Prueba 10: Ford S-Max 2.0 TDCi 180 CV Powershift

Probamos la versión 2.0 TDCi con 180 CV y cambio Powershift del nuevo Ford S-MAX, un monovolumen muy interesante por sus cualidades dinámicas y su versatilidad de uso.

 

Ford S-MAX 2.0 TDCi

 

El Ford S-MAX ya nació como un monovolumen con cierto carácter deportivo, complemento del otro monovolumen grande en la gama, el Galaxy, destacando siempre por el confort de marcha de su hermano mayor, pero con un punto de agilidad y esa agilidad difícil de encontrar en un coche familiar de este tamaño y con este tipo de carrocerías.

La nueva generación del Ford S-MAX sube un peldaño en lo referido a confort, refinamiento y calidad de marcha, pero sin perder ese dinamismo que hace del S-MAX el coche ideal para los que no van a la “moda SUV” y necesitan versatilidad y mucho espacio, pero cuando toca conducir quieren sensaciones de turismo. Sometemos a una de nuestras “pruebas 10” a la versión con el motor 2.0 TDCi de 180 CV y cambio de doble embrague Powershift.

1 Gama completa, mucho donde elegir

No, no hace falta irse a una versión tan potente y equipada, hay mucho donde elegir. De hecho, la gama S-MAX incluye versiones de cinco o siete plazas –la tercera fila tiene un precio de 750 euros–, variantes con el interesante motor Ecoboost de gasolina de 160 CV –el 2.0 de 240 ya son palabras mayores, convierten al S-MAX casi en un “monovolumen GTI”– y nada menos que cuatro opciones diésel, de 120, 150, 180 y 210 CV, con posibilidad de montar cambio Powershift de doble embrague en los tres más potentes y tracción total para el TDCi de 180 CV automático.

 

Ford S-MAX 2.0 TDCi

Todo en uno: el S-MAX sirve como coche para uso diario, para viajar en familia o para disfrutar del ocio gracias a su buen comportamiento, consumos contenidos, posibilidad de hasta 7 plazas y un gran maletero.

 

Si el presupuesto es ajustado, con el S-MAX TDCi de 150 CV y acabado Trend tendrás suficiente, sin necesidad de llegar a los 29.000 euros. Pero puestos a “tirar la casa por la ventana” nos quedamos con la versión de 180 CV con cambio Powershift, que además ya lleva el acabado Titanium. Son 35.000 euros, pero no encontrarás por ese precio un coche que a la vez cumpla como monovolumen para viajar con la familia, que pueda llevar siete plazas, que ofrezca una relación entre prestaciones y consumos tan favorable y, además, con un equipamiento de serie tan completo. Las luces automáticas o el sistema multimedia SYNC 2 son de serie en esta versión, además del reconocimiento de señales de tráfico y el control de crucero activo.

2 El puesto de conducción

Impecable puesto de conducción, sin necesidad de recurrir a los asientos multicontorno opcionales. La tapicería de cuero de nuestro S-MAX de pruebas no ayudaba a sujetar bien el cuerpo en zonas de curvas, pero tiene aspecto de calidad y durabilidad. Lo mejor es que la visibilidad es muy buena –la cámara de aparcamiento trasera siempre es una ayuda que se agradece en coches de este tamaño–, que hay muchos huecos y muy bien pensados para dejar objetos, que todos los mandos están bien dispuestos… y que la sensación de calidad es alta por el ajuste y los materiales empleados.

 

A destacar la instrumentación, que en la versión Titanium incluye una enrome pantalla TFT adicional a la instrumentación convencional con hasta tres bloques de información: ordenador de viaje, equipo multimedia y asistentes a la conducción. Menos mal que se puede configurar, porque con todos los relojes en funcionamiento, la cantidad de información que se presenta es tan grande que cuesta encontrar lo que necesitas a la primera.

3 Espacio interior del Ford S-MAX

Mucho espacio, hasta siete plazas, un gran maletero y, en función de lo que te quieras gastar, lo último en sistemas de asistencia y multimedia. El S-MAX es un coche con el que se disfrutan los kilómetros tanto al volante, como si viajas de pasajero, y el espacio útil disponible es una de sus bazas, tanto delante como detrás.

 

Los asientos de la tercera fila son individuales, todos del mismo tamaño, y tienen regulación longitudinal de unos 15 centímetros. Resultan muy cómodos, con mucho espacio para las piernas y a lo ancho; incluso caben tres sillas infantiles. Una ventaja en este tipo de coches es que puedes modular el espacio para las piernas en función del equipaje que lleves, además de permitir solapar los asientos para que en caso de viajar tres adultos atrás (o adultos y asientos con sillas infantiles) no estorben los hombros.

