Prueba: Alfa Romeo 4C, un deportivo biplaza para disfrutar conduciendo

Alfa Romeo 4C

Parece que todas las marcas se han olvidado de que la relación peso potencia es “cosa de dos”. Mientras todos se empeñan en conseguir más y más caballos, sólo uno Alfa Romeo (o dos, si contamos a Lotus) se decanta por hacer coches ligeros.

Alfa Romeo 4C

El Alfa Romeo 4C arrastra 3,83 kg por cada caballo. Eso es lo que sale de dividir 920 kg entre 240 CV. Para llegar a una relación peso potencia de 3,95 kg/CV el Audi R8, con sus 1700 kg, debe llegar a los 430 CV. A base de caballos se soluciona la aceleración, pero el peso, o mejor dicho la falta de él, es también una ventaja a la hora de frenar y tomar curvas.

Baby Ferrari

Alfa Romeo 4C

Ya os adelanto que, tras probar el Alfa Romeo 4C, me bajé de él haciendo números. Sencillamente, el Alfa Romeo 4C es una verdadera gozada, eficaz y divertido, pero mucho más humano que otros deportivos de similares prestaciones. Ofrece muchas de las sensaciones de un Ferrari, pero por mucho menor precio. Eso os lo cuento al final. Porque hacía tiempo que no me pasaba algo así, pero de este coche hay tantas cosas que contar que es mejor poner un poco de orden. El Alfa Romeo 4C destaca, entre otras cosas, por: 

  1. Chasis de fibra de carbono, responsable de gran parte de la ligereza del coche.
  2. Suspensiones casi de competición y dirección súper-directa y sin asistencia.
  3. Motor ligero, potente y con mucho par.
  4. Cambio de doble embrague, tan rápido o más que los de competición.
  5. Gestión electrónica, sofisticada, pero poco –o nada- intrusiva.
  6. Interior minimalista, casi de carreras, pero no exento de cierto lujo.
  7. Atractivo diseño (aunque a los irredentos anglófilos de Top Gear no les guste).
  8. Precio competitivo, comparado con coches de similares prestaciones.

Vamos a analizar todos estos elementos en detalle. Os adelanto que vale la pena. 

Chasis de fibra de carbono

Como también vale la pena ver el vídeo donde se muestra como se hace el chasis de carbono.

Todo el mundo piensa que las ventajas del carbono son la relación peso-rigidez, algo que, siendo verdad, no es toda la verdad. Una de sus ventajas es que podemos orientar las fibras de modo que consigamos que el chasis sea más rígido o mas flexible en función de nuestras prioridades.

El sistema es exactamente el mismo que el empleado en los coches de competición: Un molde, láminas de carbono perfectamente orientadas, horno a presión y pulido. Alfa se molesta en poner un poco de barniz en las zonas “vistas” del interior del habitáculo: espectacular.

Sobre este chasis se anclan un subchasis tubular delantero, otro trasero y un arco de seguridad. El subchasis anterior sirve para anclar suspensiones, dirección y radiador de agua, el posterior para anclar las suspensiones posteriores y el motor con todos sus accesorios. El peso del chasis es de sólo 65 kg.

Suspensiones y dirección

Con un porcentaje de 40/60 entre los ejes delantero/trasero, queda claro que el reparto de pesos es óptimo. Como los pasajeros van en el centro, el reparto no varía. Y tampoco lo hará el equipaje, pues el maletero es tan pequeño, que poco peso puede acoger (Alfa vende maletas específicas a su tamaño y forma). Como curiosidad, comentar que el maletero está situado en el voladizo posterior y que el capó delantero no se puede abrir. Sí, has leído bien, está atornillado, pues ahí delante no hay nada que requiera o interese estar a mano del usuario.

La suspensión delantera es como la de un monoplaza: largos trapecios superpuestos tubulares. Detrás lleva un McPherson con grandes amortiguadores, un trapecio inferior oblicuo de amplia base y una bieleta posterior que hace que al comprimirse la suspensión -por ejemplo, en fuertes apoyos– la rueda tome una cierta convergencia.

