiende muy bien cuando se trata de combinar ambos apartados. La cosa cambia entre las versiones Premium y Limited porque llevan neumáticos muy diferentes, pero incluso con el acabado Limited, que implica más goma y menos perfil, el XLV resulta un coche confortable para viajar, porque las suspensiones trabajan bien,  y porque el aislamiento general es bueno. En autopista transmite una gran sensación de seguridad, mientras que en zonas muy viradas sale a relucir su carácter de coche familiar.

SsangYong XLV

Una característica del XLV es su dirección de asistencia variable, que el conductor puede elegir mediante un mando en la consola. Existen tres programas, confort, normal y deportivo, con poca diferencia entre ellos, pero sí con la suficiente entre el primero y el último para hacer que en modo confort las maniobras resulten muy sencillas al tener que realizar menos esfuerzo para mover el volante con el coche parado.

El factor precio

Y llegamos al aspecto clave en la compra de un coche como este: el precio. ¿Cuánto cuesta un SsangYong Tivoli puesto en la calle? Pues desde 20.000 euros tienes la versión Premium, y 22.000 euros en el caso del Limited, ambos disponibles por 2.000 euros más si montas el cambio automático, y siempre contando con los 2.000 euros de descuento que aplica la marca sobre el precio de tarifa. Como referencia interesante, son 2.000 euros más que el SsangYong Tivoli, una diferencia razonable para lo que ofrece el XLV si lo que necesitas es espacio y maletero.

SsangYong XLV

Ojo, que también tienes un Tivoli con el motor G16 de gasolina desde 16.650 euros, en este caso con el acabado básico Line que no se ofrece en el diésel, o ya en variante de acabado Premium por 18.500 euros. Muy suave y de buen rendimiento, pero por 1.500 euros más ya te anticipo que no debes echar muchas cuentas: si vas a comprar un Tivoli para aprovechar su capacidad de carga y sus cualidades “ruteras”, mejor el turbodiésel. ¡Ah, y que no se nos olvide! Como toda la gama SsangYong, en el precio del XLV se incluyen los 5 años de garantía, con un límite de 100.00 km.

Acabado: ¿Premium o Limited?

En coches como el SsangYong XLV, que tienen el equipamiento que tienen con una gama configurada prácticamente con versiones cerradas y pocas posibilidades de configuración a la hora de elegir equipamiento opcional, la elección es más fácil para el cliente… si tiene las cosas claras.

SsangYong XLV

Las dos versiones de acabado que ofrece SsangYong para el XLV están separadas por una diferencia de 2.000 euros. Por mencionar entre lo más importante, el Premium ya lleva de serie todo lo imprescindible que en auto10 recomendamos a la hora de comprar un coche: climatizador, control de velocidad de crucero, bluetooth, equipo de audio con pantalla de 8 pulgadas y doble toma USB, indicador de cambio de marcha, llantas de aleación de 16 pulgadas,  rieles en el techo, ayuda al arranque en pendiente, seis airbags y control de presión de los neumáticos.

SsangYong XLV

Entre lo que no es imprescindible pero hace que el XLV destaque frente a sus rivales al mejorar su relación entre precio y equipamiento, los Premium también cuentan con alarma, tapicería en cuero sintético o cámara de visión trasera, entre otras cosas. Como verás, un equipamiento de lo más completo.

SsangYong XLV

¿Merece la pena invertir los 2.000 euros adicionales en el Limited? Pues depende de lo que valores lo que añade esta versión respecto al Premium, teniendo en cuenta que uno de los elementos mas interesantes sería el navegador, que sí puedes montar como opción por 500 euros. El resto de elementos pueden llegar a ser prescindibles, pero por la diferencia de precio (1.500 euros respecto a un Premium con la opción de navegador instalada) el Limited resulta tentador, al contar con volante y asientos delanteros calefactables, sensor de lluvia y luces, unas bonitas llantas de aleación de 18 pulgadas, techo solar, airbag de rodilla para el conductor y retrovisores exteriores plegables con intermitentes LED integrados. Ojo, porque en este caso, el paso a la llanta de 18 pulgadas supone pasar también de los neumáticos 205/60-16 de la versión Premium a unos 215/45-18.

Los rivales del SsangYong XLV

La verdad es que a pesar de su aspecto de crossover, los verdaderos rivales del SsangYong XLV están entre los monovolúmenes compactos. Y entre ellos, podemos mencionar algunas alternativas: Citroën C4 Picasso o Ford C-Max entre los que aparecen los primeros en las listas de ventas, Kia Carens como opción que también destaca por una magnífica relación entre precio y producto, Fiat 500 L por espacio y originalidad, Toyota Verso

SsangYong XLV

De todos ellos, el SsangYong XLV es el más asequible, si comparamos variantes con motor turbodiésel entre 100 y 120 CV y un equipamiento similar, dentro de lo posible, con diferencias que pueden ir desde los 2.500 a más de 4.000 euros según modelos. Frente a estas opciones quizás puede faltar algo de la modularidad que permiten los asientos individuales de los monovolúmenes “clásicos”, pero no falla cuando se trata de utilizar las cinco plazas. Así, no es de extrañar que en SsangYong presuman del “doble 5”: cinco pasajeros y cinco maletas. Lo hemos comprobado, y te lo mostramos en el siguiente video.

Video del SsangYong XLV D16T


 

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