Prueba Peugeot 308 1.2 Puretech 130 CV: ¿son suficientes tres cilindros?

El Peugeot 308 se hace hueco en el concurrido segmento de los compactos superventas entre los que se encuentran los indiscutibles Volkswagen Golf, Ford Focus, Citroën C4, Renault Mégane, o el Opel Astra. En esta ocasión probamos el motor gasolina 1.2 de 3 cilindros y 130 CV de potencia y te damos las claves de su merecido puesto en el “top ten”.

Peugeot 308 1.2 puretech 130

El Peugeot 308 fue el Coche del Año en Europa el pasado 2014, y no tenemos dudas de por qué. Despuntó en el concurrido segmento de los compactos por su acertada mezcla entre diseño joven, materiales de calidad, tecnología a la última, eficiencia y dinamismo. Es un modelo que forma parte de un cambio en la imagen de Peugeot, con oferta para todo tipo de conductores por su amplia gama tanto en diésel como en gasolina (y a precios competitivos respecto a sus rivales).

Ya tuvimos la oportunidad de probar una de las versiones diésel  hace algo más de un año, el motor e-HDI de 115 CV que, comparado con uno de sus contrincantes directos, el Volkswagen Golf, no salía nada mal parado. Este motor se sustituye ahora por el 1.6 BlueHDi de 120 CV que además de rendir más potencia ha conseguido rebajar el consumo.  

Peugeot 308 1.2 puretech 130

En esta ocasión, nos fijamos en la gama de motores PureTech de gasolina del 308. Con sólo tres cilindros, el bloque 1.2 PureTech está disponible con potencias de 82, 110 y 130 CV. De ellos, el protagonista de nuestra prueba es el más potente de todos, el turboalimentado 1.2 Start&Stop de 130 CV, asociado a un cambio automático de seis velocidades. (Esta versión, se añadió a la gama en abril de 2014 en sustitución de la versión 1.6 THP de 125 CV).

Recordaremos brevemente que, los primeros representantes de esta familia de motores eficientes en pleno “downsizing” del grupo francés, fueron los atmosféricos 1.0 de 68 CV y 1.2 de 82 CV que estrenaron los utilitarios Citroën C3 y Peugeot 208. Con la llegada del turbo, se pudieron incorporar estos motores a los Citroën C4 y Peugeot 308 y así dejarles luchar contra los superventas europeos de su segmento por un buen puesto en el “top ten”.  ¿Será esta tecnología suficiente? Queríamos comprobarlo por nosotros mismos.

Peugeot 308 1.2 puretech 130

Nuestras impresiones en el interior del Peugeot 308

Sin duda nada más sentarnos al volante del Peugeot 308 reconocemos al instante el nuevo i-Cockpit. Así llama la marca a la combinación de los elementos dispuestos en torno al conductor: volante grueso y bajo de pequeño tamaño, instrumentación elevada,zona de la consola central orientada a la practicidad con los botones justos (o escasos), salpicadero despejado… y en definitiva, un acabado que transmite calidad, sencillez y modernidad. La primera impresión puede resultar chocante, pero atrae por su comodidad y por su estética poco convencional y minimalista.

Peugeot 308 1.2 puretech 130

En cuanto a los pasajeros en la segunda fila de asientos, viajarán razonablemente cómodos gracias a los 2,6 cm entre ejes que ganan respecto a la generación anterior y al menos grosor de los asientos delanteros. Lo cierto es, que por diseño, irán más cómodos dos pasajeros que tres (o dos adultos y un niño). En cuanto a detalles prácticos para el día a día e incluso viajes más largos, encontramos en el Peugeot 308 un maletero de capacidad destacable con 420 litros y formas rectas si queremos todas las plazas disponibles. Además, contaremos con una rueda de repuesto bajo el piso plano.

Nuestra unidad de pruebas contaba con el acabado Allure, el tope de gama que incluye de serie llantas de aleación de 17”, faros full-LED, sensores de luces y lluvia, ocho airbags, sensores de aparcamiento, retrovisores exteriores abatibles y calefactados, retrovisor interior fotosensible, volante multifunción en piel, climatizador bizona, freno de estacionamiento eléctrico, regulador-limitador de velocidad y pantalla táctil con navegador integrado. Con este motor y equipamiento, partiríamos sin descuentos ni promociones aproximadamente de los 21.350 euros, a los que tendríamos que añadir los 600 euros del techo panorámico de cristal que llevamos como opción, y el “Driver Sport Pack” (que añade tacto más deportivo para la dirección y los pedales, amplificación del sonido del motor y luces rojas para la instrumentación que lo hacen más deportivo) por otros 300 euros extra.

Peugeot 308 1.2 puretech 130

Opciones muy interesantes también son el “Pack City 2”, que por 510 euros añade asistente de aparcamiento, detector de ángulo muerto y cámara de visión trasera o el “Driver Assistance Pack” que en su caso añade regulador de velocidad activo, alerta de colisión, frenada de emergencia  y apertura y arranque sin llave, por 900 euros.