4 ¿Cinco o siete plazas? La tercera fila de asientos

Puedes elegir el Ford S-MAX con cinco plazas o con siete, por una diferencia de 750 euros. A las dos plazas de la tercera fila se accede con cierta facilidad basculando los asientos laterales de la segunda fila. Cuando no se utilizan, esta tercera fila de asientos va perfectamente integrada en el piso del maletero.

 

También son asientos grandes para lo habitual en estas plazas en otros monovolúmenes, pero hay que tener en cuenta que no resultan cómodas en viajes porque la banqueta va muy pegada al suelo y obliga a los pasajeros a llevar las piernas muy elevadas, en una posición algo forzada. Aun así, son unas plazas más utilizables que en muchos SUV o que en otros monovolúmenes con tres filas de asientos… salvo que sean claramente más grandes que el S-MAX.

5 Maletero: gran capacidad de carga

El maletero del S-MAX alcanza los 700 litros de capacidad en las versiones con siete plazas cuando la tercera fila va abatida, una cifra magnífica, aunque en este caso la bandeja encargada de cubrir el equipaje no llega a los respaldos y no tapa por completo el espacio para el equipaje. No faltan argollas para sujetar la carga, una práctica moqueta reversible para el piso, o una toma de corriente de 12 voltios.

 

Si se opta por rueda de repuesto será siempre opcional y colocada bajo la carrocería por la parte exterior, por lo que el maletero no varía. Con todos los asientos plegados (se puede hacer fácilmente de forma remota desde botones en el propio maletero que accionan un motor eléctrico, pero para devolverlos a su posición hay que hacerlo a mano) queda una superficie plana muy aprovechable. Y el portón cuenta con accionamiento totalmente eléctrico, que se puede accionar incluso desde la llave.

6 Motor y prestaciones

Ya lo hemos dicho, con el motor 2.0 TDCi de 150 CV es suficiente para moverse con el S-MAX incluso cargados sin renunciar a la agilidad. Este motor tiene además la ventaja de ofrecerse en acabado Trend, mientras que el TDCi de 180 CV sólo se combina con el acabado superior Titanium. Hemos elegido para la prueba el 180 CV con cambio Powershift, pero si el presupuesto va justo y tienes dudas, renuncia antes a unos cuantos caballos de potencia y no te dejes a un lado el cambio automático: mejor el 2.0 TDCi de 150 CV con Powershift que la versión de 180 CV con cambio manual.

 

Ford S-MAX 2.0 TDCi

Eficacia, confort de marcha y hasta tacto deportivo son cualidades que no han cambiado en el S-MAX desde que se lanzó al mercado en 2006, y que se potencian todavía más en esta nueva generación.

El cambio es lo suficientemente rápido como para no echar en falta un cambio manual si decides usarlo en modo secuencial –sólo desde las levas en el volante, no puede hacerse desde la palanca– y muy suave si le dejas hacer en automático. Y como el motor 2.0 TDCi de 150 CV empuja mucho y bien y apenas suena nada, los kilómetros pasan sin enterarte. No es que sea  una referencia en consumo, pero no está nada mal para un coche con este tamaño, peso y prestaciones.

Si puedes mantener una velocidad estable, por ejemplo circulando por autopista, podrás moverte con medias de consumo en torno a los 7 l/100 km. Pero es sensible al ritmo de marcha, y cuando de por medio hay ciudad, o si el recorrido obliga a acelerar y frenar frecuentemente, estarás rondando los 9,5 l/100 km con facilidad. Por lo demás, el S-MAX recupera en marchas largas mejor que acelera, no tiene problemas para mantener el ritmo incluso aprovechando su capacidad de carga, y frena de maravilla.

7 No pierdas de vista el EcoBoost de gasolina

Vale, en esta categoría los diésel es lo que se lleva; pura cuestión de consumo y autonomía. Pero en Ford también hay una versión muy interesante con motor de gasolina para el S-MAX. Es el nuevo 1.5 Ecoboost de 160 CV que, a igualdad de equipamiento, ya cuesta 2.000 euros menos que el 2.0 TDI de 150 CV.

 

Ford S-MAX 2.0 TDCi

Hay versiones con motor turbodiésel y de gasolina desde 120 hasta 240 CV, e incluso con tracción total. Nos quedamos con el TDCi de 180 CV y, a ser posible, con cambio Powershift de doble embrague.

