Pequeños errores al volante y en el mantenimiento diario que acortan la vida de tu coche sin que lo sepas
Muchos coches no llegan al final de su vida útil por mala suerte ni por una supuesta obsolescencia programada. En la mayoría de los casos, el problema está en pequeños errores de conducción y mantenimiento que repetimos a diario sin darnos cuenta. Así lo advierten los expertos de Alquiber, empresa especializada en renting flexible, que ha puesto el foco en los hábitos más perjudiciales para la salud del vehículo.
Artículos relacionados
Los errores más comunes que cometen los conductores novatos
5 Errores de mantenimiento que debes evitar para proteger tu coche este invierno
Descubre el número de Motorlife Magazine: Calendario 2026 con más de 120 coches nuevos
Según la compañía, los fallos más graves se concentran en tres elementos clave del coche: el motor, el embrague y el cambio. Piezas fundamentales cuyo mal uso puede derivar en averías costosas y en una reducción drástica de la vida útil del vehículo.
Errores comunes que dañan el motor
Uno de los fallos más habituales mencionado por los expertos es conducir demasiado bajo de revoluciones, usando marchas largas y acelerando con fuerza. Esto somete al motor a una presión excesiva y acelera su desgaste. En el extremo contrario, llevar el motor demasiado alto de vueltas tampoco es recomendable. Los expertos señalan que lo ideal es moverse en torno al 75 % del régimen máximo, tanto en motores gasolina como diésel.
Otro error frecuente es exigir el motor en frío. Aunque no conviene dejarlo al ralentí durante mucho tiempo, sí es importante conducir suavemente durante los primeros kilómetros para que el aceite lubrique correctamente y la mecánica alcance su temperatura óptima.
También perjudica seriamente la aceleración brusca y pulsante, que castiga tanto al motor como a la transmisión, así como alargar demasiado los cambios de aceite. Desde Alquiber recomiendan acortar los intervalos marcados por el fabricante: cada 5.000 km con aceite mineral y entre 8.000 y 11.000 km con aceite sintético. Saltarse revisiones o no comprobar niveles de forma periódica es otro camino directo hacia averías evitables.
El embrague: ni corto ni largo
El embrague es otro de los grandes damnificados por los malos hábitos. No pisarlo a fondo al cambiar de marcha provoca un desgaste prematuro de sus componentes. Pero usarlo más de lo necesario también es perjudicial: apoyar el pie constantemente en el pedal o mantener la marcha engranada cuando el coche está detenido acelera su deterioro. El embrague solo debe usarse para cambiar de marcha, nada más.
El cambio tampoco se libra
Algo tan cotidiano como apoyar la mano en la palanca de cambios mientras conducimos puede generar desgaste innecesario en la caja de cambios. Además, es una mala práctica desde el punto de vista de la seguridad, pues apartas la mano derecha del lugar donde debe estar la mayoría del tiempo: en el volante.
Tampoco es buena idea buscar “atajos” al cambiar de marcha. No realizar correctamente el recorrido de la palanca o forzar el cambio, ya sea con movimientos bruscos o excesivamente suaves, termina pasando factura a la timonería y al conjunto del sistema.
Cuidar el coche no pasa por hacer nada extraordinario, sino por evitar errores muy habituales en la conducción diaria. Conducir con más suavidad, respetar los tiempos del motor y no descuidar el mantenimiento puede marcar la diferencia entre un coche fiable durante años o una factura inesperada en el taller. Sigue estos consejos y, a largo plazo, disfrutarás de tu coche en el mejor estado mecánico posible.
También puede interesarte
Expertos nos indican 5 errores tontos que están desgastando tu coche sin que lo sepas
Los errores más frecuentes en el examen de conducir
Diez fallos que cometes en coche cada vez que vas de casa al trabajo