Audi A7 Sportback h-tron: al volante del Audi que funciona con hidrógeno

Conducimos el A7 Sportback h-tron, un prototipo con el que Audi demuestra que la tecnología de pila de combustible funciona, y que el coche de hidrógeno está cada vez más cerca.

 

Audi A7 Sportback h-tron

 

¿Te imaginas un coche con todas las ventajas de los coches eléctricos –suavidad y silencio de marcha, respuesta inmediata al acelerador y funcionamiento sin emisiones– pero sin su principal desventaja, que es la autonomía y los largos tiempos de recarga? Pues en Audi lo tienen. Se llama A7 h-tron quattro, funciona con hidrógeno…. y en auto10 lo hemos conducido, aunque todavía es un prototipo.

El coche de hidrógeno: todos quieren uno

¿Cómo lo hace? Pues con la tecnología de pila de combustible, algo en lo que ya trabajan desde hace tiempo también otros fabricantes. Sin ir más lejos, aquí puedes leer lo último de BMW en pila de combustible, conocer más sobre el Honda Clarity Fuell Cell que se venderá durante 2016, o algunos detalles sobre el Toyota FCV. Sin olvidarnos de los avances en esta materia de General Motors o de Mercedes, que también aceleran sus desarrollos para estar preparados cuando llegue el momento.

 

Audi A7 Sportback h-tron

 

Incluso el A7 Sportback h-tron no es el primer Audi de este tipo: en 2004 la marca de los cuatro aros presentó el Audi A2 H2, evolucionando la tecnología hasta llegar al Audi Q5 HFC de 2009, y posteriormente a la tercera generación de la pila de combustible en el Q5 HFC de 2011.

El A7 Sportback h-tron es la cuarta generación, y en Audi anuncian que ya trabajan en la quinta, que tendrá más prestaciones, más autonomía y mayor eficiencia. Vamos, que en el futuro podríamos ver una familia Audi “h-tron” de modelos propulsados por hidrógeno, como complemento a los actuales e-tron híbridos (y dentro de nada eléctricos) y a los g-tron propulsados por gas. 

La pila de combustible: hidrógeno para producir electricidad

¿Cómo funciona un coche de hidrógeno con pila de combustible? Pues básicamente, como un coche eléctrico, pero con la ventaja de que la electricidad que necesita ese motor eléctrico para mover las ruedas se genera a bordo mediante la pila en cuestión.

Audi A7 Sportback h-tron

 

No vamos a entrar aquí al detalle en explicar cómo funciona la pila, pero a grandes rasgos, quédate con esto: se trata de producir una especie de electrolisis inversa. Si en la electrolisis se consigue disociar el agua (H2O) en oxígeno e hidrógeno al hacer pasar una corriente eléctrica, lo que hace la pila de combustible es combinar el oxígeno del aire con el hidrógeno que se almacena en los depósitos de a bordo para producir electricidad. Y el producto de esa reacción es… ¡bingo, vapor de agua! Eso es justamente lo único que saldrá por el tubo de escape.

 

Audi A7 Sportback h-tron

En el A7 Sportback h-tron la pila de combustible está ubicada bajo el capó. Se compone de 300 células individuales cada una de las cuales tiene un núcleo con una membrana de polímero y un catalizador de reacción a ambos lados de la membrana, fabricado en platino, donde se produce la reacción química.

Esta pila funciona en un rango de voltaje de 230 a 360 voltios, y como elementos auxiliares para su funcionamiento necesita de un compresor capaz de generar un caudal de aire de entre 500 y 600 kg por minuto (de aquí se consigue el oxígeno), un ventilador de recirculación para devolver al circuito el hidrógeno no utilizado, y una bomba de refrigeración específica (para la climatización del habitáculo se utiliza un calefactor eléctrico auxiliar) ya que estas pilas de combustible, que funcionan en un rango de temperatura de unos 80 grados Celsius, requieren más exigencias en cuanto a refrigeración que un motor de combustión, aunque a cambio son el doble de eficientes en términos de rendimiento.

El Audi A7 Sportback e-tron al detalle

En el caso del Audi A7 Sportback h-tron existen dos motores eléctricos –uno en cada eje– de 85 kW de potencia cada uno, totalizando una potencia conjunta de 231 CV. Con 200 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos, parece claro que las prestaciones no son una limitación para el coche de hidrógeno. Y así lo comprobamos al volante en un pequeño recorrido: salvo el indicador de potencia que sustituye al cuentavueltas, no hay nada que delate que conducimos un coche que lleva hidrógeno en sus depósitos, por dentro y al volante es exactamente igual que un A7 convencional.