¿Qué no has entendido nada de esto? Eso es que no eres lector habitual de auto10, pero te lo traduzco: muchas coches de competición que ves por ahí, y no me refiero a turismos preparados sino a verdaderos coches de competición, tipo monoplazas o biplazas tipo “Le Mans”, llevan suspensiones prácticamente idénticas a éstas. 

La dirección no cuenta con asistencia, pero como el calzado es razonable (205/45 R17 delante y 235/40 R18 detrás) y sobre el tren delantero sólo gravitan 376 kg, resulta muy suave. Con 2,8 vueltas de volante no se puede decir que sea rapidísima, pero está bien. Lo único que no nos gusta es el volante “achatado” por debajo.

Motor del Alfa Romeo 4C

El motor lleva de todo lo que te puedas imaginar: turbo, intercambiador o intercooler, inyección directa, 4 válvulas por cilindro y variador de fase en la admisión y el escape, entre otras “cosillas”. Ninguna de ellas requiere explicación, pero todas son necesarias para alcanzar los 240 CV a sólo 6.000 rpm y un par máximo de 350 Nm que se consigue entre las 2.100 y las 4.000 rpm. Y para alcanzar estas cifras al Alfa Romeo 4C le bastan un bloque de aluminio de 4 cilindros y 1.750 cc.

Pero no todo son cifras. Este Alfa Romeo 4C utiliza un nuevo sistema denominado “Scavenging” que reduce el tiempo de respuesta del turbo. La combinación de la válvula de descarga del turbo y un “cruce” de válvulas específico para estas condiciones, permite que el aire fresco que entra empujado por el turbo no se encuentra “tapado” por una cámara sellada, sino que la apertura simultanea de ambas válvulas permite que el aire salga sin obstáculos y que el turbo no pierda revoluciones. Os confirmo que funciona. 

Cambio automático de doble embrague

Seguro que estás de acuerdo conmigo: Gran parte del disfrute de uso de un coche depende del cambio. Este aspecto está perfectamente resuelto en el Alfa Romeo 4C con un cambio de doble embrague, como no podía ser de otra manera. Y, con muy buen criterio, Alfa ha huido de poner un número disparatado de marchas, “sólo” tiene seis; bien es cierto que con el par y el peso que tiene este biplaza, le hubiesen bastado incluso 4, pero seis está bien.

Y lo que está mejor es la rapidez y rotundidad de los cambios; ¡ojo! Que digo rotundidad, no brusquedad. Según el programa que utilicemos, los cambio son rápidos, muy rápidos o rapidísimos. Parte del mérito de los 4,5 segundos que necesita este modelo en el 0-100 km/h es del cambio, sin duda. Hay un sistema automático de launch control que permite que esta cifra esté al alcance de cualquiera sin castigar el -los embragues- más de lo necesario. 

Gestión electrónica

Alfa lo llama DNA, pero el sistema de gestión electrónica permite elegir entre cuatro tipos de conducción: Los habituales Dynamic, Natural y All Weather al que se sumo un inédito modo Race, ésta última pensada para su uso en circuito. Para llegar a esta posición se lleva el selector al modo Dynamic y se mantiene pulsado unos 8 segundos. A partir de ahí, conducción “sin red”, se desactiva el control de estabilidad, el control de tracción (pero llevamos autoblocante electrónico) y el cambio resulta especialmente rápido (hasta un 25 por ciento más rápido).

Para disfrutar del coche en carretera abierta y en seco, el modo Dynamic ofrece un buen equilibrio, con el cambio rápido y unas “tolerancias” de los sistemas electrónicos más amplias… pero que nos pueden sacar de un apuro. Y si llueve, no lo dudes: All Weather. El modo Natural es ideal para ir por ciudad y que el cambio trabaje en modo automático.

