Prueba del nuevo Opel Astra 1.2 Elegance: opinión, conducción, consumos, precios,...

El compacto alemán apuesta por un crecimiento exponencial del confort y la calidad de rodadura.

 

Opel Astra

 

El nuevo Opel Astra se renovó el año pasado para mantener su buen ritmo de ventas. Un rediseño que ha traído cambios estéticos casi nulos, pero muchas variaciones interesantes para reducir sus consumos y aumentar su valoración a nivel tecnológico y de confort. Nuevas características que hacen de este compacto alemán un producto bastante redondo y atractivo.

Diseño del nuevo Opel Astra: conservador, pero actual

 

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En el lateral, uno se fija en las llantas, que son nuevas. Su gran tamaño, de 18 pulgadas, dotan al coche de una imagen bastante imponente. Además, el diseño es bastante atractivo, por lo que Opel acierta introduciendo esta novedad dentro de su compacto.

Detrás, el paragolpes trasero ha sufrido una ligera modificación para modernizar el aspecto de este Opel Astra, que se combina con luces LED de atractivo diseño. Por lo general, los ajustes transmiten buena calidad de ensamblaje. Me ha gustado las buenas sensaciones que ofrece abrir o cerrar las puertas y maletero: denotan hermetismo y buenos materiales de acabado.

Interior del Opel Astra: confort de categoría superior

Opel Astra

La calidad percibida exterior se potencia en el interior. Al abrir la puerta del coche, uno podría pensar que el Opel Astra es un coche de segmento superior. El tacto de los materiales blandos y duros transmite una alta calidad, aunque me chirría el exceso de elementos en negro piano: es cierto que queda bien, pero tiene una insultante facilidad para atraer el polvo o los dedazos.

Aunque lo más destacable, para mí, de este Opel Astra, son sus maravillosos asientos. He tenido la ocasión de viajar con él y lo cierto es que en ningún momento sentí como mi espalda se  resintió. Tampoco necesité reacomodarme para mantener un nivel aceptable de confort. Sus ‘orejas’, además, sujetan bien al conductor en curva. Del interior, los asientos me parecen lo más destacable. Además estos cuentan con dos elementos casi imposibles de encontrar en el segmento de los compactos: son ventilados y en el caso del conductor, lleva función de masaje.  Un diez.

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El cuadro de mandos es parcialmente digital y cuenta con una curiosidad poco común: te muestra el voltaje de la batería. Una herramienta útil, ya que la mayoría de conductores no saben en qué estado se encuentra esta pieza, fundamental para poder utilizar el vehículo. También tiene un medidor de la temperatura del aceite, por lo que el propietario de un Opel Astra cuenta con más información relevante sobre su vehículo que la media de los conductores.

En la consola central vemos una pantalla táctil que, para mi gusto, está un poco anticuada respecto a la competencia. Es cierto que resulta sencilla, gracias a la ausencia de infinitos submenús, pero se echa en falta un tacto o funcionalidades más acordes con las necesidades de conectividad de los usuarios actuales.

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Bajo ella, encontramos el climatizador, que cuenta con una prominente botonera. Está acompañada por un pequeño espacio portaobjetos que por su habitabilidad, permite ubicar objetos de pequeño tamaño, como el mando del garaje, unas gafas de sol o las llaves de casa. Aunque donde la mayoría de usuarios encontrarán acomodo para sus objetos será sobre el túnel central, gracias a un reposabrazos con buena profundidad y una zona de posavasos que cuenta con una cubierta para impedir que miradas indiscretas se fijen en lo que llevas en el coche.

Las plazas traseras están también hechas de cuero ventilado, pero tienen un problema, aunque es un común denominador en la mayoría de coches del segmento: en cuanto conductor y copiloto sean altos, atrás el espacio para las rodillas queda bastante mermado, lo que reduce inevitablemente el confort.

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Su maletero, de 370 litros de capacidad, tiene una boca de acceso bastante amplia, por lo que subir y bajar elementos pesados es cómodo. Además, al poseer una forma muy cuadrada, facilita la ubicación de objetos. Así que se trata de una zona de carga bastante cómoda para el día a día o realizar viajes ocasionales. Si necesitas más espacio, no dudes en echarle un ojo a la versión familiar, cuyo maletero es, evidentemente, más prominente.