 

Audi A7 Sportback h-tron

Suavidad, silencio absoluto y empuje lineal y constante. El A7 Sportback h-tron se desliza con un confort impresionante, como un coche eléctrico y potente que es, y nos deja claro que hay vida más allá del petróleo, sin que por ello tengamos que renunciar ni siquiera a un cierto dinamismo. Sólo los frenos, que durante la primera parte del recorrido del pedal funcionan de forma eléctrica al hacerlo los motores como generadores para recuperar energía, tienen ese tacto peculiar que ya conocemos de los coches híbridos.

 

Audi A7 Sportback h-tron

Pero no sólo eso tiene el A7 Sportback h-tron de híbrido. En realidad, este coche se puede considerar un híbrido enchufable, pues aparte de la pila de combustible para generar electricidad, lleva una batería de iones de litio de 8,8 kW de capacidad que se puede recargar en una toma de corriente, y proporciona autonomía eléctrica, sin depender del hidrógeno almacenado en los tanques, para unos 50 km. Va ubicada bajo el piso del maletero, tiene refrigeración independiente, y puede almacenar la energía que se recupera en retención y en frenada, o suministrar energía adicional al motor eléctrico cuando se acelera a fondo.

 

Audi A7 Sportback h-tron

Con 5 kg de capacidad repartidos entre cuatro depósitos (uno bajo el asiento, otro en posición longitudinal en el túnel de la transmisión y dos bajo el piso del maletero) que almacenan el hidrógeno a una presión de 700 bares (no, no hay problemas de seguridad, se superan los mismos test que los coches convencionales), la autonomía del A7 Sportback h-tron funcionando con hidrógeno es de unos 430 km, por lo que la autonomía total se acerca a los 500 km. Y llenar los tanques de hidrógeno sólo lleva 3 minutos, aproximadamente lo mismo que una operación de repostaje de gasolina o gasóleo en un coche convencional.

 

Audi A7 Sportback h-tron

Como vemos, salvo por el maletero, cuya capacidad se reduce claramente, pero dejando todavía sitio para un par de maletas en un coche como el A7 Sportback e-tron, no hay limitaciones ni en el espacio para los pasajeros, ni en prestaciones o agrado de uso, y tampoco en autonomía o tiempo de repostaje. El único “pero” puede venir del peso: respecto a un A7 equivalente el h-tron pesa unos 200 kg más, pero al volante prácticamente no se notan… y el ingeniero que nos acompañó en la prueba nos aseguró que en la próxima generación se reducirá todavía más el tamaño y el peso de la pila de combustible.

¿Y cuánto dices que gasta?

Llegados a este punto seguro que te estás haciendo la pregunta del millón. Todo esto es muy bonito, y la tecnología de la pila de combustible funciona. Pero… ¿a qué precio?

 

Audi A7 Sportback h-tron

El del coche es imposible de calcular. Queda claro que es más fácil adaptar un coche de producción en serie para que funcione con una pila de combustible que diseñar desde cero un coche de hidrógeno, por cuestiones de costes. Pero no hubo forma de sacar a los técnicos de Audi una cifra aproximada de lo que podría costar un coche como este puesto en la calle.

De lo que sí podemos hablar es del consumo. Evidentemente no pudimos comprobarlo, pero según Audi el A7 Sportback h-tron necesitaría aproximadamente un kilogramo de hidrógeno por cada 100 km recorridos. Si lo traducimos a litros de gasolina considerando el equivalente energético, esto correspondería a menos de 4 l/100 km. Hacer la conversión a euros por cada 100 km es más difícil, pues el precio del hidrógeno depende mucho del proceso utilizado para su extracción. La más barata es a través de vapor y gas natural, un proceso que genera dióxido de carbono.

 

Audi A7 Sportback h-tron

El reto no está ahora en manos de los fabricantes de coches, que parecen haber dado con la solución. Ahora se trata de conseguir hidrógeno a partir de fuentes renovables que no generen carbono. Audi ya lo hace con una planta piloto en la que se utiliza energía eólica, y empresas especializadas hablan de un escenario realista en el que se podría producir hidrógeno con este método a un coste de unos 4 € por kilogramo.

Pero a partir de aquí vendría el verdadero problema: se necesitarían  años y mucho dinero para  reducir los costes y preparar la infraestructura necesaria para distribuir, almacenar y poder repostar hidrógeno. Y los fabricantes no están dispuestos a asumir los costes de poner un coche de hidrógeno en el mercado si los clientes no pueden repostar combustible, por lo que el círculo se queda sin cerrar… de momento.

Vídeo funcionamiento del Audi A7 Sportback h-tron

 

 


 

 

 

Fotos Audi A7 Sportback h-tron: al volante del Audi que funciona con hidrógeno

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