Prueba y opinión del Mercedes Clase A 250 e: precio e interior del híbrido enchufable

Sin rivales en su segmento, el Clase A Sedán híbrido enchufable destaca por sus buenos consumos, aún sin batería, y por su comportamiento cómodo.

Desde el más pequeño Clase A hasta el majestuoso Clase S, Mercedes emprendió en los últimos tiempos una apuesta decidida por los híbridos enchufables en su gama. Precisamente a principios del pasado año se lanzaba el primero de ellos y protagonista de nuestra prueba, que a día de hoy no tiene un competidor directo en el mercado. Sin olvidar que con esta misma mecánica puedes optar por una carrocería de cinco puertas, berlina más deportiva o “shotting brake” (Mercedes CLA), de monovolumen (Mercedes Clase B) o de SUV (Mercedes GLA).

Prueba Mercedes Clase A Sedán 250 e: análisis del exterior y el interior

En los últimos tiempos ya nos hemos acostumbrado a que las marcas no individualicen de una forma clara el diseño de las variantes híbridas enchufables respecto a las otras opciones más convencionales. Claro ejemplo es este Mercedes Clase A Sedán 250 e, pintado con el color “Blanco Polar” (+254 euros) y que apenas cuenta con una serie de insignias de EQ Power (el nombre de la gama de los híbridos enchufables), así como una toma de carga colocada en la aleta derecha trasera.

Prueba Mercedes Clase A Sedan

Si bien el tono de la carrocería no me atrae mucho, cuestión de gustos personales, mi unidad de pruebas contaba con el acabado deportivo AMG Line (exterior e interior), que no tiene sobrecoste para el híbrido enchufable como pasa también con el Progressive (más elegante). Quizás donde luzca más es en el interior, con esos asientos tapizados en símil de cuero ARTICO y microfibra dinámica con las costuras en rojo. Agarraban muy bien, podían ir bastante bajos, pero no tenían ajuste eléctrico (+459 euros).

El análisis del interior nos vale para este Mercedes Clase A Sedán 250 e y para el resto de la gama, con la diferencia en la capacidad del maletero que después comentaré. Pero volviendo al lugar donde nos habíamos quedado, entrar en el compacto alemán siempre impresiona por el aspecto moderno que le aporta el sistema multimedia MBUX. Además de su gran tamaño, ofrece una visualización y un manejo de primera, con tanta personalización que es fácil perderse entre tantas opciones. Otros aspectos a valorar son su avanzado control de voz, que hasta se sabe el nombre de las radios, o el buen manejo de su “touchpad” colocado en la consola central. Su única pega es que hay que pagar por el navegador (equipado solo vale 666 €, pero quizás merezca más la pena dentro de un paquete) y por los servicios de conectividad para móviles mediante protocolos Apple CarPlay o Android Auto (363 euros).

Prueba Mercedes Clase A Sedan

Como puedes apreciar en las fotografías, el resto del salpicadero acompaña con una estética moderna a las pantallas multimedia y donde los botones están bastante a mano. La calidad de materiales y ajustes es buena, aunque siguen estando un punto por debajo de un Mercedes Clase C. Y respecto al volante, de nuevo buena terminación, pero lleva un tiempo cogerle el truco a los botones hápticos, que después se convierten en unos útiles aliados.

El diseño exterior de la carrocería de este Mercedes Clase A Sedán 250 e provoca que haya que tener cuidado al acceder a las plazas traseras para no golpear la cabeza. Y eso que yo no soy una persona alta. Una vez dentro también se podrían ver penalizadas si se equipa el techo solar (1.252 euros), aunque las cotas de anchura son buenas y el espacio para las piernas normal. De la plaza central casi nos podemos olvidar, porque es bastante dura, tanto respaldo como asiento, y el túnel de transmisión es bastante pronunciado.

Prueba Mercedes Clase A Sedan

Del maletero del Mercedes Clase A Sedán 250 e hay que decir que es menor que en las variantes de combustión. Mientras que con motores gasolina es de 420 litros (10 litros menos en los diésel), los componentes eléctricos provocan que baje a 345 litros. No me parece mal espacio tampoco, pero no estaría de más que lo vieras en un concesionario para ver si es suficiente para ti. La boca, pese a tener un tamaño grande, tiene los inconvenientes de una berlina (difícil acceso al fondo), mientras que no hay un espacio destinado a guardar el cable de carga, ya que debajo de la bandeja no cabe.

Prueba Mercedes Clase A Sedán 250 e: análisis del comportamiento

Lo primero que debes saber al conducir un Mercedes Clase A Sedán 250 e es que su comportamiento dinámico cambia respecto al resto de variantes. Al fin y al cabo, pesa 1.700 kg, por los 1.580 kg del diésel 200 d con tracción total 4MATIC con la que nuestro protagonista no puede contar. Tampoco quiero decir que sea un coche “torpe” en curvas, pero esa diferencia invita a tomarse las cosas con más tranquilidad.

Prueba Mercedes Clase A Sedan

Y por supuesto no es lento. El Mercedes Clase A Sedán 250 e es capaz de alcanzar los 100 km/h en 6,7 segundos (una décima más que el cinco puertas pese a tener mejor aerodinámica) gracias a que cuenta con 218 CV y 450 Nm. Cuando entra en funcionamiento, de primeras el coche siempre arranca con electricidad, se deja notar de una forma fehaciente en el habitáculo, aunque a mí no me desagradó ni molesto el ruido.

