Prueba y opinión del Mini Cooper SE Electric: autonomía, precio y conducción

Nos ponemos a los mandos del primer Mini eléctrico, para comprobar si ha mantenido la esencia de la marca. Sorprenden sus consumos.

Prueba Mini Cooper SE Electric

Muchas marcas han optado por seguir un camino diferente a la hora de adentrarse en el incipiente mercado de los coches eléctricos. Por suerte, no es el caso de Mini. La marca británica lanzó en 2020 su primer modelo “a pilas” con la premisa de plasmar el tacto y el comportamiento de las variantes de combustión. ¿Lo habrán conseguido?

El primer Mini (nos trasladamos hasta 1959) se presentó con una carrocería de tres puertas, la misma solución que se ha aplicado para el primer eléctrico de la historia de la marca británica. El guiño a la herencia del fabricante es claro, pero me resulta curiosa esta apuesta en un mercado que está abandonando este formato.

Prueba Mini Cooper SE Electric

Como indicaba al principio, la esencia del diseño de Mini se mantiene en el Cooper SE. Apenas cambia un poco la parrilla, que queda prácticamente cerrada como suele ser habitual en coches movidos por electricidad, y aparecen esas llantas de 17 pulgadas que ves en las fotografías bastante carenadas para mejorar la aerodinámica. Estas, como el color “White Silver”, son características del acabado MINI Electric con el que contaba nuestra unidad de pruebas.

Hablando del coche que pude probar, Mini siempre se ha caracterizado por ser una marca con un gran catálogo de elementos personalizables para sus coches. Por ejemplo, todos recordamos esos modelos con la bandera británica decorando el techo o las carcasas de los retrovisores. Pues ahora han ido un poco más allá lanzando el mercado el primer techo con tres colores denominado “Multitone”, con un coste extra de 700 euros.

Prueba Mini Cooper SE Electric

Una vez abrimos la puerta de nuestro Mini Cooper SE Electric corroboramos que el espíritu de la gama se mantiene. Se mantiene presidiendo el círculo en la zona central salpicadero, en donde se incrusta una buena pantalla multimedia con gráficos modernos, con un mando para controlarla mientras conducimos y que es rápida en su manejo entre menús (quizás estos podrían estar un poco más resumidos ya que a veces cuesta varios pasos encontrar alguna funcionalidad). A su alrededor tenemos iluminación que realiza varias funciones, como avisarnos si nos estamos acercando mucho a una pared en un aparcamiento o representando la barra del volumen. Por debajo tendremos los mandos de tipo avión, en el que sigo pensando que el encargado de cambiar los modos de conducción está muy alejado del conductor (es el primero empezando por la derecha). Yo lo cambiaría por el que está a la izquierda que se encarga de desactivar los avisos de alcance en maniobras de estacionamiento.

A estas alturas ya habrás notado que los asientos de este Mini Cooper SE Electric son de esos que te abrazan con cariño, incluso demasiado para tallas grandes, que pueden ir en posición muy baja y a los que solo le faltaba el reglaje eléctrico. Los materiales y ajustes que encontramos alrededor son buenos, con algún plástico duro que parece que se ha colado (como en los radios del volante). Culmina esto puesto de mando un panel de instrumentación digital, cuyo esquema estético no se puede cambiar, y que viene acompañado por un Head-up Display.

Prueba Mini Cooper SE Electric

Acceder a las plazas posteriores de este Mini Cooper SE Electric requiere de cierta maña y habilidad, ya que aún moviendo el asiento hacia adelante todo lo que se puede, el hueco disponible sigue siendo pequeño. Homologado para cuatro personas, encontraremos allí un espacio en el que la altura es buena, mientras que para las piernas dependerá un poco de la estatura del conductor. Como detalle, se han habilitado posavasos en los laterales para estos ocupantes.

En cuanto al maletero, no es uno de los puntos fuertes de este Mini Cooper SE Electric. Pese a la incorporación de la batería, su capacidad se mantiene igual que en una versión de combustión, pero sus 211 litros se antojan pequeños frente a los 251 de un SEAT Mii electric (más pequeño) o los 265 de un Peugeot e-208. Lo bueno es que debajo de esa bandeja que ves en la fotografía se pueden guardar los cables de carga sin problemas.

Prueba Mini Cooper SE Electric

Prueba Mini Cooper SE Electric: ¿cómo va?

Qué gusto da que unos asientos te abracen de esta manera. Ajusto la butaca y el volante de este Mini Cooper SE Electric a mi medida para ponernos en marcha. Al ser un tres puertas, el cinturón me queda un poco alejado y sobre el reposabrazos me permitirás un consejo. En conducción tranquila y relajada lo mantuve en su posición original, pero cuando aumentamos el ritmo y la carretera se llena de curvas es preferible colocarlo arriba para no chocar con el codo.

Los diseñadores de este Mini Cooper SE Electric han prescindido de los marcos en las ventanillas de las puertas, pero no serán ellos los causantes de un ligero ruido aerodinámico en marcha. Más bien es lo recto que está el parabrisas, herencia de la marca, que en esta versión eléctrica se manifiesta más que en las de combustión al no existir el ruido del motor, sin llegar a ser molesto.

Prueba Mini Cooper SE Electric

Por defecto al arrancar siempre está activado el modo alto de retención, el idóneo para circular en ciudad ya que te permitirá olvidarte del pedal del freno en cuanto le cojas el truco. Accionando la segunda palanca (empezando por la izquierda) puedes poner la retención baja, aconsejable cuando salimos de la urbe. Sea como fuere, en ningún caso se puede quitar al completo.

