Prueba Citroën C4: ¿qué motor de gasolina compro?

El compacto francés se nutre de la gama PureTech en sus variantes gasolina. Analizamos cuál de las tres es la más recomendable.

Citroën C4 PureTech 130

Como si de una secuela se tratara vamos a hacer la segunda parte de la prueba del Citroën C4, el superventas del pasado 2015. En la primera mi compañero Antonio Roncero analizó cuál de las motorizaciones diésel era la más recomendable y en este artículo vamos a hacer lo mismo con las variantes que funcionan con gasolina, que por su magnífico rendimiento veremos que pueden ser alternativas a considerar frente a los diésel.

Motores PureTech de gasolina del Citroën C4

La actual gama de motores de gasolina del grupo PSA están englobados dentro de la familia PureTech. Sustituyeron a los anteriores VTI atmosféricos y se caracterizan por tener tres cilindros y 1.2 litros de cilindrada. Existen dos variantes atmosféricas, de 68 (este con 1 litro de cilindrada) y 82 CV, y otras dos turboalimentadas, de 110 y 130 CV.

Citroën C4 PureTech 130

En el apartado técnico, estos motores incluyen una inyección directa de alta presión a 200 bares, cuentan con ajuste variable de la admisión y del escape y utilizan un revestimiento especial en los pistones y segmentos conocido como “Diamond Like Carbon”. Todo esto buscando disminuir los consumos y las emisiones.

Para el Citroën C4 están disponibles sus dos motorizaciones más potentes, al igual que en el Citroën C3 Picasso (solo el 110), Citroën C4 Cactus, Citroën C4 Picasso y el Citroën Grand C4 Picasso (solo el 130). Los dos más pequeños los ha reservado la marca francesa para los modelos más urbanitas, el Citroën C1 y el Citroën C3, aunque el de 82 también está disponible en el Cactus y el Citroën C-Elysée.

Citroën C4 PureTech 130

PureTech de gasolina: ¿mejor el 110 o el 130 CV?

Por tanto tenemos dos opciones en clave “gasolina” para el Citroën C4 la variante de 110 CV y la de 130 CV, esta última con cambio manual o automático. Sobre el papel descartaríamos el menos potente ya que sólo cuenta con cinco marchas, no tiene opción de cambio automático para aquellos que les guste y no dispone de Stop&Start. Esto hace que ya con los consumos homologados la cifra sea incluso más alta (6,1 frente a 5,8), un dato que en la práctica dependerá mucho de la utilización que hagas del coche.  

Pero si consideramos el precio y buscas un Citroën C4 con un bajo coste de adquisición, son 2.250 € menos con el nivel de equipamiento Feel, aunque el de 130 CV lleve cambio automático. Si puedes invertir la diferencia mejor el más potente; si no es así, no tengas dudas por el rendimiento del motor, el 110 CV también tiene fuerza suficiente y mueve con agilidad el coche, incluso tirando desde bajas vueltas en marchas largas.

Citroën C4 PureTech 130

Si nos centramos en el motor de 130 CV disponible con cambio manual o automático, la diferencia de precio con el mismo equipamiento (Shine) es de 1.300 euros a favor del manual. Se trata de una transmisión por convertidor de par con un funcionamiento muy suave tanto si activas el automático como si realizas los cambios de manera secuencial. En mi opinión no sería necesario gastar ese dinero, pero si vas a realizar muchos kilómetros con tu coche –sobre todo en ciudad– te puede merecer la pena.

Acabados: Feel o Shine

A diferencia de lo que pasa con las variantes diésel, en los motores de gasolina y más concretamente en nuestro protagonista, las opciones de equipamiento se reducen a dos más una, si tenemos en cuenta el paquete “Feel Edition”.

