Prueba 10: Ford B-Max 1.6 TDCi

Ford B-Max

El nuevo Ford B-Max es un monovolumen pequeño que se maneja muy bien en ciudad, tiene un comportamiento intachable en carretera, un precio razonable si lo coges con oferta, y unas enormes posibilidades de equipamiento tecnológico, de confort y de seguridad. Además, el B-Max añade un original sistema de puertas traseras deslizantes con muchas ventajas si tienes niños pequeños. Lo sometemos a una de nuestras “Pruebas 10”.

1. El sistema de puertas del Ford B-Max

Todos los que alguna vez hemos tenido subir y acomodar a un niño pequeño a un coche en su sillita infantil y abrocharle los cinturones sabemos lo ingrata que puede resultar a veces esta tarea.

El Ford B-Max aporta una solución con muchas ventajas en este sentido, no ya por las puertas traseras deslizantes, sino más que nada por la ausencia de pilar central. Bueno, para ser más precisos sin pilar central fijo, pues es la propia unión entre las puertas –que cuentan con una estructura especialmente reforzada–  con los anclajes del techo y el piso al cerrarse lo que hace las veces de pilar.

 

2.- Ventajas de las puertas deslizantes

¿Que no tienes niños pequeños? No te preocupes, el Ford B-Max también puede ser tu coche, pues estas puertas no condicionan para nada el comportamiento –como veremos más adelante–, la seguridad –ahí están las pruebas de choque de EuroNcap–, el aislamiento acústico o el peso final del vehículo.

Las ventajas son claras: el Ford B-Max ofrece un hueco de acceso al habitáculo prácticamente el doble que en un coche normal. Y eso es un “chollo” a la hora de entrar o salir de las plazas traseras, sobre todo con niños. Para que te hagas una idea, es posible incluso abatir el respaldo del asiento del pasajero delantero y utilizarlo a modo de banco mientras acoplas a un niño en su sillita, por ejemplo. Al ser las puertas traseras deslizantes, también es más fácil entrar o salir del coche si, por ejemplo, aparcas en batería o tienes una plaza de garaje con poca anchura útil. 

3.- ¿Tienen desventajas las puertas deslizantes del B-Max?

Pues alguna hay, pero son mínimas respecto a las ventajas que aporta. Por ejemplo, a la hora de cerrar las puertas traseras cuesta un poco el primer movimiento al desenclavarlas de su anclaje, especialmente si lo haces desde dentro. Luego deslizan muy bien, y no requieren apenas esfuerzo; bueno, un poco sí, pero sólo si estás aparcado cuesta arriba en una rampa muy empinada.

Por lo demás, incluso tienen un sistema de bloqueo automático para impedir abrirlas por error mientras estás repostando combustible. 

Y seguro que te estás preguntando por el precio. Pues bien, el Ford B-Max tiene un precio de tarifa alto, pero con los descuentos actuales en vigor, se equipara con otros monovolúmenes compactos de su tamaño con puertas convencionales.

4.- Habitabilidad del Ford B-Max

Ten en cuenta que estamos ante un coche que mide sólo 4,08 metros de largo, apenas unos centímetros más largo que un Ford Fiesta, con el que comparte plataforma. ¿Qué quiere decir esto? Pues que si buscas coche para cinco, mejor sube de categoría a un monovolumen compacto. Los monovolúmenes pequeños no andan lo que se dice sobrados en anchura en las plazas traseras, y el Ford B-Max no es una excepción, especialmente por lo gruesas que son las puertas traseras. Para viajar con dos ocupantes atrás, el B-Max sí es mejor que cualquier utilitario… y que muchos compactos, por altura libre, por espacio para las piernas y porque los pasajeros van más “sentados”.

5.- Versatilidad y capacidad del maletero

Y como cuatro metros dan para lo que dan, el B-Max tiene que conformarse con un maletero de 320 litros. No es mucho si tienes tus expectativas puestas en un monovolumen pensando en un maletero grande (apenas 25 litros más que el Fiesta), sobre todo a la hora de viajar con sillas de niños o maletas para cuatro. Pero como buen monovolumen, ofrece muchas posibilidades. Para empezar tiene un primer nivel bajo el piso con una bandeja para el extintor, los triángulos de emergencia… y sobra sitio.

Este nivel podría eliminarse para sumar su espacio al del maletero, aunque entonces quedaría un “escalón” para meter y sacar las maletas. Por debajo todavía queda un segundo nivel para el kit antipinchazos y el compresor, en el que puedes optar por una rueda de repuesto de emergencia.

Los asientos traseros del B-Max están divididos en sectores asimétricos, y sus respaldos se abaten de forma muy sencilla sobre la banqueta, que desciende en la operación, por lo que el piso queda prácticamente plano. Hay una red para sujetar la carga en las correspondientes anillas, y también una alfombrilla reversible para proteger el piso de maletero o poder sentarte en el borde sin mancharte.

6.- Puesto de conducción y calidad de acabado

En el puesto de conducción del B-Max destacan los asientos, con cinturones de seguridad integrados, puesto que no hay montante donde anclarlos. Son unos asientos cómodos,  de excelente sujeción, y los cinturones no molestan. Vas sentado claramente más alto que en un Fiesta o en un Focus, y la visibilidad es buena en todas direcciones.  

Me gusta mucho la posición de la palanca de cambios, que queda muy a mano; sin embargo, el pedal del acelerador está un poco “escondido”, y dependiendo de tu postura y tu talla, puede ser que en viajes largos te moleste un poco la consola central. La sensación de calidad es buena de la mitad del salpicadero hacia arriba, pero si te fijas al detalle, hay zonas en la parte inferior con materiales y ajuste algo mejorables.

