Prueba, nuevo SsangYong XLV, monovolumen con estilo SUV

El nuevo SsangYong XLV es la versión familiar del crossover Tivoli, pero por su capacidad interior y maletero rivaliza con los monovolumen compactos.

Hemos acudido a la presentación del nuevo SsangYong XLV, que es la versión familiar con maletero aumentado del crossover compacto SsangYong Tivoli que hemos probado en Auto10. La marca lo posiciona como el hermano menor del monovolumen SsangYong Rodius por tener una cabina alta y amplia, y un maletero de muy alta capacidad.

Puede valer como alternativa a un monovolumen compacto, con un aspecto más llamativo y tiene un comportamiento suficientemente ágil y confortable. La versión más interesante, con motor diésel de 115 CV y mucho equipamiento se queda en 20.000 euros, con cinco años de garantía.

Cómo es el SsangYong XLV

El SsangYong XLV es un crossover basado en el SsangYong Tivoli. De hecho, hasta el pilar C es básicamente el mismo coche, con las mismas puertas laterales en ambos modelos. Como el Tivoli es uno de los crossover más amplios entre los más pequeños, siendo casi del segmento C, y se añade ahora un enorme maletero, tiene sentido posicionar el nuevo SsangYong XLV contra los monovolumen más pequeños y compactos del mercado. Mide 4,44 metros de largo, es decir, 24 cm más que el Tivoli, prácticamente lo mismo que un Citroën C4 Picasso.

El diseño tipo crossover le hace destacar, con faros modernos con LED diurno de serie, una línea de ventanas estrecha y aletas prominentes. No tiene colores de contraste para el techo como el Tivoli, pero estéticamente llama la atención lo suficiente. La parte trasera es muy robusta y vertical, con una luneta estrecha. Te puede gustar o no, pero no hay duda de que llama la atención más que un monovolumen al uso.

Maletero del SsangYong XLV

La gran baza del SsangYong XLV es ser un vehículo compacto, con cuatro buenas plazas y un gran maletero, que la marca cifra en 720 litros hasta la bandeja enrollable, la cual es opcional. Nos parece una cifra muy optimista, pero está claro que pasa de los 600 litros, lo que en un vehículo de su tamaño es impresionante. La razón de tanto espacio es la gran altura de 1 metro entre el suelo del maletero y las ventanillas, así como la anchura de 1,32 metros.

Además, el maletero trae un sistema de doble fondo para organizar la carga, pudiendo subir la bandeja rígida que hace de piso para dejar bajo ella un cofre de 146 litros y de paso dejar el suelo prácticamente plano si se pliegan los asientos traseros. También lleva red portaequipajes. De serie no lleva rueda de repuesto. Cuesta 100 € montar una de emergencia que reduce ligeramente la capacidad, pero incluso con ella se sigue teniendo la posibilidad de crear un doble fondo en el maletero.

Interior espacioso del SsangYong XLV

La cabina para los pasajeros es la misma del SsangYong Tivoli y tiene muchas virtudes. Para ser un coche que queda a caballo entre el segmento B de los pequeños y el C de los compactos, cuenta con una buena anchura interior. Hay mucho espacio para la cabeza delante y detrás, y las plazas delanteras están muy aireadas. En las traseras caben dos adultos cómodos por espacio y el respaldo tiene dos ajustes de inclinación. Nos gustan los asientos delanteros, cómodos y ergonómicamente correctos.

El volante tiene regulación en altura sólo. Su tacto es bueno y la calidad percibida del interior está en línea a la de los fabricantes generalistas europeos. Se ha hecho un esfuerzo para aumentar la sensación de calidad en las superficies a la vista con plásticos blandos, toques cromados y apliques en negro lacado. También hay muchos huecos para objetos, cofres e incluso portavasos que aceptan botellas de 1,5 litros en cada puerta.

Los motores del SsangYong XLV

La gama está compuesta por un motor de gasolina de 128 CV y un diésel de 115 CV, ambos Euro 6, de cuatro cilindros, de 1,6 litros de cilindrada, con distribución por cadena y unidos a un cambio de 6 velocidades. El motor de gasolina atmosférico tiene distribución variable y se siente con potencia aceptable a velocidades tranquilas, pero tiene poco par de reserva cuando se le exige y su consumo no será brillante en carretera por los desarrollos cortos. Ha homologado 7,1 litros/100 km. Es un motor para quien hace pocos kilómetros al año y pocos viajes largos.

La variante diésel es más conveniente, con mucho brío para rodar alegre gracias a los 300 Nm de par y a un cambio de buen tacto (de procedencia Hyundai). Además, ha homologado 4,5 l/100 km de consumo y unas emisiones de 117 g/km de CO2. Esto le libra del impuesto de matriculación, quedando en 20.000 euros con más equipamiento que el gasolina. Además tiene opción de cambio automático de seis velocidades de Aisin, que funciona muy agradablemente, pero que aumenta los consumos y ha homologado 5,9 l/100 km.