Después podemos elegir el modo de conducción entre: Sport, Mid, Green y Green+. Este último solo debería utilizarse en caso de que haya peligro de quedarse si batería, ya que limita al coche y te deja sin aire acondicionado. Como ves no hay un modo personalizable, pero en el Green “a secas” puedes modificar algunos elementos para dejarlo a tu gusto. En la mayoría de mis recorridos utilicé el Mid, en donde el motor de 135 kW (184 CV) ofrece un empuje excelente, sin duda el mejor de su categoría.

Prueba Mini Cooper SE Electric

Aunque también había que probar el Sport, el modo donde empieza la fiesta en este Mini Cooper SE Electric. El chasis se ha configurado con una suspensión firme y dura, a la vez de una dirección muy directa y rápida. Teniendo en cuenta que el par (270 Nm) se da de forma instantánea, encadenar curvas se vuelve una operación de lo más placentera. Además, los ingenieros se las han apañado para apenas sumar 90 kg a la masa total, comparado con la versión de combustión más pesada (el John Cooper Works), por lo que las inercias no son muy pronunciadas. En resumen, estamos ante el coche eléctrico utilitario de mejor dinámica. Bravo.

Prueba Mini Cooper SE Electric: consumos y carga

Otro punto muy positivo de este Mini Cooper SE Electric es que además de contar con más potencia que sus rivales, permite conseguir mejores consumos. Los datos de mi libreta dicen que en ciudad se mueve en términos parecidos a un Honda e o un Opel Corsa-e, mientras que en carretera es donde su ventaja aumenta considerablemente. En recorridos donde con el japonés era fácil irse hasta los 20 kW y con el alemán a 18-19 kW, con nuestro protagonista hacia 14-15 kW.

Prueba Mini Cooper SE Electric

Un día incluso fui a buscarle un poco las cosquillas, porque me parecían demasiado bajos. Activé el modo Sport y realizando una conducción un poco más agresiva el ordenador de a bordo marcaba… 16,2 kW. Todo esto teniendo en cuenta que podrían mejorarse montando unos neumáticos más ecológicos que los Goodyear Eagle F1 de serie, más orientados a la conducción deportiva.

Entre unos trayectos y otros este Mini Cooper SE Electric acumuló durante una semana una media de 14,1 kW (ha homologado entre 15,2 y 15,8 kW) lo que me hubiera permitido recorrer 205 kilómetros (la marca sitúa la autonomía entre 226 y 234 km) con una batería totalmente completa. Estos datos nos hacen ver que este modelo cumple muy bien en el entorno urbano, pero queda algo limitado a la hora de viajar.

Prueba Mini Cooper SE Electric

Además del porcentaje de la batería disponible, en el panel de instrumentación de este Mini Cooper SE Electric siempre puedes ver en todo momento los kilómetros de autonomía disponibles. Se basan en un cálculo de los consumos que estas realizando más la variable del modo de conducción escogido de los cuatro antes mencionados.

A la hora de cargar este Mini Cooper SE Electric encontraremos la toma en la aleta trasera derecha. Con corriente alterna se puede llegar a una potencia máxima de 11 kW, con lo que tardaríamos 3 horas y media en llegar al 100 %. Utilizando la corriente continua permitiría subir a 50 kW, con lo que tardaría 35 minutos para el 80 %. En mi caso utilicé un poste de 22 kW y desde el 20 al 100 % tardó un poco menos de 3 horas.

Prueba Mini Cooper SE Electric

Prueba Mini Cooper SE Electric: el mejor acabado

La gama de este Mini Cooper SE está dividida en cuatro acabados diferentes: Essential (34.200 €), Classic (36.650 €), Mini Electric (38.800 €) y Mini Yours (39.350 €). El primero de ellos, en mi opinión, deja el coche un poco soso (se nota sobre todo el interior) y por ser el que menos dotación tiene, lo descartaría inicialmente. Lo mismo haría con el último, ya que el sobrecoste es alto, sumando apenas detalles de personalización.

Por tanto mi duda estaría entre el Classic y el MINI Electric de mi unidad de pruebas, con 2.150 euros de diferencia a favor del primero. Primero habría que debatir en el apartado de los gustos, ya que uno apuesta por un estilo más clásico y el otro más moderno. Este último cuenta con mejores materiales en el interior, pero quizás la diferencia de precio sea alta entre ambos.

Prueba Mini Cooper SE Electric

Prueba Mini Cooper SE Electric: los rivales

Sin duda el gran rival de este Mini Cooper SE es el Honda e. Ambos comparten la filosofía de ofrecer una conducción dinámica (un punto superior el inglés) y divertida al volante, pese a contar con baterías más pequeñas que les limitan su uso al entorno urbano. Tampoco son referencias en habitabilidad interior, aunque el japonés está un poco por encima al contar con cinco puertas. Yo me quedaría antes con el Mini por tener un precio menor, más potencia y menos consumos.

Otras opciones que se podrían considerar, pero como decía antes con un planteamiento diferente, son vehículos más pequeños con los que aparcar más fácilmente como el SEAT Mii electric o el Renault Twingo E-TECH eléctrico, o más espaciosos como pueden ser el Opel Corsa-e o el Renault ZOE.

Fotos Prueba y opinión del Mini Cooper SE Electric: autonomía, precio y conducción

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