Citroën C4 PureTech 130

La primera de ella se denomina Feel, es la tercera en el escalafón del Citroën C4, y cuenta con elementos como el Hill Assist (arranque en pendiente), regulador/limitador de velocidad, climatizador automático bizona, encendido automático de luces, sensor de lluvia, volante de cuero, pantalla táctil de 7 pulgadas. Si le añadimos el citado paquete “Feel Edition” tendremos llantas de 17 pulgadas, retrovisores abatibles, sensor de aparcamiento trasero y más piezas cromadas en el exterior.

El acabado Feel sólo está disponible si escogemos la caja automática, mientras que el Shine es elegible con ambos cambios. Se trata del más equipado y añade a lo anterior el Citroën Connect Box (que necesita que activemos el Multicity Connect), retrovisores que se orientan cuando damos marcha atrás, sensor de aparcamiento delantero, acceso y arranque manos libres, vigilancia ángulo muerto y embellecedores. Sólo le falta la cámara de visión trasera.

Citroën C4 PureTech 130

En este apartado, si optas por el cambio manual tu equipamiento obligado es el Shine. En caso de preferir la caja automática, la diferencia de precios entre ambos es de 3.385 euros, una cifra bastante grande a considerar. Quizás con elegir el Feel bastará para la mayoría de los usuarios.

De ruta con el Citroën C4

Ahora toca probar las bondades del Citroën C4 PureTech en carretera. Lo primero que notamos al sentarnos al volante es comodidad. Los asientos recogen bien, aunque no me gusta mucho el diseño del volante, con tamaño grande y achatado por abajo que no ayuda mucho en las maniobras. El cuadro de instrumentación se ve muy bien, pudiendo regular la intensidad de luz y los mandos se encuentran a mano del conductor menos la pantalla. Quizás sea un intento por parte de la marca para que no la toquemos en plena marcha.

Citroën C4 PureTech 130

Como ya comentábamos en una de las primeras pruebas que hicimos del Citroën C4, el espacio de las plazas delanteras es bastante bueno, aunque detrás quizás le falte algo de altura, sobre todo si hemos optado por equipar el techo panorámico. El maletero tiene unos buenos 408 litros, aunque como puedes ver en las fotos se ve recortado por la colocación del subwoofer del sistema de sonido Denon. Éste ofrece una calidad de audio muy buena, pero deberás tener cuidado con la carga para que no reciba más golpes de los necesarios.

Ya en marcha el sonido que emana el motor de tres cilindros es muy bueno, me enamoró cuando lo probé la primera vez en el Peugeot 308 SW, y su funcionamiento, unido al cambio automático, es suave para no desentonar con la esencia del Citroën. De ahí también que el tarado de las suspensiones sea blando. Quizás se podría mejorar el tacto de la dirección, algo esponjoso.

Citroën C4 PureTech 130

En cuanto a los consumos, el Citroën C4 se mueven un poco por encima de los siete litros, pudiendo llegar a 6 altos si cuidas mucho el acelerador. Cuando ya no tienes estas precauciones lo normal es que el marcador suba hasta los 8 litros sin problemas; en cualquier caso, son cifras buenas para el rendimiento que ofrece el motor.

La caja de cambios EAT6 cuenta con dos modos a añadir al de serie. Uno con el símbolo de la nieve, para cuando aparece el blanco elemento, y otro con una “S”. Si le apretamos, nuestro Citroën C4 empezará a cambiar a las 3.000 rpm, en vez de a las 2.500 que lo hace en el modo normal. Del resto del coche no cambia nada su comportamiento.

Citroën C4 PureTech 130

Con todos esos datos ya puedes elegir la versión del Citroën C4 que mejor se adapte a tus necesidades. Para nosotros, el PureTech 130 sería para los amantes de la gasolina y el BlueHDi de 120 si vas a realizar muchos kilómetros con tu diésel. 

Comentarios Prueba Citroën C4: ¿qué motor de gasolina compro?

  •  
    Avatar de piquet .
    piquet 05/04/2016 22:48:23

    merci pour cette paged'essais et commentaires techniques de la citroen C4 ,megusta mucho .
    un saludo cordial piquet jean-luc

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