Prueba 10 Honda CR-V 1.6 i-DTEC

Honda CR-V 1.6 i-DTEC

El Honda CR-V ya en su cuarta generación, es un atractivo SUV que se ha actualizado para seguir las tendencias  del segmento que no deja de mejorar.... y de aumentar sus cifras de ventas. Y es que este coche promete seguir dando grandes éxitos a la marca gracias a la tecnología de última generación, el diseño atractivo, las prestaciones sin renunciar a la eficiencia, y la buena relación calidad/precio.

Estos populares SUV “todocaminos” cada vez son más, vienen más equipados... y mejor preparados para circular por asfalto y cumplir como coches familiares: nadie puede poner en duda que se trata del segmento de moda. En la lucha por el podio, este Honda CR-V se ve las caras con modelos de la talla del Audi Q3, Ford Kuga, Hyundai ix35, Mazda CX5, Toyota RAV-4 o Volkswagen Tiguan.

Hemos podido probar a fondo el nuevo  motor 1.6 i-DTEC de acceso a la gama en diésel, para compararlo con el resto de la gama. Te mostramos cómo va, cuál es la mejor opción, qué debes equipar si te interesa este coche, cuánto cuesta, y entre otras cosas, respondemos a la pregunta principal: ¿es una buena compra o se me quedará corto de potencia en un SUV de este tamaño?

1. Honda CR-V 1.6: la pieza del puzle que faltaba

Este nuevo motor diésel 1.6 es la pieza que faltaba en la gama del todocamino de Honda, y encaja a la perfección. Ofrece 120 CV de potencia, destaca por su eficiencia y refinamiento mecánico, por la suavidad de manejo y por su respuesta tan ágil. Es un SUV divertido y apto “para todos los públicos”.

Honda CR-V 1.6 i-DTEC

El nuevo motor 1.6 i-DTEC es la pieza que faltaba en el puzzle del CR-V

El Honda CR-V, dentro del segmento de los todocaminos es uno de los mejor valorados por los usuarios. Pero es cierto que a la gama le faltaba un motor intermedio, más pequeño que el diesel 2.2 de 150 CV ya existente, que resultara más económico y que se adaptara mejor a lo que se demanda actualmente por parte de los clientes europeos, principal mercado al que se dirige el coche. Así, este motor que ya probamos y tanto nos gustó en el Honda Civic, le viene de perlas a su “primo” mayor. ¿Pondrá en peligro al 2.2?

2. Diseño exterior estilizado y versátil

La cuarta generación del Honda CR-V posee un diseño fresco pero trabajado para la aerodinámica y la funcionalidad. El frontal está presidido por la clásica rejilla de la marca, pero las formas laterales que integran los grupos ópticos es un rasgo de diseño muy marcado y característico que le otorgan carácter. Detalles como la combinación en el paragolpes de una zona pintada y otra de plástico negro, le dan una imagen de auténtico todoterreno, además de aportar al CR-V una mayor protección.

En la trasera, destaca la luna, que es estrecha pero suficiente para no perjudicar la visibilidad, además de unos grupos ópticos muy originales y llamativos que suben hasta el spoiler superior. El gran portón, define la practicidad del coche, que tiene una boca de carga más que cómoda para acceder a uno de los maleteros más grandes del segmento. El perímetro del coche, como el del Mazda CX-5 está rematado en la parte inferior con aletas y protectores de la carrocería en color negro, que definen la silueta de este SUV a la perfección.   

Honda CR-V 1.6 i-DTEC

Este CR-V es algo más pequeño que la generación anterior, pero ha ganado espacio en el habitáculo

Las dimensiones exteriores de este CR-V son muy similares a las del modelo anterior, siendo cinco milímetros más corto (mide 4,57 m) y treinta más bajo, pero con la misma altura al suelo. Pero la reducción de tamaño no significa una pérdida de espacio o de comodidad, porque las banquetas van situadas en una posición más baja. De hecho, la altura libre de la cabeza al techo para los pasajeros traseros a aumentado y su espacio entre hombros también, por lo que ahora es un coche más cómodo y amplio.  

3. Interior del Honda CR-V 1.6: moderno e intuitivo

Nada más sentarte al volante del Honda CR-V te entra por los ojos. Es un coche moderno, fácil e intuitivo a la hora de su manejo, donde se han empleado materiales de calidad y en el que se ha estudiado hasta el último detalle. Pensado por y para la comodidad del conductor, en este coche todos los mandos se encuentran a mano para evitar distracciones, la parte delantera está desahogada sin restar espacio para los pasajeros detrás y la altura da una sensación muy agradable de control del tráfico en todo momento al conductor. 

