Prueba y opinión del Citroën ë-C4: autonomía y precio del eléctrico

La última generación del Citroën C4 estrenó una variante eléctrica que aquí analizamos. Tiempo de carga, consumos, autonomía y su capacidad interior no se escapan de nuestra lupa.

Prueba Citroen e-C4

Con la llegada del nuevo Citroën C4 la marca gala apostó por un cambio radical para revolucionar el segmento de los compactos, uno de los más demandados del mercado. Siguiendo un poco la estela de lo que se hizo anteriormente con el Citroën C3, se apostó por una berlina con un estilo crossover, acompañado por unas formas distintivas. Además, al estrenar nueva plataforma pudo incorporar una versión totalmente eléctrica, que es la que aquí analizamos.

Prueba Citroën ë-C4: diseño e interior

Si echamos la vista atrás buscando en nuestros recuerdos al anterior Citroën C4, veremos que era un compacto bastante simple en sus formas, pese a que también contó con una carrocería coupé. Después llegó una revolución con el Citroën C4 Cactus, que no terminó de entrar por los ojos de los compradores, como antecesor de una berlina crossover del coche que aquí nos ocupa.

Prueba Citroen e-C4

En concreto esta versión eléctrica denominada Citroën ë-C4 no se distingue sustancialmente del resto de las variantes del compacto francés, más allá de los logos específicos, la toma de carga colocada en la aleta trasera izquierda y los detalles exteriores en “Azul Anodizado”, que son exclusivos. Y me sorprendió que contará con una antena tradicional, no estando disponible otra de estilo “aleta de tiburón”.

Contar con esa estética crossover ha provocado en este Citroën ë-C4 que los umbrales de todas las puertas estén un poco más elevados de lo normal. Una vez dentro encontramos un salpicadero moderno, en consonancia con el diseño exterior. Mucha culpa de ello lo tienen las dos pantallas digitales, que en su funcionamiento diario pecan de ser un poco lentas. Incluso la de instrumentación se queda algo descafeinada si la comparamos con otras del mismo grupo como la de un Peugeot 2008. Y como colofón tenemos un Head-Up Display al que no se le pueden poner pegas (de serie desde el acabado Feel Pack).

Prueba Citroen e-C4

El volante cuenta con un buen grosor, botones de generoso tamaño, pero no entiendo muy bien porque se ha decidido achatar también su parte de arriba. Alrededor encontraremos plásticos más bien duros (más económicos) y una consola central bien distribuida con los mandos del climatizador, el cargador inalámbrico para móviles (flanqueado por dos tomas USB) y un espacio para dejar objetos. Y como elemento único, está disponible un porta “tablets” para colocara delante del asiento del copiloto, de manera que se pueda entretener en viajes largos.

Uno de los puntos más positivos que tiene este Citroën ë-C4 es su comodidad. Empezando ya desde el asiento (de la parte dinámica te hablo más adelante), que en este caso eran los “Hype Black Cuero Negro” (950 euros) con un mullido que los hacen realmente confortables. Quizás no agarren mucho, pero tampoco estamos ante un coche en el que se busquen grandes ritmos en carretera.

Prueba Citroen e-C4

De cara a las plazas traseras creo que a este Citroën ë-C4 le ha penalizado un poco contar con la plataforma de los coches pequeños de Stellantis y no la que usa el Peugeot 308. Lo notas en la anchura disponible, donde varios rivales le superan, a lo que tenemos que sumar que la altura tampoco es su fuerte. Por el contrario, en longitud (espacio para las piernas) sorprende por su amplitud, colocándose entre los mejores. Todo ello acompañado por salidas de aire y dos tomas de USB.

Y cerraríamos con el maletero. Pese a sumar las piezas extras del sistema eléctrico, como puede ser la batería de 50 kWh de capacidad, no hay una merma de espacio respecto al resto de variantes del Citroën C4. Por tanto, hay un hueco bastante cuadrado con 380 litros disponibles que le colocan en la parte alta del segmento de los compactos.

Prueba Citroen e-C4

Prueba Citroën ë-C4: su comportamiento

Arrancamos el motor eléctrico de nuestro Citroën ë-C4 y el ordenador de a bordo nos roba unos pocos kilómetros de la autonomía. La primera vez me sorprendió, pero luego me di cuenta que lo hace siempre y que, además, luego te los “devuelve” tras pasar un tiempo si has conducido de una forma tranquila.

En los primeros instantes con este Citroën ë-C4, que también pasa con el resto de versiones, apreciarás su gran confort de rodadura. Sus suspensiones de serie con amortiguadores con topes hidráulicos convierten a este modelo en el mejor de su segmento en este aspecto y se “comen” los baches sin que tu espalda note ninguna molestia (en conjunción con los cómodos asientos antes analizados).

Prueba Citroen e-C4

Esta característica, unido a una dirección que me pareció poco precisa y algo esponjosa, provocan en el conductor de este Citroën ë-C4 se tome el trayecto con tranquilidad. Además, aunque el motor eléctrico de 100 kW (136 CV) mueve con suficiencia al conjunto, también tenemos que tener en cuenta que llevamos un "pequeño" lastre de 217 kg (comparado con el más pesado de combustión, el BlueHDi 130) de cara a abordar curvas a más velocidad.

