Prueba Opel Vivaro-e: te contamos todo sobre la furgoneta eléctrica

Pese a la incorporación del sistema eléctrico, la Vivaro-e mantiene una gran capacidad de carga. Ideal para la ciudad, sus alrededor de 300 km de autonomía cunden mucho.

Prueba Opel Vivaro-e

Las grandes ciudades cada vez están acotando más sus centros a vehículos de combustión y unos de los grandes afectados son las furgonetas de reparto. Por ello son idóneas las nuevas opciones que están apareciendo en el mercado como este Opel Vivaro-e, protagonista de nuestra prueba, que se mueve completamente con electricidad.

En un primer vistazo a este Opel Vivaro-e puedo decir que cambia tan poco que ni notarás la diferencia frente a una de combustión. Una toma de carga en la aleta delantera izquierda, la letra “e” al lado del nombre comercial de la furgoneta y la ausencia de tubos de escape son los pequeños detalles modificados o añadidos.

Prueba Opel Vivaro-e

Por dentro podríamos decir casi lo mismo. El panel de instrumentación, de tipo analógico, nos descubre a la primera la naturaleza eléctrica de este Opel Vivaro-e, ya que en la esfera derecha encontramos un potenciómetro en vez del cuentarrevoluciones. Además, me parece curioso que se haya incorporado también un indicador de lo que nos resta de autonomía el aire acondicionado.

En la pantalla multimedia se ha añadido un botón con un rayo que nos llevará directamente al menú del apartado eléctrico (tiene gráfico de funcionamiento, programador de carga o historial de consumos) y el control del cambio es diferente a otras Opel Vivaro, contando con una mezcla de botones, una palanca y el selector de modos de conducción del que te hablaré en el apartado de la toma de contacto.

Prueba Opel Vivaro-e

El Opel Vivaro-e se ofrece en las tres longitudes de carrocería, S (4,6 metros), M (4,95 m) y L (5,30 m), además de cuatro tipos de cuerpos para la carrocería con los Furgón panelado (como el que probé yo), Doble Cabina, Plataforma Cabina y Combi. Hay que tener en cuenta que esta variante eléctrica reduce sus capacidades. Por ejemplo, la carga máxima baja de 1.405 a 1.275 kg, mientras que puede remolcar 500 kg menos, para quedarse justo en la tonelada.

Utilizando el mismo motor que los otros vehículos eléctricos del Grupo PSA, como podrían ser el Opel Corsa-e o el Opel Mokka-e en la marca alemana, tiene una potencia de 100 kW (136 CV) y un par motor instantáneo de 260 Nm. Se puede asociar a una batería de 50 ó 75 kWh de capacidad que hace variar su autonomía homologada entre los 230 y los 330 km, respectivamente. Ambas cuentan con una garantía de ocho años o 160.000 km.

Prueba Opel Vivaro-e

De serie cuenta con cargadores trifásico de 11 kW o monofásico de 7,4 kW, pero podría cargar en tomas de hasta 100 kW (llegaría al 80 % en 30 minutos con la pila pequeña y en 45 con la grande). En una toma algo más convencional, como los 7,4 kW de un Wallbox los tiempos suben hasta las 7 horas y media, en la de 50 kWh y 11 horas y 20 minutos en la de 75 kWh.

Prueba Opel Vivaro-e: la primera toma de contacto

Bueno, pues al lío, tocaba ponerse el “mono de faena” y conducir el nuevo Opel Vivaro-e. A nadie que conozca un poco este tipo de coches le sorprenderá que le diga que la postura de conducción es distinta a la de un turismo al uso. El asiento va bastante alto, volante inclinado, los pedales parece que buscan tus pies de lo afuera que están y hay varios huecos en el salpicadero para dejar objetos, pero sin incluir ningún cofre. La calidad de materiales y ajustes me pareció correcta, aunque me sorprendió que el remate final entre lo que es la cabina y la zona de carga no estaba muy bien terminado.

Prueba Opel Vivaro-e

Además de la altura libre al suelo desde donde conduces esta Opel Vivaro-e te acompañarán unas ventanas de un gran tamaño (más positivo aquí que encima no ves nada por el espejo retrovisor interior). Había leído a compañeros de la prensa de furgonetas que los retrovisores eran algo pequeños, pero a mí no me lo parecieron. Tienen un formato algo vertical, pero creo que se ve bien todo el lateral.

El puesto de mando, en términos tecnológicos, es bastante avanzado en este Opel Vivaro-e. Para emprender la marcha debes accionar el freno de mano eléctrico, en este tipo de coches suelen ocupar sus palancas mucho espacio, la zona del cambio resta poco sitio y dispones de una pantalla multimedia de 7 pulgadas con navegador TomTom (con aviso de radares) y conectividad Apple CarPlay y Android Auto. Nada mal.

Prueba Opel Vivaro-e

Accionamos la palanca del cambio hacia abajo para llegar a la posición D y en el selector de modos de conducción (¡es el mismo que lleva un DS 7 Crossback!) selecciono el Eco para estos primeros kilómetros en la ciudad. El Opel Vivaro-e destaca por su gran radio de giro, pero te darás cuenta en las primeras curvas que hay que girar el volante más de la cuenta para conseguirlo. Recorridos los primeros metros incluso activo la posición de retención B (disponible en los tres modos de conducción) para utilizar menos el freno. Quizás pueda ser un poco brusca, pero se le coge rápido el truco.

Hasta aquí hemos ido bien con nuestro Opel Vivaro-e, con una total ausencia de ruidos. Vamos saliendo de la capital del país y las carreteras nos permiten aumentar el ritmo. Entonces paso al modo Normal y la furgoneta sigue respondiendo con firmeza al acelerador, por lo que podríamos decir que en estas dos condiciones (urbano y extraurbano) la potencia disponible es suficiente.

Prueba Opel Vivaro-e

Ahora bien, ya por autovía, los compañeros de Opel nos prepararon un recorrido con varios kilómetros por vías rápidas, creo que se le notan un poco más las costuras a la Vivaro-e. Aún poniendo el modo Power, en los repechos inevitablemente te salías de la zona ECO del potenciómetro, por lo que el gasto de kilovatios subía a cifras en torno a los 30 o 40 kW. Eso estando yo solo en la cabina y con la trasera totalmente descargada. Esto no hace más que reafirmar la naturaleza urbana de este modelo.

Me quedaría hablar en esta reseña de la batería. Mi unidad de pruebas del Opel Vivaro-e contaba con la batería más grande (75 kWh) y totalmente cargada me marcaba en el ordenador de a bordo 306 kilómetros. Tras los 55 kilómetros del recorrido de ida el consumo medio se sitúo en 25 kW, por lo que de haber seguido hasta conseguir toda la energía eléctrica podría haber recorrido unos 300 kilómetros, una cifra bastante buena teniendo en cuenta las dificultades de circular en vías rápidas. A la vuelta, eligiendo una ruta con carreteras más lentas, el registro fue de 19,8 kW, mucho mejor que los 22,7 kW homologados.

Fotos Prueba Opel Vivaro-e: te contamos todo sobre la furgoneta eléctrica

Comentarios Prueba Opel Vivaro-e: te contamos todo sobre la furgoneta eléctrica

  • No hay comentarios.

Deja tu comentario

  • Esta información no se mostrará
Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Auto10 utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"