Prueba coche clásico, Citroën DS 20 de 1974

Durante las celebraciones del centenario de Citroën pudimos realizar pequeñas pruebas con coches clásicos de la marca. Aproveché para tachar de la lista una de las cosas que hacer antes de morir: conducir un Citroën DS. Fue muy breve y apenas saqué conclusiones, pues estaba más embobado mirando cada detalle que analizando cómo va o se siente el coche.

Prueba Citroën DS, el tiburón

El Citroën DS es además de un coche icónico, uno que me tenía enamorado cuando era pequeño. En los 80 no se veían muchos por Madrid, pero alguno aparecía para hacerme gritar: “¡Un tiburón!”. No había otro coche igual. Sólo el Citroën CX se parecía, lógicamente. Aunque ya me gustaban los BMW 535i o los Audi quattro de entonces, el CX también tenía un huequito en mi corazón. Así que también me apunté para probarlo y, mientras esperaba para cogerlos, también cogí un Citroën GSA de la última serie. Había varios 2 CV, Ami 6 y Traction Avant, pero por esperar a para poder coger el DS y el CX, me quedé sin tiempo.

Prueba Citroën DS, "ne pouvez pas conduire" 

Imagínate el chasco cuando el dueño del precioso Citroen DS 20 de color arena metalizado me dice en perfecto francés “Vous ne pouvez pas conduire la voiture”. No es que le entendiera a la primera, pero ese “ne” y el dedo índice de lado a lado, dejaban claro que no quería que condujese. “Changement semi-automatique, très difficile”, proseguía. No me acordaba del cambio semiautomático, ¿pero tan difícil es de llevar? Cuando al final de la prueba accedió a dejarme conducir comprobé que tampoco era para tanto, es hacerse a ello.

Prueba Citroën DS, salón rodante

Así que, al principio fui de pasajero, lo que en un Citroën DS no es mala cosa. Iba muy atento a la suspensión que amortigua todos los grandes movimientos de la carrocería, aunque los baches pequeños si que se transmiten. No tiene asientos, más bien sofás excesivamente mullidos que te envuelven hasta los hombros, el cuello queda al descubierto sin reposacabezas. No será seguro, pero estéticamente es más bonito, además, te permite darte la vuelta y mirar atrás, viajando como en un salón de casa. El techo en los DS es de fibra de vidrio para bajar el centro de gravedad, pero en esta unidad lleva la opción de techo replegable a mano, ofreciendo una conducción casi de descapotable.

Prueba Citroën DS, avanzado a su tiempo 

El motor suena un poco especial. Antes, cada marca tenía su sonido y a veces cada modelo de una misma marca, como pasaba en Citroën. Veo que el cambio no es difícil de llevar, tan sólo hay que darle tiempo al sistema para que termine cada cambio antes de volver a acelerar. La palanca, colocada por delante del volante sobre la columna de dirección, no hace los cambios con un sistema mecánico, sino que ordena a un sistema hidráulico que los haga. El acelerador es convencional, pero el pedal de freno no es más que un gran botón en el centro que se presiona con el pie. Me quedo mirando cómo se conduce y pensando en lo diferente y avanzado que debió parecer a finales de los años 50. De todas formas, nuestro modelo es un DS 20 de 1974, con motor de 2,0 litros, coetáneo del apreciado DS 23 con la última evolución de 2,3 litros, por eso tiene la estética de los últimos modelos, con los faros carenados y móviles con la dirección.

Lo tenemos claro a la pregunta ¿restaurar o no un Citroën DS?

Prueba Citroën DS, por fin al volante

Hacía las preguntas al dueño del coche, probando en inglés y en español primero. Pero sólo hablaba francés, así que usé el traductor del móvil y mi acento de “señor de Murcia”. No obstante, mi insistencia funcionó y paró para dejarme conducir en la parte final del trayecto. De pronto, me creía del servicio secreto de Charles de Gaulle, con ese fino volante, el retrovisor sobre el salpicadero y la palanquita de cambio en mis dedos. Sólo fallé una vez el movimiento, estaba chupado. El pedal de freno era otra cosa, se necesitarán más kilómetros para hacer frenadas suaves.

El motor está hecho para mover el coche a bajas revoluciones, acelerando con gracia y suavidad sin pisarle mucho. Esto, unido a una dirección asistida, algo exclusivo en los 70, pero de serie en el DS, y a la suspensión hidráulica con altura variable, conseguían terminar de dar la sensación de ir suspendido en el aire. Incluso hoy se siente confortable y amortiguado. Fue una prueba pequeña y no me dio tiempo a saborear mucho más. Por lo menos ya puedo decir que lo he conducido.