Este motor destaca por su suavidad, por un consumo contenido si conduces con cierto cuidado, y por unas magníficas prestaciones. Lo conducimos en su día en la prueba de gama del nuevo Ford Mondeo y ya nos pareció una maravilla. Sin duda, un motor mucho más interesante para un monovolumen que el 2.0 de gasolina con 240 CV, salvo que necesites prestaciones de auténtico deportivo.

8 Comportamiento dinámico: monovolumen con tacto de turismo

Puede sonar a repetitivo, pero es lo que mejor define la conducción del S-MAX: es más parecida a la de un turismo familiar que a la de un monovolumen, gracias a la magnífica puesta a punto del bastidor. Existen dos sistemas que pueden hacer que el S-MAX resulte todavía más ágil, la dirección con desmultiplicación variable y la suspensión adaptativa.

 

Ford S-MAX 2.0 TDCi

Es difícil encontrar un coche que ofrezca todas las ventajas de un monovolumen grande con el tacto al volante de agilidad y eficacia que transmite el S-MAX en cualquier situación.

En mi opinión, puedes ahorrarte ambas opciones y, como mucho, considerar la suspensión deportiva, que endurece ligeramente el tarado de la amortiguación pero no resulta para nada incómoda, controlando perfectamente los movimientos de la carrocería. Incluso puedes ahorrarte también los neumáticos opcionales 235/50-18, con los de serie va de maravilla. El S-MAX ofrece un gran aplomo en autopista, la dirección transmite bien las órdenes marcadas desde el volante sin que los movimientos de la carrocería perjudiquen la agilidad en carreteras de curvas, y los frenos destacan por su potencia y facilidad de modulación.

9 Equipamiento: elegir bien

El equipamiento del S-MAX es muy completo desde las versiones Trend, y completísimo en el Titanium. Aun así, la lista de posibles opciones es muy amplia, con la ventaja de que tienen precios muy competitivos, y de que se ofrecen packs que salen rentables y permiten un considerable ahorro respecto a montar los elementos que las componen por separado.

 

Ford S-MAX 2.0 TDCi

Pantalla táctil, pero se conservan mandos separados para los sistemas principales, como el equipo de audio o la climatización.

Entre las opciones que recomendamos considerar se encuentra el sistema de aparcamiento asistido (200 €), el de alerta pre-colisión con detección de peatones (500 €), o la cámara de visión trasera (300 €). De los paquetes opcionales resulta interesante el denominado Pack Tech Premium, que por 2.400 euros incluye volante con ajuste eléctrico y calefactado, suspensión adaptativa, asistente pre-colisión, alerta tráfico cruzado y detector vehículos en ángulo muerto

10 Los rivales del Ford S-Max 

Con dimensiones muy similares al S-MAX, pero con cierta orientación “crossover” por su altura al suelo elevada, que permite –aunque con reservas– ciertas incursiones por pistas o caminos en bien estado, destaca el Renault Espace dCi Twin Turbo EDC. No es tan espacioso como el Ford, pero sí tan confortable o más. El motor diésel más potente tiene sólo 160 CV, pero son suficientes. Esta versión lleva cambio EDC de doble embrague, y un equipamiento completísimo. El Renault Espace dCi Twin Turbo EDC tiene un precio desde 35.450 euros.

 

Renault Espace

Renault Espace

Otra posibilidad si necesitas mucho espacio sería el Seat Alhambra. El motor 2.0 TDI de 150 CV es un buen término medio, y también puede llevar cambio DSG y hasta tracción 4Drive. No es tan ágil como el S-MAX en carreteras viradas, pero sí uno de los mejores monovolúmenes familiares para viajar con pasajeros y equipaje. Las puertas traseras deslizantes aportan mayor versatilidad. Disponible desde 35.290 euros, y con motor TDI de 184 CV desde 40.070 euros.

 

Seat Alhambra

Seat Alhambra

Por último, también puedes optar a un SUV como el Hyundai Santa Fe  2.2 CRDi. Disponible con motores diésel de 150 y 200 CV, tracción delantera o total y cinco o siete plazas, es el SUV de su tamaño con mejor relación entre precio, equipamiento y prestaciones. Los dos motores son muy suaves y destacan por un bajo consumo de combustible. También existe una versión de carrocería larga, el Grand Santa Fe. Buena calidad de acabado y gran confort de marcha para un SUV que perfectamente puede ser una alternativa a un monovolumen de 7 plazas. Por un precio de 35.150 euros ya te llevas la versión con el motor más potente.

Hyundai Santa Fe

Hyundai Santa Fe

 

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