Al volante del SsangYong XLV

Conducir el SsangYong XLV sorprenderá a quien no haya cogido un SsangYong últimamente. Es un coche cómodo, con una suspensión que se traga las irregularidades bien incluso con las llantas de 18 pulgadas, pero además, tiene un tacto de dirección ágil y correcto, con dureza programable con tres niveles disponibles. Se lleva entre curvas con buena agilidad, sin sentirse muy blando o pesado y acepta una conducción un poco dinámica sin descomponerse.

Monta de serie llanta de 16 pulgadas con neumáticos Nexen 205/60 de mucho perfil y que chirrían pronto forzando en curvas o rotondas. En los diésel, el acabado superior Limited monta llanta de 18 pulgadas con neumáticos deportivos 215/45 de perfil bajo -también Nexen- y el comportamiento se vuelve más certero y la dirección más precisa, sin perjudicar en exceso la calidad de rodadura. Esto ya lo notamos en el SsangYong Tivoli que hemos probado en Auto10.

Acabados y equipamiento

Hay dos acabados para cada motor, siendo los de la variante de gasolina más básicos y los del diésel más equipados. El XLV de gasolina está disponible en el acabado básico Line y el intermedio Premium, mientras que con motor diésel comienza en el Premium y está disponible también en el acabado superior Limited. Desde el acabado básico Line viene bien equipado con llantas de aleación, aire acondicionado, Bluetooth, 6 altavoces, 6 airbags, dirección de dureza programable, volante multifunción, control de crucero, sensores de aparcamiento traseros, alarma, Start&Stop, luces diurnas de LED y más cosas. Es un acabado de acceso, pero totalmente aceptable.

El acabado Premium son 1.100 euros más y añade el climatizador automático, el sistema multimedia con pantalla táctil de 8 pulgadas, la cámara trasera, la tapicería de cuero sintético, la regulación en altura del asiento del conductor, las barras de techo, el alerón posterior y los cristales tintados.

En los diésel se comienza con el Premium y por 2.000 euros más subes al Limited que añade el volante calefactable de cuero, asientos calefactables, el Navegador, el sensor de lluvia y luces, las llantas de 18 pulgadas, los espejos plegables eléctricamente, el techo solar y el airbag de rodilla.

Hay pocas opciones que elegir. El Pack utilidad con la bandeja de maletero enrollable cuesta 200 € (casi obligatorio montarlo) y la rueda de emergencia 100 euros. La pintura metalizada cuesta 410 euros (el plata es sin coste) y los Premium pueden llevar el Navegador por 500 euros. No se ofrecen ni en opción las llantas de 18 pulgadas en el Premium, una pena.

Precios del SsangYong XLV

Los precios del SsangYong XLV son de media 2.000 euros superiores que los del SsangYong Tivoli. Son precios que quedan correctos, ni caros ni baratos. La versión diésel más barata, que es además la más interesante del modelo, queda en 20.000 euros, tras aplicar los 2.000 euros de descuento base, a lo que habría que añadir el Pack Utilidad y la pintura metalizada (610 €), por ejemplo. Es unos 3.000 € más barato que un Ford C-Max equivalente y 4.000 € más barato que un C4 Picasso, aunque éstos coches son de segmento superior con interiores más amplios y confortables y, en el caso del C4 Picasso, con tres plazas con ISOFIX detrás. El rival que me parece más cercano es el Fiat 500L Living, que con motor diésel de 120 CV cuesta prácticamente lo mismo tras los descuentos, con menos maletero, pero con siete plazas.

Modelo

Potencia

Consumo

Precio con descuento

XLV G16 Line

128 CV

7,1 l/100 km

16.650 €

XLV G16 Premium

128 CV

7,1 l/100 km

18.000 €

XLV D16T Premium

115 CV

4,5 l/100 km

22.000 €

XLV D16T Premium Aut.

115 CV

5,9 l/100 km

24.000 €

XLV D16T Limited

115 CV

4,5 l/100 km

24.000 €

XLV D16T Limited Aut.

115 CV

5,9 l/100 km

26.000 €

Ficha técnica

 

XLV G16

XLV D16T

Motor térmico

Gasolina, 4 cilindros,  1.597 cm3

Turbodiésel, 4 cilindros,  1.597 cm3

Potencia máxima

128 CV a 6.000 rpm

115 CV de 3.400 a 4.000 rpm

Par máximo

160 Nm a 4.600

300 Nm de 1.500 a 2.500 rpm

Frenos del/tras

Discos ventilados 298 mm /discos 284 mm

Discos ventilados 298 mm /discos 284 mm

Neumáticos

205/60 R16

205/60 R16 ó 215/45 R18

Dimensiones exteriores

4,44 x 1,79 x 1,60 m (1,63 con barras)

4,44 x 1,79 x 1,63 m

Capacidad depósito combustible

47 l

47 l

Capacidad del maletero

720 l

720 l

Velocidad máxima

178 km/h

170 km/h (174 con cambio Aut.)

Consumo mixto

7,1 l/100 km

4,5 l/100 km (5,9 con cambio Aut.)

Emisiones de CO2

165 g/km

117 g/km (154 con cambio Aut.)

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