 

7.- Equipamiento del Ford B-Max: ¿cuál elegir?

El equipamiento del Ford B-Max es muy completo desde la versión Trend, y ya en el Titanium no echarás en falta de nada. Lo mejor es que si quieres completar la dotación de serie, las opciones tienen un precio muy asequible, especialmente si eliges los paquetes ya configurados. Te recomiendo no dejar pasar el paquete SYNC, con funciones como el control por voz, la llamada de emergencia o la posibilidad de reproducir mensajes de texto que lleguen al teléfono, que puedes conectar al vehículo mediante bluetooth. También puede llevar un sistema de frenado automático capaz de evitar colisiones en ciudad.

 

8.- Prestaciones y consumo: mejor el Ecoboost de gasolina

De los dos motores turbodiésel que ofrece Ford en el B-Max, el 1.5 de 75 CV se queda corto en potencia para un coche como este. El 1.6 TDCi de 95 CV no es un motor “poderoso”, pero ya mueve bien el coche, siempre que asumas que en repechos o para adelantar, sobre todo si circulas con carga, hay que tirar de cambio. Lo mejor es que gasta muy poco, 6,6 l/100 km medidos durante nuestra prueba. Lo menos bueno, un tacto áspero y duro en ciudad, sobre todo en frío, que no había notado en otras versiones de este 1.6 TDCi.

Piénsalo bien antes de decidir, porque el pequeño 1.0 Ecoboost de gasolina con tres cilindros, en su versión de 120 CV, le gana claramente la partida al TDCi en suavidad y agrado de conducción, ofrece unas prestaciones claramente mejores y cuesta la friolera de 1.800 euros menos que el turbodiésel. Y como gasta muy poco, sólo empezarás a notar la ventaja del TDCi en consumo, en el mejor de los casos, hasta bien pasados los 60.000 km. ¿Te parecen pocos? Pues entonces quédate con el 1.0 Ecoboost de 100 CV, que anda lo mismo que el TDCI, pero tiene un precio 2.700 euros inferior, lo que da para muchos años de combustible “gratis”.

9.- Comportamiento dinámico

El chasis del B-Max es magnífico. El conductor siempre tiene sensación de seguridad, con un tacto de dirección muy preciso. Frena de maravilla, y la carrocería balancea muy poco. Eso sí, yo me pensaría dos veces lo de ponerle la opción de llantas de 17 pulgadas, que quedan muy bonitas, pero obligan a unos neumáticos con un perfil muy bajo, nada amigo de los baches ni de los bordillos.

10.- El Ford B-Max frente al Opel Meriva

Monovolúmenes pequeños hay unos cuantos, pero con la peculiaridad de unas puertas traseras diferentes sólo el Ford B-Max y el Opel Meriva. Las puertas traseras de apertura en sentido contrario a la marcha del Opel no aportan las ventajas que tiene el B-Max, que gana la partida por la comodidad de acceso que permite la ausencia de pilar central.

Sin embargo, una vez dentro, el Meriva saca ventaja de su mayor tamaño: es más grande… y también tiene más maletero, con 80 litros más que el B-Max. Eso sí, ojo porque el Opel Meriva no es tan pequeño: se va a 4,29 metros de largo, y eso son 21 centímetros más que el Ford B-Max, lo que coloca al Opel casi en la órbita de muchos monovolúmenes compactos.

 

El precio también juega a favor del Meriva, que con las actuales ofertas en vigor resulta más asequible que el B-Max si elegimos versiones con potencia similar y un equipamiento equivalente. Donde pierde el Opel es a la hora de elegir motor. Ni el 1.4 Turbo de 120 CV está a la altura en rendimiento del 1.0 Ecoboost ni el 1.3 CDTI de 95 CV o el 1.7 CDTI de 110 CV ofrecen esa fuerza desde bajas vueltas que se espera de motores turbodiésel de esa potencia. 

Nos gusta por:

  • Comportamiento dinámico
  • Facilidad de acceso a plazas traseras
  • Precio (con descuento) y opciones

Mejoraría con:

  • Motor 1.6 TDCi poco refinado
  • Apertura puertas traseras difícil desde el interior
  • Anchura plazas traseras

 

NUESTRAS NOTAS

Motor                                   6,5

Prestaciones                       7

Consumo                             8

Comportamiento               8,5

Confort                                 7,5

Seguridad                            8

Puesto conducción            8

Habitáculo                           8

Maletero                              7

Equipamiento                     8

Acabado                               7,5

 

EQUIPAMIENTO PRINCIPAL Ford B-Max 1.6 TDCi Titanium

De serie

-Airbag frontales, laterales y para la cabeza
-Airbag de rodilla conductor
-Control de estabilidad y tracción
-Faros antiniebla
-Retrovisores eléctricos y plegables
-Fijación para sillas ISOFIX
-Cierre central con mando
-Aire acondicionado
-Llantas de aleación de 16 pulgadas (205/45)
-Control de presión de los neumáticos
-Ordenador de viaje
-Cuatro elevalunas eléctricos
-Asistencia a la frenada de emergencia
-Ayuda al arranque en pendiente
-Control de velocidad de crucero
-Volante forrado en cuero
-Asiento trasero abatible asimétricamente

Opciones

-Pack Sony+visibilidad                               1.300 €
-Sensores parking y cámara trasera               450 €
-Frenada emergencia en ciudad                    300 €
-Pintura metalizada desde:                          375 €
-Gancho para remolque                              350 €         
-Alarma                                                  150 €         
-Cristales traseros oscurecidos                      120 €
-Pack Cuero parcial                                    600 €
-Llantas de 17” (205/45)                             250 €

 

 

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