Prueba 10: Renault Clio RS, deportivo y singular

Unos cuantos días conviviendo con el Renault Clio RS dan para una de nuestras pruebas 10, en la que te contamos cómo es y cómo va el nuevo deportivo de Renault y en qué posición queda frente a los recién llegados al segmento de los “GTI” de bolsillo. Son diez claves, pero si tienes alguna pregunta más ya sabes. Empezamos.

Por fuera: ¿no es un poco “globero?

Pues la verdad es que el Renault Clio RS, al menos en el color amarillo “chillón” de nuestra unidad de pruebas, y con esas llantas pintadas en rojo, sí llama la atención allá por dónde pasa. Y eso que los GTI “de bolsillo” no suelen presumir de músculo. Con el Clio RS nos han mirado y nos han llamado de todo…  pero siempre cosas buenas, hay que reconocerlo. Y es que el Renault Clio RS es de esos coches que no esconden lo que llevan dentro, lo ves… y quieres conducirlo.

Cinco puertas y automático, pero no es un Clio cualquiera, es el RS, la versión más deportiva de la gama.

Y más con el “Pack Cup” que llevaba nuestro Clio RS. Tiene un precio de 650 euros, e incluye las llantas de aleación de 18 pulgadas en negro brillante con neumáticos 205/40, pinzas de freno en color rojo, y el denominado “Chasis Cup”, que incluye suspensión más firme y altura al suelo rebajada. Como veremos, una opción que tiene mucha más incidencia en el comportamiento dinámico que en la estética del vehículo. Por cierto, me ha sorprendido que “sólo” lleve unos neumáticos 205/40 en esa llanta de 18”, cuando en estos coches lo normal es no bajar de 215. Pero tampoco le falta goma.

¿En que se diferencia de un Clio “normal”?

Lleva la firma de Renault Sport. ¿Te parece poco? Es un coche con un chasis mucho más rígido que el de cualquier otro Renault Clio de la gama, con suspensiones y frenos adaptados para la conducción deportiva al más alto nivel, “ayudas” como un diferencial electrónico, y un motor muy especial, el 1.6 Turbo de 200 CV de potencia acoplado a un cambio de doble embrague. Puede que eches en falta más “chicha” en el interior, algo más de personalización, pues salvo pequeños detalles apenas tiene el toque racing del volante, el pedalier en aluminio y, sobre todo, unos asientos deportivos específicos que, dicho sea de paso, sujetan el cuerpo de maravilla.

Equipamiento: deportivo, confortable y conectado

De serie el Clio RS lleva el sistema “R-Link”,  con navegador TomTom, toma USB y posibilidad de conexión a Internet. No lleva climatizador, sólo aire acondicionado, pero pasarte a la opción del clima es muy barato: 350 euros. Opcionalmente, y aunque parezca un contrasentido en un coche como este, se ofrece un “Pack confort”, que por unos 625 euros añade tres reposacabezas traseros, climatizador, elevalunas eléctricos traseros, sensor de parking y cámara para ayuda al aparcamiento.

Volante, asientos, pedalier y algunos detalles decorativos distinguen por dentro a este Clio RS.

Un elemento interesante para los más “quemadillos”, ya sea para presumir, o para sacarle partido en tandas en circuitos, es el “RS Monitor”, disponible sólo si se monta el “R-Link” (hay una opción de navegador más económica). Es una especie sistema de “telemetría” en tiempo real, que ofrece datos tan variados y poco comunes como la presión que se ejerce sobre el pedal del freno, la temperatura en la caja de cambios, el par motor que distribuye cada rueda al asfalto… Por supuesto, monitoriza tiempos por vuelta, y además es posible descargar los datos de tu “tanda” en un USB y compartirlos con otros usuarios. Reconozco que me gusta jugar un poco con estos sistemas, y lo montaría si me fuese a comprar el coche. Pero para los pocos días que iba a convivir con el Clio RS, lo mejor era dedicarse a conducirlo.

Motor: puro nervio… o tranquilo

El motor del Clio RS es un 1.6 turboalimentado que rinde una potencia máxima de 200 CV a 6.000 rpm. Nada que ver con el recuerdo que me queda del 2.0 atmosférico del Clio RS de la generación anterior… ¿Mejor o peor? Pues la verdad, por tacto puede que el anterior fuese más deportivo, pero yo me quedo con este. Tiene mucha fuerza a cualquier régimen, sube de vueltas con facilidad, y en conducción deportiva puedes apurar al corte una y otra vez, pues se estira si perder fuerza unas 300 rpm por encima del régimen de potencia máxima. Lo mejor, sobre todo comparado con el anterior Clio RS, es que cuando no vas “de carreras”, este 1.6 Turbo es mucho más utilizable, por empuje desde bajas vueltas y porque tiene hace mucho menos ruido. Aunque si quieres que suene, sólo tienes que pulsar un botón.