En nuestra versión de pruebas con acabado Elegance, los tapizados de los asientos son de terciopelo, otorgando un tacto muy agradable y una presencia Premium. Los asientos envuelven a la perfección las lumbares, por lo que cualquier trayecto en este CR-V 1.6 resulta muy agradable.  Y el puesto de conducción es comodísimo para hacer muchos kilómetros sin cansarse, por mullido y diseño de asientos, huecos para dejar objetos y lo accesibles que quedan todos los mandos.  

Honda CR-V 1.6 i-DTEC

Todos los mandos están dispuestos alrededor del conductor

4. Uno de los puntos a favor: agilidad y eficiencia del nuevo 1.6 I-DTEC

Nada más empezar la marcha el coche ya se nota más ligero que su hermano mayor, el 2.2 de 150 CV de potencia, ligado exclusivamente a la tracción total. Es un coche ágil en carretera ya que el motor pesa menos, y tiene menos elementos mecánicos que las versiones de tracción total. Además, es un motor más suave y más silencioso, consume menos y desde parado empuja muy bien el coche. No tengas duda: incluso para viajar con carga sus 120 CV son más que suficientes, anda casi como otros SUV que rinden 150 CV "teóricos", y sólo tendrás que dirigir las miradas hacia el 2.2 de 150 CV si necesitas tracción total.

El 1.6 i-DTEC es el nuevo exponente de la iniciativa industrial bautizada por Honda como Earth Dreams Technology, que se irá implantando progresivamente tanto en motores como en transmisiones buscando la mayor eficiencia posible sin restar en prestaciones. Para poder ofrecer un precio más competitivo y reducir costes de mantenimiento, este motor se ofrece en el CR-V solamente con tracción a las ruedas delanteras combinado con caja manual de seis velocidades de nuevo desarrollo.

¿Y el consumo? Pues el CR-V 1.6 presume de un consumo medio homologado de 4,5 litros y unas emisiones de CO2 de 119 g/km. Pero ya sabemos que en la realidad los consumos son mayores que los homologados. Y en la semana que hemos estado utilizando el coche en recorridos de todo tipo, la media se situó siempre entre 6,5 y 7 l/100 km, una cifra muy meritoria comparada con las de otros SUV de tamaño y prestaciones similares.

Honda CR-V 1.6 i-DTEC

Asientos cómodos, espacio suficiente y materiales muy agradables en el interior

5. En movimiento: comportamiento impecable

El Honda CR-V pesa más que otros SUV con los que compite como por ejemplo, el Toyota RAV-4. Pero esto no repercute en el consumo, y tampoco en la agilidad. El Honda CR-V 1.6 se mueve con soltura y tiene buena capacidad para realizar los cambios de apoyo, se porta bien en curva amplia y tiene dotes ruteras gracias, entre otras cosas, al trabajo que han hecho los ingenieros con las suspensiones.

En ciudad, gracias a un diámetro de giro correcto para su categoría –de 11,8 m–, a la agilidad del motor y al completo equipamiento de esta versión, hemos obtenido sensaciones satisfactorias, comodidad al volante y facilidad para maniobrar.

Para obtener una conducción lo más ecológica posible, el Honda CR-V 1.6  incorpora la función ECO Assist, que mediante colores en el velocímetro, informa al conductor. Se iluminará en verde si lo estamos haciendo bien, pasará a rojo si no, o si desactivamos el botón “ECON”. Dicho botón, modifica la respuesta del acelerador para ahorrar combustible, cosa que también el sistema “Idle Stop” de parada y arranque automático del motor, sobre todo en ciudad. Puedes "jugar" a activarlo o desactivarlo, porque la verdad, se nota bastante la diferencia de respuesta.

Honda CR-V 1.6 i-DTEC

Con el botón "Eco" activado nos aseguramos el mínimo consumo y emisiones

6. No eches de menos nada: qué debe equipar

El Honda CR-V 1.6 i-DTEC se ofrece con tres niveles de equipamiento: Comfort, Elegance y Lifestyle.  Como hemos dicho en puntos anteriores, nuestra versión de pruebas se trataba del acabado Elegance, pero pasaremos a describir qué es lo que tiene disponible cada acabado:

- En el nivel Comfort se incluyen las llantas de aleación de 17”, climatizador bizona, control de crucero, ajuste lumbar en asiento del conductor, toma USB, pantalla a color de 5”, ayuda al arranque en pendiente y luces LED. El equipamiento de seguridad es estándar en esta motorización.

- En el caso del Elegance, se añadenlos sensores de aparcamiento, cámara trasera, Bluetooth, alarma, faros antiniebla, volante y pomo en piel, sensores de luz y lluvia, retrovisor antideslumbrante automático, salidas de aire traseras, y espejos plegables eléctricamente.