Respecto a la palanca del cambio hay que acostumbrarse, ya que a veces le cuesta un poco engranar la marcha deseada, pero solo es una cuestión de tiempo. También cuenta con tres modos de conducción (Eco, Normal y Sport) que cambian la potencia disponible bajando los dos primeros a 60 kW (82 CV) y 80 kW (109 CV), mientras que en el último tenemos el 100 %. En Normal y Sport este Citroën ë-C4 se mueve bastante bien, incluso en el más deportivo empuja con fuerza hasta llegar a los máximos legales. Y luego tenemos el modo “B” para aumentar la retención, en donde noté un cambio en el tacto del freno que no me gustó (hay que seguir utilizándolo pese a la ayuda del coche).

Prueba Citroen e-C4

Durante el tiempo que probé este Citroën ë-C4 el consumo que obtuve fue de 15,4 kW, lo que repercutiría en unos 324 kilómetros de autonomía, cercanos a los 351 homologados. Ahora bien es un coche, por su potencia, muy sensible a subir en cuanto el trayecto de la carretera empieza a picar hacia arriba. De ahí que en vías rápidas a ritmos constantes fuera fácil irse hasta los 17 kW, mientras que en ciudad, su mejor hábitat, bajará a 12 kW.

Prueba Citroën ë-C4: el proceso de carga

Todos los Citroën ë-C4 cuentan con un cargador a bordo de 7,4 kW, pero dentro de los opcionales podríamos aumentar esa potencia hasta los 11 kW por tan solo 300 €. Creo que es un dinero bien invertido si vas a utilizar muchos cargadores públicos o si en tu domicilio montas un wallbox de esos kilovatios.

Prueba Citroen e-C4

Nada más poner el coche a cargar siempre sale en el panel de instrumentación digital que tardará 12 horas, pero esta cifra varía dependiendo de la potencia de la toma utilizada. Por ejemplo, como se ve la fotografía, en una toma de 22 kW tardó 5 horas y media en llegar al 100 %. Lo bueno es que en la parte de abajo a la izquierda siempre encontrarás los kilómetros que se están cargando por minuto, por si necesitas desenganchar antes de que llegue a rellenarse al completo. Todo este proceso puede ser controlado y programado siempre a través de la aplicación MyCitroen o en el menú específico de la pantalla multimedia.

Un aspecto que me resultó curioso es que cuando abres el Citroën ë-C4, por ejemplo lo hice para mirar cuánto tiempo quedaba para cargarlo al completo, la electricidad se corta, siendo la primera vez que me pasa en un coche de este tipo. Y dentro de este anecdotario me gustaría destacar que cuando ya solo te quedan 20 kilómetros de autonomía, te muestra un aviso como si fuera la reserva y en el mapa te salen los puntos de recarga más próximos. Sin duda, una gran ayuda.

Prueba Citroen e-C4

Prueba Citroën ë-C4: el mejor equipamiento

Hay que tener en cuenta que para la versión eléctrica del Citroën C4 no está disponible el acabado base denominado Live Pack. Por tanto, en este caso tendríamos que elegir entre el Feel, el Feel Pack y el Shine que tenía nuestra unidad de pruebas. De primeras, por los 33.900 euros que cuesta (sin incluir las ayudas del Plan MOVES III), el Feel me parece una opción más que correcta teniendo en cuenta su dotación. Aún así, por 1.400 euros te llevarías el Feel Pack con elementos como el navegador conectado, la cámara marcha atrás o el Head-Up Display, entre otros, que justificarían ese sobreprecio. El salto de este al Shine tampoco es grande, solo 1.300 euros, por lo que también pueden entrar algunas dudas.

Prueba Citroën ë-C4: los rivales

Dada la singularidad y el diseño de este Citroën ë-C4 tendría como rivales a modelos compactos y también a algunos crossover del mercado. Empezando por los primeros, su gran rival es del Volkswagen ID.3, de un precio parecido, con mejor dinámica y con más combinaciones mecánicas y de baterías disponibles. Otra opción sería el Nissan Leaf, de nuevo con dos motores y baterías, de coste similar y quizás algo más antiguo en su concepción.

Prueba Citroen e-C4

Ya dentro de los crossover encontraríamos al Kia e-Niro, con algo más de espacio interior gracias a una carrocería cercana a los monovolúmenes pero con una peor autonomía en el motor de 100 kW (tiene otro de 150 kW), así como el Mazda MX-30, más sofisticado en su propuesta, pero con peor modularidad interior y menos alcance eléctrico.

Fotos Prueba y opinión del Citroën ë-C4: autonomía y precio del eléctrico

Comentarios Prueba y opinión del Citroën ë-C4: autonomía y precio del eléctrico

  • No hay comentarios.

Deja tu comentario

  • Esta información no se mostrará

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Auto10 utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"