Cambio de doble embrague y botón “RS Drive”

Cómo ha cambiado este Clio RS. Ahora tiene motor turbo, carrocería de 5 puertas… y cambio automático. Pero no es un cambio cualquiera, es una caja de doble embrague con 6 marchas que no será la más rápida del mercado, pero que encaja muy bien con el motor 1.6 Turbo, y hasta ofrece una función “Launch Control”, al más puro estilo de los deportivos más potentes y caros, para realizar salidas desde parado usando las levas fijas que hay tras el volante.

El botón “RS Drive” permite pasar del modo de conducción normal a un modo deportivo “Sport”, o al modo “Race”. Lo que hace en cada paso es modificar la respuesta al pedal del acelerador –la potencia es siempre la misma–, reducir el tiempo entre cambios de marcha, endurecer la dirección y modificar las leyes de actuación del control de tracción y el diferencial electrónico (frena la rueda que patina para limitar el subviraje y que el coche se vaya menos “de morro” en las curvas). Hay mucha diferencia del modo normal al modo “Race”, aunque ni siquiera en este último el cambio me parece tan rápido como dice Renault, que anuncia 150 milésimas de segundo en el cambio de marchas.

Consumo del Clio RS: ¿ y cuánto dices que gasta?

Las ventajas del downsizing tenían que aparecer por algún lado, y además de su buen rendimiento, el Clio RS puede gastar poco… si conduces con mucho cuidado. No esperes, ni por asomo, quedarte en los 6,3 l/100 km de media que anuncia, pero entre 7,5 y 8 l/100 km, que es lo que ha gastado durante la prueba en conducción normal, no está nada mal. Eso sí, en conducción deportiva no hay downsizing que valga, y como le sucede a prácticamente todos los motores turbo de gasolina, aunque  sean de baja cilindrada, empujan como motores más “gordos”… y también gastan como ellos cuando les das caña: superar claramente los 20 l/100 km en conducción en circuito es casi más fácil que bajar de 7,5 l/100 km en un uso diario incluso activando tu modo “ECO”.

El pequeño motor 1.6 Turbo hace olvidar por completo al 2.0 atmosférico del anterior Clio RS

¿Es tan deportivo como parece?

Las prestaciones del Renault Clio RS lo dicen casi todo:  230 km/h de velocidad máxima, aceleración de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos y rozar los 27 segundos en los 1.000 metros con salida parada son cifras de auténtico deportivo. Pero no todo son cifras, también hacen falta sensaciones. Y el Clio RS hace honor a sus siglas… y a su apariencia. Ya hemos visto que motor y cambio acompañan. También el ruido del motor, contenido cuando tiene que serlo, pero gratificante en conducción deportiva gracias a un ingenioso sistema de amplificación que mediante una membrana y unos conductos transmite el ruido al habitáculo.

Llantas de 18 pulgadas en color negro y pinzas en rojo, especificaciones ligadas al "Chasis Cup" opcional

Pero también tengo que decir que el nuevo Clio RS no me hace olvidar el equilibrio del chasis de la generación anterior. Me quedo con las ganas de probarlo con el chasis de serie. Por cierto, frena muy bien, y no es de extrañar: monta los frenos del Laguna V6, ahí es nada.

“Chasis Cup” o “Chasis Sport”: he aquí el dilema

El “Chasis Cup”, un matiz importante. Incluye suspensión rebajada 3 mm, tarados de amortiguación un 15 por ciento más firmes, ruedas en medida 205/40-18 en vez 205/45-17 y una dirección más directa. Con esta opción, que montaba nuestra unidad de pruebas el Clio RS puede ser una bendición en circuito, pero no me parece una opción aconsejable para usar el coche principalmente por carretera. Y no porque resulte especialmente incómodo, aunque vaya demasiado firme de tarado de suspensión. El caso es que y la dirección tiene un efecto que parece que “busca”; y no es por falta de motricidad, ni mucho menos.

¿Puedo usarlo para ir a trabajar a diario?

Sí, incluso con la opción de “Chasis Cup”. No es un coche que castigue en exceso, salvo en carreteras muy bacheadas, o al pasar por badenes o “guardias tumbados”, y tampoco el ruido del motor o la autonomía serán un problema cuando tengas que utilizar este Clio RS como si fuese cualquier otro modelo dela gama.

Los rivales del Clio RS

Hay unos cuantos coches de la categoría del Clio con motores entre 180 y 200 CV y un planteamiento claramente deportivo. Precisamente hace poco hemos realizado la prueba 10 del Peugeot 208 GTI, también muy rápido, pero con un tacto algo menos deportivo que el Renault… y unos 1.500 euros más barato. Claro que por precio uno de los “cocos” de la categoría es el Ford Fiesta ST,  algo más incómodo para un uso diario que el Clio RS, pero igual de satisfactorio o más en conducción deportiva.  Con menos potencia y también claramente más asequible está el Seat Ibiza Cupra, un modelo que conviene no perder de vista si buscas un deportivo de bolsillo para usar todos los días. 

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