La configuración de la dirección de este Mercedes Clase A Sedán 250 e es bastante precisa, de un buen nivel e incluso con un cierto toque duro. Está acompañada en esta variante híbrida por un tren de rodaje confort que filtra a las mil maravillas todas las imperfecciones que nos podemos encontrar en la carretera. Incluso en el modo Eco me pareció todavía más esponjosa en su funcionamiento. Un nivel por debajo dejaría a los frenos, a los que se nota en el tacto el sistema de regeneración.

Prueba Mercedes Clase A Sedan

Ya que he dado paso a los modos de conducción, en este Mercedes Clase A Sedán 250 e hay disponibles hasta seis (Individual, Sport, Comfort, Electric, Battery Level y Eco), con una palanca un poco dura para mi gusto. En cuanto a la modificar la regeneración, se realiza mediante las levas (no muy grandes) colocadas detrás del volante con cinco niveles diferentes (D Auto, D+, D, D- y D--), pero solo se puede realizar con el modo Electric activo, ya que en el resto lo que haremos es actuar sobre la caja de cambios automática de doble embrague 8G-DCT. De todos modos, gracias a los sensores de proximidad en algunas ocasiones el coche frenará por ti y no tendrás que actuar sobre el pedal izquierdo.  

El colofón de la prueba fueron los grandes resultados conseguidos en el apartado de los consumos. Teniendo en cuenta la gran diferencia existente entre contar con la batería llena o no, he conseguido unos datos en torno a los 6,5 litros en carretera sin problemas, una cifra que dada la masa antes comentada me parece muy buena. Ese mismo recorrido con electricidad registró 16 kW, teniendo en cuenta que el propulsor que no es de combustión solo tiene 75 kW (102 CV). En cuanto a la autonomía, creo que la marca ha conseguido una cifra homologada muy cercana a la realidad, ya que anuncian una horquilla entre los 60 y los 68 kilómetros, mientras que yo conseguí 63 en todo tipo de recorridos. Con este alcance se cubrirían muchos desplazamientos diarios.

Prueba Mercedes Clase A Sedan

Prueba Mercedes Clase A Sedán 250 e: el proceso de carga

En la parte trasera y en el lado derecho es donde se ha ubicado la toma de carga de este Mercedes Clase A Sedán 250 e. De serie, el modelo híbrido enchufable cuenta con un cargador a bordo de 3,7 kW, aunque se puede aumentar hasta los 7,4 kW (+ 399 euros) para corriente alterna y 24 kW (+666 €) para alterna. También se entrega con dos cables de cinco metros de longitud con enchufe convencional (shuko) y mennekes.

Para mi prueba yo utilicé dos tomas de distintas. Primero lo hice en mi propio domicilio, con 3,4 kW de potencia, para los que tardó 5 horas y 15 minutos para rellenar los 15,6 kWh de la batería. La segunda vez fue con un poste público de 22 kW, operación que duró en torno a 2 horas. Todo este proceso lo puedes controlar desde la pantalla multimedia izquierda, en donde te indica la velocidad de carga en ese momento, o la aplicación para móviles Mercedes Me Connect.

Prueba Mercedes Clase A Sedan

Actualmente este Mercedes Clase A Sedán 250 e, así como el resto de modelos híbridos enchufables de la marca alemana, cuentan con paquete opcional denominado Plug&Go para la instalación de un punto de carga en tu domicilio. Se trata de un equipo de Iberdrola con tres años de garantía y un descuento especial en la factura de la luz, además de la posibilidad de utilizar los puntos públicos de la eléctrica durante seis meses de forma gratuita.

Prueba Mercedes Clase A Sedán 250 e: cómo elegir el mejor

Como has podido leer durante esta prueba, muchos elementos de este Mercedes Clase A Sedán 250 e hay que pagarlos como un extra, por lo que los 42.528 euros de partida son una referencia que es muy probable que se vea incrementada a poco que quieras personalizar o equipar más dotación tecnológica a la berlina. Por lo tanto no dudes en dedicar un buen tiempo en analizar todas las opciones a tu alcance.

Prueba Mercedes Clase A Sedan

Luego estaría la elección de la carrocería, teniendo en cuenta el resto de modelos de Mercedes que equipan esta misma motorización híbrida enchufable. Por precio nuestro Sedán se coloca como el segundo más económico, solo superado por el cinco puertas (41.684 euros), que tiene un maletero más pequeño (310 litros) pero con un portón más accesible. Encima se sitúan el Mercedes Clase B (45.089), el Mercedes CLA Coupé (45.515 euros), el Mercedes CLA Shooting Brake (48.234 €) y por último, el Mercedes GLA (51.099 euros).

Prueba Mercedes Clase A Sedán 250 e: los rivales

Como señalaba al principio de esta prueba, este Mercedes Clase A Sedán 250 e no tiene un rival directo entre sus competidores habituales, ya que ni el Audi A3 ni el BMW Serie 2 Gran Coupé cuentan con una variante híbrida enchufable actualmente (el primero de ellos la tiene en el cinco puertas). Y en estos casos ya saben lo que se suele decir, el que golpea primero lo hace dos veces.

De todos modos en el mercado sí existen otros dos modelos de carrocería similar como son el Hyundai IONIQ hibrido enchufable y el Toyota Prius. En ambos casos son más económicos (desde 35.875 € el primero y desde 33.900 € el segundo), pero también su calidad es menor, cuentan con menos potencia y un rango de autonomía eléctrica más reducido (52 y 45 km, respectivamente).

Fotos Prueba y opinión del Mercedes Clase A 250 e: precio e interior del híbrido enchufable

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