Al volante del 1.2 PureTech de 130 CV: ¿son tres cilindros suficientes?

Toca ir al grano y responder a la principal pregunta que nos hacíamos al principio de este post: ¿son suficientes tres cilindros para el 308? Para empezar nuestra toma de contacto y nada más arrancar, vemos que el motor se muestra sorprendentemente silencioso y suave para ser un tres cilindros. Según nos recalcaban desde la marca, este motor otorga su máxima potencia de 130 CV a 5.500 rpm y un par máximo de 230 Nm, disponible en un 95% a partir de sólo 1.500 vueltas.

Y efectivamente, tras los primeros metros vemos que, se trata de un par muy alto disponible desde un régimen de giro muy bajo. Pese a que el motor es de pequeño tamaño, mueve con soltura el coche y se muestra elástico y con una respuesta muy dinámica cuando le exigimos “más brío”. La caja de cambios automática es la de convertidor de par y seis velocidades  “EAT6” fabricada por AISIN. Es de rápido funcionamiento y satisfactoria en general.  

Peugeot 308 1.2 puretech 130

En cuanto al sistema Start&Stop, es silencioso pero no imperceptible. Es ágil y contribuye al menos consumo de combustible. Concretamente, en ciudad conseguimos hacer una media de 7 l/100 kms y en carretera ésta bajó hasta los 6 (incluso alguna vez estuvo por debajo) con él siempre encendido, aunque nos alejamos de los consumos homologados en la marca que se cifran, en los 6.0 l/100 km en ciclo urbano nuestros consumos reales en ciclo mixto se quedaron a la mitad, en los 6,5 l/100 km.

Moverse por ciudad resulta agradable, puesto que, pese a que no es un urbano el 308 es extremadamente manejable (y la caja de cambios automática nos facilita la vida a la hora de tener que pasar la hora punta en un atasco). El motor recupera de maravilla y se muestra especialmente agradable en autopista. Quizá no sea un coche especialmente hecho para divertirse en las carreteras reviradas de montaña, pero realmente está muy bien equilibrado.

Peugeot 308 1.2 puretech 130

La dirección es muy directa pero se acentúa se efectividad si hacemos uso del botón que activa el “Driver Sport Pack”, tras la palanca de cambios. También hará que se vuelva más sensible el pedal del acelerador y que nuestra instrumentación se tiña de rojo. Además hace que el sonido se vuelva “más deportivo” y nos permite consultar en la consola central datos acerca del uso del vehículo, como la potencia y par utilizados en cada momento, la presión de la sobrealimentación o la aceleración longitudinal y transversal.

Los tres cilindros son más que suficientes en este caso, el 1.2 Puretech 130 no tiene nada que envidiar al cuatro cilindros al que sustituye.

¿Renta más el diésel o el gasolina?

Es una pregunta casi obligada en el caso de este modelo. Habiendo tenido contacto con ambas versiones mencionadas, podría decir que, salvo que haga una cantidad desorbitada de kilómetros al mes… elegiría el gasolina sin dudar en comparación con su homólogo diésel. Me baso para hacer esta elección del gasolina frente al diésel, en que su comportamiento es el que cabría esperar de un turbodiésel, pero sin la desventaja del mantenimiento extra.

Peugeot 308 1.2 puretech 130

Otro cantar sería la elección entre caja manual (también de seis marchas) y la automática de la casa, puesto que por el momento sólo me las he visto con la automática y no tendría argumentos suficientes para elegir. De todas formas, además de la comodidad que nos aporte el coche y de nuestros gustos personales, lo mejor siempre es sentarse a hacer números para decidir lo más adecuado en cada caso teniendo en cuenta los consumos reales y el mantenimiento del coche.  

Pero para aquéllos que necesiten más datos, en este caso y según las versiones mencionadas en el post, el Peugeot 308 1.6 Blue HDi 120 CV Allure de cinco puertas según nuestra base de datos cuesta  21.450 euros. Pues bien, el Peugeot 308 1.2 Puretech 130 CV cuesta 20.150 euros en su versión manual, y en el caso de nuestra unidad de pruebas, con caja automática parte de los 21.350 euros.  

Fotos Prueba Peugeot 308 1.2 Puretech 130 CV: ¿son suficientes tres cilindros?

Comentarios Prueba Peugeot 308 1.2 Puretech 130 CV: ¿son suficientes tres cilindros?

  •  
    Avatar de gerard.
    gerard 30/12/2015 13:22:30

    sigo pensando que por la pequeña diferencia de precio entre el gasolina y el diesel mismo equipamiento y acabados, vale la pena el diesel.

  •  
    Avatar de David.
    David 21/05/2016 13:32:58

    ¿Qué motor es más potente? ¿El PureTech 1.2 de 135CV, o el 2.0 BlueHDI de 150CV?

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