Motor: buenas prestaciones, bajos consumos

Opel Astra

El motor 1.2 de 145 CV de este Opel Astra es un motor turbo de tres cilindros que destaca por ofrecer una buena respuesta y unos consumos bastante limitados, especialmente en autovía. Me ha gustado porque tiene una respuesta bastante buena en régimenes muy bajos de vueltas, lo que permite conducir a velocidades de crucero sin revolucionar demasiado el motor.

Es cierto que no es ahí donde mejor se desenvuelve este motor, ya que va mejor cuando le permitimos mantener la aguja en la zona media del cuentarrevoluciones. Pero está configurado para rodar a muy bajas revoluciones, de modo que aumenta su eficiencia y rebaja sus consumos.

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Se combina con un cambio manual de seis velocidades que nos empuja rápidamente a subir de marcha, con unos desarrollos bastante largos. El objetivo de Opel, mediante la introducción de esta caja de cambios, es empujarnos a apoyarnos en el turbo y circular a revoluciones muy bajas. De hecho, si circulamos a velocidades legales en autovía (120 km/h), el coche girará en torno a las 2.000 rpm.

Esto es positivo, ya que no escuchar un rugido intenso de motor aumenta el silencio del habitáculo y, por tanto, el confort de marcha, incluso a altas velocidades, ya que este Opel Astra no deja de empujar.

 

Ahora, la prueba del algodón: ¿todo esto permite al coche hacer consumos bajos? Pues sí, lo consigue. En carretera firmamos unos contenidos 5,5 l/100 km pese a llevar el maletero cargado y viajar dos personas. Y en ciudad, los consumos que firmé fueron de 6,3 l/100km.

Comportamiento: dinamismo para toda clase de vía

Opel Astra

El buen empuje de su motor va bien acompasado por el que es el último chasis de la era General Motors en este Opel Astra. Las sensaciones en autovía son excelentes, ya que el confort de marcha es elevado gracias a un gran nivel de rodadura.

En carreteras secundarias, el coche pisa con calidad, de modo que la sensación de seguridad es elevada en todo momento, lo cual me ha gustado bastante. Reacciona a nuestras necesidades con precisión y refuerza la sensación de seguridad que uno siente en otros entornos, una sensación clave para que el usuario se sienta cómodo dentro de su propio coche.

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En ciudad resulta un coche fácil de conducir, gracias en gran parte a un tacto preciso de los pedales y a un pedal del embrague que no necesita hundir el pedal para cambiar de velocidad. Además, la dirección está bastante asistida, lo que facilita los giros, aunque las maniobras de aparcamiento son más tediosas que otros coches debido a que su dirección no es tan directa como otros modelos de la competencia que he podido probar recientemente.

El tacto del freno es agradable, gracias a que este no es excesivamente esponjoso, de modo que uno puede aplicar fuerza con precisión y progresividad en función de sus necesidades. Lo cierto es que su buen despliegue dinámico, unido al ya mencionado confort interior, hace de este coche un modelo muy atractivo para aquellos que usen el coche con mucha asiduidad.

Equipamiento: la apuesta por el confort eclipsa el resto

Opel Astra

El equipamiento de este Opel Astra con acabado Elegance es digno de destacar. Además de los asientos calefactados y ventilados, cuenta con un equipo de sonido Bose de gran calidad (aunque si subes el volumen, tiene el defecto de hacer vibrar el retrovisor interior) o asientos traseros también calefactados.

Cierto es que todo el equipamiento está enfocado al confort de los usuarios y no tanto a desplegar todas las posibilidades tecnológicas del coche, con un salpicadero más tecnológico o un virtual cockpit. De los compactos de hoy en día, podríamos decir que es el más “vieja escuela”, debido a su potente apuesta por el confort y no tanto por “las pantallitas”.

Opel Astra

En cuanto a las ayudas a la conducción, el Opel Astra cuenta con un equipamiento a la altura de la competencia… aunque en ningún momento por encima de ella. Mantiene bien el tipo gracias a su control de crucero, asistente de carril, detector de señales de tráfico, sensores de ángulo muerto o su asistente de aparcamiento con sensores y cámara de marcha atrás.

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