- El tope de gama Lifestyle, añade a lo anterior tapicería alcántara/piel, faros bixenón, encendido automático de luces largas, luces de giro, sistema de sonido Premium, radio digital (DAB), asientos delanteros calefactados, cristales tintados, barras de techo, llantas de 18”, ajuste lumbar/altura para pasajero e iluminación interior en puerta.

Los sistemas de seguridad más sofisticados como el “Line Asssist”, están reservados a los topes de gama con mayor potencia. En general, con lo que trae el Comfort ya vas más que sobrado, pero la versión más equilibrada t la que recomendamos es el Elegance.

Honda CR-V 1.6 i-DTEC

De la gama disponible, nos quedamos con los diésel

7. La gama: ¿Con cuál me quedo: gasolina, diesel, 4X2 o 4X4?

Hemos conducido el Honda CR-V con los tres motores y con más detenimiento para la realización de esta prueba, los dos diésel, utilizando el 2.2 de 150 CV para las fotos.  El motor de gasolina atmosférico de 155 CV tiene claramente menos fuerza que el diésel de 150 CV, puesto que la diferencia de par máximo es muy grande: el primero tiene 192 Nm y el segundo 350 Nm. Al final, la decisión es una mera cuestión económica, por el mantenimiento y por la diferencia de consumo. Nos quedamos con el diesel, aunque por la suavidad de respuesta del gasolina y su precio de adquisición no lo descartaríamos si eres de los que recorre menos de 10.000 km al año.

¿Y entre los dos Diesel, el 1.6 y el 2.2? Pues dependerá mucho de si no se tienen preferencias entre tracción delantera y total, porque en el caso de querer un 4X4 sólo tendríamos las opción del 2.2 con 150 CV. La tracción a las cuatro ruedas es una característica apreciada por lo general en un todocamino, pero encarece el precio final y casi todas las marcas ya optan por ofrecer versiones 4x2, porque son las más vendidas. Y en este caso el 1.6, por relación entre precio, prestaciones y consumos, es la "compra maestra" en la gama CR-V.

8.  Precios para la gama CR-V

Este nuevo motor 1.6 diésel de Honda se fabrica en exclusiva para Europa en la planta que la marca japonesa tiene en Swindon, Reino Unido. El precio oficial de este Honda CR-V arranca en los 26.600 euros de la versión Comfort, que sube a 28.900 euros para el Elegance y a 32.300 euros para el tope de gama Lifestyle. A estos precios se les puede descontar la opción del plan PIVE y una sobretasación que Honda aplica para el coche usado.

9. Rivales: no son ni pocos ni cobardes

Entre los rivales más directos del Honda CR-V 1.6 i-DTEC, se encuentra el Ford Kuga 2.0 TDCi, con 140 CV. Alcanza una velocidad máxima de 190 km/h, y tiene un consumo medio en ciclo mixto de 5,3 litros/100 km. El maletero es más pequeño, ya que cuenta con 456 litros de capacidad, y el precio es algo más elevado para su versión de acceso a la gama. Ya que parte de 24.450 euros.

Pero el CR-V 1.6 también tendrá que vérselas con el Mazda CX-5 Style de 150 CV, que consume sólo 4,6 l/100 km y alcanza los 202 km/h de velocidad máxima. El maletero es algo más amplio que el  del Kuga con 463 litros de capacidad, pero en este apartado gana el Honda. El precio de partida en este caso es también más elevado que en el Honda CR-V, ya que el Mazda parte de los 27.670 €. Para completar el podio de los rivales, digno de mención es el Volkswagen Tiguan 2.0 TDI, que con una potencia de 110 CV alcanza los 175 km/h de velocidad máxima marcando un consumo de 5,3. La capacidad del maletero sigue sin vencer al CR-V ya que es de 470 litros. El precio en este caso es una ventaja, pues parte de los 23.760 €.

Honda CR-V 1.6 i-DTEC

Es un coche ágil, bien equipado y apto para toda la familia

10. Conclusiones

¿Por qué puedo decir que el Honda CR-V 1.6 es buena compra? Pues porque tiene uno de los mejores motores diésel de su categoría, una buena relación entre prestaciones y consumo, un comportamiento muy "de turismo" en lo referido a confort de marcha para viajes largos y agrado de uso en el día a día, y un interior muy aprovechable –especialmente en las plazas traseras–, incluyendo la capacidad de su maletero. Además, se coloca ligeramente por encima de la media en calidad de acabado, y no penaliza en precio. Lástima que no ofrezca mayor versatilidad a la hora de configurar la versión de acceso Comfort con opciones individuales, sin tener que dar el salto al acabado superior.

 

Fotos Prueba 10 Honda CR-V 1.6 i-DTEC

Comentarios Prueba 10 Honda CR-V 1.6 i-DTEC

  •  
    Avatar de michi.
    michi 03/08/2014 02:35:57

    Gran coche

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