Siendo pijotero, que lo soy, personalmente me gustaría que las levas no girasen con el volante, sino que siempre se subiese o bajase de marcha en el mismo lugar.

Interior minimalista

Abres la puerta del Alfa Romeo 4C y… ¿qué ves? Unos largueros de fibra de carbono pulidos y barnizados que son un espectáculo. Yo creo que si subes a alguien a este coche y araña esos largueros con los zapatos,  pueden darle una paliza, que si al juez le gustan los coches te declara inocente.

El salpicadero es bonito y todos los remates trasmiten una sensación de lujo casi inesperada debido a la sencillez del coche. No hay navegador ni cabe. A pesar de mi metro noventa, entro razonablemente bien y dentro no me faltaba espacio; echaba de menos el reglaje en profundidad del volante, junto al de altura. Cuando fui de acompañante tenía más problemas, pues el asiento derecho es fijo y no reclinable y me sobraba el brazo izquierdo, pues en la consola hay un absurdo cenicero -¡pero quien coño se va a atrever a fumar en este coche!- y un soporte para una lata de bebida, que impedía usar el túnel central como apoyabrazos.

Atractivo diseño

¡Que osadía! Pude ver el programa de Top Gear en el que se hablaba de este nuevo Alfa Romeo 4c y se atrevían a decir que no era bonito. No entiendo esa defensa a ultranza de todo lo británico, pero estarás conmigo en que el Alfa Romeo 4C no es un coche bonito: es un coche muy bonito. Sin duda el reducido tamaño le resta algo de presencia al natural, pero llama la atención.

No sé si llamarle Baby Ferrari es un atrevimiento… bueno, sinceramente, sí lo sé, es un atrevimiento, pero ni os cuento cuanta gente lo señala por la calle gritando “¡Mira! ¡Un Ferrari!”

Precio competitivo

Vete a la lista de precios y mira a ver que deportivo te dan por 53.990 €.  Salvo el Nissan 370, otro coche de destacable relación valor/precio, todo lo demás que encontremos de similar nivel de prestaciones cuesta bastante más. 

Está claro que en este Alfa Romeo 4C hay que saber si valoramos la “cantidad” de coche o la “calidad”. Para entendernos: si lo comparas con un Porsche Cayman básico o con un 911 S o un Audi R8. En todos los casos sale bien parado, pero en unos casos su precio es competitivo y en otro, muy competitivo. 

Volvamos a la primera comparación entre el Alfa Romeo 4C y el Nissan 370 Z: El Nissan vale menos y tiene 100 CV más, pero por aceleración (en el 0-100 km/h hace 5,3 s. Frente a los 4,5 s del Alfa) como por comportamiento, es mucho menos deportivo. Pero la mayor ventaja del Nissan es que es un coche mucho más utilizable que el Alfa.

Conclusión de este apartado: Para el publico más radical al que va dirigido, la relación precio/prestaciones del Alfa Romeo 4C es muy buena.

Al volante: lo estaba deseando 

Si has leído hasta aquí -gracias por tu tiempo– estarás deseando que te cuente como va. La toma de contacto fue corta, pero suficiente para comprobar que este Alfa Romeo 4Ces lo más parecido a un vehículo de competición con lo que puedas rodar legalmente. Hay alguno más radical, como el KTM X-Bow, pero más radical sobre todo porque es mucho menos “utilizable”, pero no más eficaz.

Subir al coche tiene su complicación, pues el chasis es muy ancho en los laterales y el coche muy bajito, pero tampoco es tarea imposible. Dentro es verdad que el 4C resulta un poco claustrofóbico, algo común a muchos modelos de motor central. Esta sensación es más acusada en el asiento del acompañante, que es fijo; sí, has leído bien, no puede ni moverse en sentido longitudinal ni reclinar el respaldo. En mi opinión, un ahorro excesivo de peso y dinero.

