Prueba del Honda CR-V 2.0 i-MMD híbrido 4x4 : confort sobre ruedas

El Honda CR-V híbrido es todo un placer si lo que te gusta es conducir con un gran nivel de confort y una habitabilidad abundante y al mismo tiempo obtener una etiqueta ECO, este coche puede ser una gran opción.

 

Honda CR-V

 

Honda, sin duda, es una marca que camina contracorriente en algunos aspectos. En el camino de la hibridación vemos el caso más claro. ¿Por qué? Porque la marca japonesa no crea modelos de combustión electrificados: hace coches eléctricos ‘combustionados’. Y con esta filosofía, desarrolló el Honda CR-V Hybrid, el vehículo protagonista de esta prueba, cuya unidad tiene un precio de 39.700 euros.

 

 

Este Honda CR-V destaca por transmitir paz y serenidad desde el arranque. Tras pulsar el botón de ‘start’, ni un solo ruido. Tampoco durante los primeros metros. Lo único que rompe el silencio es el rumor procedente de la rodadura, que se escucha bastante lejano gracias al buen trabajo de Honda a la hora de aislar el coche.

 

Honda CR-V

 

Es momento de probar su motor. Y con esa mentalidad que os hemos expuesto antes, observamos con curiosidad sus motores, ya que el propulsor eléctrico cuenta con mayor potencia (184 CV) que el de combustión (145 CV). También es sorprendente observar que la suma de ambos es también de 184 CV. ¿Qué significa esto? Que el bloque gasolina que incorpora está simplemente para servir de apoyo al motor eléctrico.

De este coche llama la atención cómo en Asia ha reinterpretado la palanca de cambios: al igual que los coreanos de Hyundai han instalado botones en su Kona, Honda ha hecho lo propio con su Honda CR-V. Y tras probar en algún momento ambos, me mantengo en mis trece: nada como un selector como los de toda la vida. ¿Por qué? Porque no es necesario desviar la mirada hacia ningún lado, mientras que aquí hay que buscar que pulsador tocar. Aunque supongo que todo es acostumbrarse.

 

Honda CR-V

 

Incluso a grandes velocidades, la sensación de confort de marcha se mantiene. El habitáculo resiste bien los envites sonoros exteriores, por lo que el silencio en el habitáculo se mantiene. Aquí a altas velocidades, es cuando uno se da cuenta que Honda ha querido dotar de cierto carácter deportivo a su CR-V: la suspensión no es, precisamente, blanda, un denominador común en este tipo de coches. Pero la marca japonesa ha preferido dar aplomo a su vehículo, aunque las irregularidades del terreno se sientan más en el habitáculo.

Aunque lo que más me ha gustado a nivel dinámico de este coche es el tacto del freno. Es preciso, tiene una buena pisada y transmite información al conductor. Sensaciones que nos hubiese gustado probar fuera de asfalto con un buen modo off-road, del que carece pese a tener tracción 4x4. Aunque si no piensas pisar fuera de ‘lo negro’, no lo echarás en falta.

 

Honda CR-V

 

Tras un largo recorrido combinado entre entornos urbanos y autovías, vemos el consumo del coche: 6,5 l/100 km. Unas buenas cifras, viendo las dimensiones y el peso del coche. Pero lo curioso de este Honda CR-V es que consume más en autovía que en ciudad, debido a que a altas velocidades no aprovecha tanto su motor eléctrico. Por tanto, si tu uso del coche es eminentemente urbano, registrarás unas cifras de gasto menores que las mías.

Otro punto destacable de este Honda CR-V lo encontramos en la parte derecha inferior del parabrisas. Ver un adhesivo azul y verde siempre es una alegría, porque eso significa que vamos a bordo de un vehículo ECO. Y en una ciudad con restricciones, esto supone que moverse es mucho más sencillo.

 

Honda CR-V

 

Me ha gustado que el Honda CR-V cuenta con un buen número de ayudas a la conducción. El catálogo de asistentes es amplio y lo mejor de todo es que cumplen con su función sin resultar demasiado intrusivos. Por tanto, permite al conductor ejecutar sus maniobras sin incordiarle mientras, al mismo tiempo, se encarga de su seguridad.

Diseño del Honda CR-V 2.0 i-MMD híbrido 4x4

Vayamos con el diseño. El Honda CR-V no es, por estética, el coche más actual del mercado. Aunque quizá eso sea positivo, ya que se aleja de la línea seguida por el resto de marcas. Aunque si por algo destaca, es por el uso continuado de cromados tanto en el frontal, a la altura de los faros, como en la zaga. Otro detalle reseñable es el diseño de sus faros: aunque su iluminación es horizontal, tienen una forma vertical, que escala por ambos lados de la luneta trasera.

El acceso y salida del coche resulta bastante cómodo, por lo que es un coche ideal si suelen subirse personas mayores o con movilidad reducida. Los asientos son de tela, debido a que esta unidad cuenta con el segundo nivel de acabado de los cuatro disponibles, llamado Elegance. Estos son muy cómodos, a lo que se suma la buena habitabilidad del propio coche, que otorga al pasajero espacio de sobra para hombros y cabeza. Eso sí, la quinta plaza, la ubicada detrás en el medio, es un asiento algo más duro, por lo que es una plaza ideal para ser usada de forma ocasional.

 

Honda CR-V

 

El diseño es austero, con pocos detalles y la mayoría de ellos en color negro, aunque cuenta con algún adorno interesante, como un plástico que imita a la madera. Un ornamento que a mí particularmente no me gusta por ser algo arcaico, pero con gran aceptación entre el público, ya que dota al vehículo de cierto aspecto premium. Destacable el gran espacio para guardar objetos bajo el posabrazos central, aunque al carecer de compartimentos, si metemos demasiadas cosas puede ser un descontrol absoluto. También eché de menos un cargador por inducción, algo que hoy llevan prácticamente todos los coches actuales.

Como comentamos al principio de la prueba, el precio de esta unidad del Honda CR-V es de 39.700 euros. Un coste que hace sonrojar a su principal rival, el Toyota RAV4 Hybrid, que es más caro si hacemos una comparativa con una versión equivalente: en torno a 42.000 euros. Aunque siempre, como alternativa más económica, puedes optar por el Subaru Forester, que parte de los 32.950 euros y también cuenta con un sistema híbrido. Tuya es la elección, aunque te lo decimos ya: por potencia, conducción, confort y benecificios de su etiqueta, este Honda CR-V es una gran opción dentro de su segmento.

Fotos Prueba del Honda CR-V 2.0 i-MMD híbrido 4x4 : confort sobre ruedas

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