Probando también un CX 25 GTI Turbo 2

A la vuelta, pude probar un Citroën CX 25 GTI Turbo 2, el último y más potente de la saga, con 168 CV y una velocidad máxima de 220 km/h anunciada a bombo y platillo en la época. El CX tenía en los 80 fama de problemático y mal terminado respecto a otras marcas que habían mejorado mucho la calidad en esos años. Si te gustaban los coches daba igual, porque en diseño estaba a otra altura y los parachoques envolventes de la última serie le quedaban perfectos. Me encantaba ver un Turbo 2, con sus llantas ochenteras, aparcado tumbado en el suelo. Poder conducirlo iba a ser una pasada.

La dirección es muy sensible a baja velocidad, lo que hace balancear el coche hasta que te haces a ello. El Turbo 2, con un motor de 2,5 litros sobrealimentado, acelera con mucha fuerza y se oye perfectamente el silbido del turbo. Aunque es la versión de más prestaciones con un ajuste de suspensión más firme, el Turbo 2 sigue cabeceando al acelerar y al frenar fuerte, creo que con más movimiento del tren trasero. El diseño del interior es lo que peor a envejecido, con los curiosos mandos para las luces, intermitentes y parabrisas que ideaba Citroën por aquel tiempo, con materiales algo baratos. Al ser un coche de los 80, su conducción no es muy diferente que la de un coche más o menos moderno, tan sólo la actitud de la suspensión es diferente. Pero ya lo era en su día.

Fotos Prueba coche clásico, Citroën DS 20 de 1974

Comentarios Prueba coche clásico, Citroën DS 20 de 1974

  •  
    Avatar de gengiskhan.
    gengiskhan 19/07/2019 16:15:57

    Yo si que fui propietario de un DS 19, anterior al DS 20, el mio llevaba los dos faros principales redondos en los guardabarros y otros dos faros mas peuqueños semicarenados sobre el capot.
    el cambio semiautomatico no era nada especial, lo unico (a mi me paso una vez y le di un golpe con mi trasera a uno que venia) que al arrancar hacia atras, o desaparcar tardaba un poco en engranar la marcha y tu ibas acelerando el motor poco a poco y el coche no se movia, hasta que a mas de medio acelerador, entraba la marcha y salia disparado haci atras.
    El freno de la "seta", lo unico diferente que tenia era que no tenia recorrido alguno y la potencia de frenada iba aumentando segun la presion que tu hacias sobre la "seta", cuando alguien lo cogia por primera vez (aparte del volante fino y monoradio que tenia y la palanca del cambio sobre el "avant", lo primero que hacia al frenar era apretar, y como aquello no recorria nada, apretaba y casi salia por el parabrisas.
    Lo que ra una pejiguera de cuidado era la famosa bomba de alta presion que era la que mantenia todo el sistema, (amortiguacion, cambio, frenos .... ). La de viajes a Andorra que ice por la maldita bomba de alta, que si fallaba o el aceite de color creo que verde (una especie de ATF) que llevaba se perdia y te dejaba tirado. Una vez, fui a Andorra a cambiar el sistema electrico (TODO) que en ese modelo era de 6 voltios y hacerlo de 12 voltios, con lo cual habia que cambiar motor de arranque,dinamo (no habia alteradores), regulador de carga, bateria, pastillas intermitencias, todas las bombillas, claxon......, todo esto hecho en la Citroen de Andorra en un fin de semana, y..... cuando volvia, antes de llegar a Lerida, veo que empieza a fallar el cambio, ya me oli, por antecedentes que era la bomba de alta, asi que media vuelta y otra vez para Andorra, para cambiar la famosa bomba.... de todos mis coches "viejos" o antiguos que he tenido (desde un Wanderer descapotable, hasta el mas moderno (de los antiguos) un Simca 1200 Especial, pasando por un Saab 96 tricilindico de motor dos tiempos, un Hillman descapotable, un Ritmo Crono 100, Un Goggomobil, un Alfa Romeo 90 turbodiesel moror VM para marina.Un Opel Omega motor BMW, un Opel Vectra gasolina motor 2000, un Mercedes W 210 de 1998 motor 3000 turbodiesel (aunlo lleva muy contento mi nieto con mas de 300.000 Km. ......) de todos tengo aventuras para contar (ya tengo 79 años y me acuerdo. al menos de momento hasta de sus mecanicas casi de cda uno).
    Hoy en dia disfruto de un coreano KIA Optima GT automatico que lleva de todo (hasta cosas que no quiero y que las elimino con el boton correspondiente) del cual de momento y con 17.000 Km estoy muy satisfecho.
    Un saludo.

Deja tu comentario

  • Esta información no se mostrará
Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Auto10 utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"