El motor, para llevarlo tan cerca, suena menos de lo que imaginaba, aunque más que en un Cayman, por ejemplo. Eso sí, suena muy bien. Cuando se acerca al corte de inyección y la válvula de descarga del turbo hace de las suyas, el sonido sube en intensidad, más por el tipo de ruido –parece que hemos roto algo– que por el incremento de decibelios.

El cambio es delicioso en su uso manual y la dirección muy agradable, aunque el volante chato me parece muy fashion, pero fuera de lugar en un coche tan deportivo. La dirección, para no ser asistida, tiene un tacto ideal y es muy directa, aunque en curvas cerradas hay que girar lo bastante el volante como para encontrarnos con la parte “chata” a menudo. Aunque el coche corre mucho, los frenos tienen un trabajo relativamente fácil dado el contenido peso. Son potentes y dosificables.

En vía rápida el coche va muy bien, asentado, es relativamente cómodo y razonablemente silencioso. En carretera está mucho más en su elemento y si hay curvas, el Alfa Romeo 4C resulta eficaz, noble y relativamente sencillo de llevar para ser un coche con motor central. Además las zonas de mal firme se le atragantan menos que a otros deportivos más grandes y potentes, aunque la distancia al suelo es muy reducida y hay que ser extremadamente cuidadoso incluso en los badenes típicos de urbanización.

Nuestro coche de pruebas llevaba unos reglajes de suspensión muy “conservadores” que lo hacían muy subvirador para lo que cabe esperar de un coche así. Hay un Pack Racing que incluye llantas de aleación 18”/19 “ pulgadas, del./tras, neumáticos racing, suspensiones sport, escape Racing y volante deportivo. Son 3.700 € extras, pero con estos extras y unos reglajes más equilibrados, el coche debe ganar muchísimo en eficacia. Una opción muy interesante, porque si yo tuviese uno -os prometo que sigo haciendo cuentas- sin duda rodaría eventualmente en circuito, algo para lo que este Alfa 4C está especialmente dotado.

Sorprende que un coche tan inspirado en la competición y con tantas dotes en este apartado, no esté respaldado ni por un programa deportivo ni por una línea de accesorios para la competición . A mi modo de ver, una oportunidad perdida.

Conclusión

Este Alfa Romeo 4C es unaapuesta muy concreta y casi única, la de tener un coche prácticamente de carreras para ir cada día a la oficina, hacer viajes por carreteras de curvas y meternos en un circuito de vez en cuando. 

Otra cosa es si tú eres un cliente potencial para este modelo o si prefieres algo más “descafeinado”. Pero el Alfa Romeo 4C es un coche muy honesto, cumple lo que promete y confieso que me ha encantado.

FICHA TÉCNICA Alfa Romeo 4C

Motor

Gasolina de cuatro cilindros. 1.740 c.c. Bloque de aluminio Culata con cuatro válvulas por cilindro, distribución doble variable, inyección de alta presión, turbocompresor e intercooler.

Potencia máxima

240 CV a 6.000

Par máximo

350 Nm  entre 2.000 y 4.250 rpm

Frenos del/tras

Discos ventilados 305/292 mm de diámetro.

Neumáticos

205/45R17 delante 235/40R18 detrás.

Dimensiones exteriores

3,99 x 1,86 x 1,19 m

Peso oficial

895 kg en vacio

Capacidad depósito combustible

40 l

Capacidad del maletero

110 l

Velocidad máxima

258 km/h

Acel. 0-100 km/h

4,5 s

Consumo mixto

6,8  l/100 km

Emisiones de CO2

157 g/km

 

Comentarios Prueba: Alfa Romeo 4C, un deportivo biplaza para disfrutar conduciendo

  •  
    Avatar de Iggy.
    Iggy 31/07/2014 14:42:04

    Artículo magnífico que me empujaría a comprar este precioso (los ingleses, salvo contadísimas ocasiones, tienen un gusto pésimo en diseño) coche, si no fuera porque no tengo los fondos para ello.
    Alfa ha creado algo que sabe hacer bien y que nunca debía haberlo perdido.

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