Prueba y opinión del Jaguar F-TYPE Coupé P300: un deportivo a tener en cuenta

Hay pocos coches en el mercado que por el precio de este F-TYPE ofrezcan este rendimiento y tacto de conducción. Además, con la calidad premium de la marca británica.

Prueba Jaguar F-TYPE

El Jaguar F-TYPE se renovó en 2020 estrenando una nueva imagen frontal, que a mi parecer le dio un toque más atractivo. Desaparecieron también los dos motores V6 para dar cabida a otro V8, pero en esta prueba hemos contado con el propulsor de acceso de 300 CV para comprobar si es suficiente para tener un coche divertido acorde a su estilo deportivo.

Este Jaguar F-TYPE es un coche que se ha fabricado para ser contemplado como una obra de arte sobre ruedas. Si bien es verdad que en ningún caso entraría en mis planes comprarlo con este color de la carrocería “Fuji White” (el “Bluefire Blue” le queda como un guante), sus formas sugerentes acomodadas sobre las llantas de serie de 20 pulgadas hacen que se te derrita la mirada.

Prueba Jaguar F-TYPE

Por dentro no se ha tocado nada el puesto de conducción del Jaguar F-TYPE anterior. Por tanto, sigue manteniendo un buen nivel en cuanto a materiales y acabados, mientras que aparece el panel de instrumentación digital de 12,3 pulgadas de serie. Éste es muy completo, pero tiene demasiados menús, por lo que aconsejo configurarlo antes de salir para no tener algún susto en plena marcha. La pena es que todavía no esté disponible en este modelo el último sistema multimedia de la marca (el Pivi Pro) que ya se puede encontrar en el Jaguar F-PACE porque la pantalla de este produce ciertos reflejos que no permiten ver con corrección.

Se mantiene también en este Jaguar F-TYPE el efecto de que las salidas de aire centrales del salpicadero aparezcan al arrancar, aportando un poco más de sofisticación al conjunto. Y me pareció curioso que entre los opcionales se tenga que pagar el climatizador de dos zonas (448 euros), mientras que el equipo de sonido Meridian es gratuito.

Prueba Jaguar F-TYPE

La posición de conducción es bastante baja (hablamos de un coche de 1,31 m de altura) y a nuestra disposición encontraremos unos asientos finos ya que al no contar con plazas traseras no hay mucho más espacio. Este aspecto no me pareció que le restara comodidad a la butaca y además, agarran muy bien. Como curiosidad, los que somos más bajitos como un servidor podemos ir más pegados al suelo, ya que los altos al desplazarse más atrás pegarán antes con la separación del maletero. El volante tiene un aro de buen grosor, con botones con la calidad del resto de materiales, aunque quizás le falte salir un poco más para lograr el ajuste ideal.

No es muy importante hablar del habitáculo en un deportivo de dos plazas, pero hay que destacar que este Jaguar F-TYPE ofrece uno de los mejores espacios para sus ocupantes entre sus rivales y un maletero capaz, en el que entran dos maletas de avión y alguna cosa más que se necesite para un viaje.

Prueba Jaguar F-TYPE

Prueba del Jaguar F-TYPE: sensaciones de conducción

Las manetas para abrir las puertas del Jaguar F-TYPE (cuestan 671 euros) refrendan el nivel de sofisticación que antes comentaba y quedan muy aerodinámicas cuando se recogen en marcha, pero hay que cogerlas el truco para hacer la maniobra de forma rápida. No tanto al abrir la puerta, en donde tan solo hay que apretar el botón, sino al cerrar en donde la acción de empujarla a veces no se consigue de forma correcta.

Hundimos el botón circular colocado en la consola central y colocamos el pomo del cambio en la posición D. El motor de cuatro cilindros y 2.0 litros se deja notar en vibración en este arranque, pero es algo que se atenúa a medida que vamos cogiendo velocidad. La caja de cambios es automática de ocho velocidades (desde la renovación ya no hay disponibles transmisiones manuales) y sus desarrollos no están pensados para la ciudad, desde donde comenzamos nuestra ruta, ya que el coche se mueve un poco ahogado (pasa en cuanto circulas por debajo de las 2.000 rpm).

Prueba Jaguar F-TYPE

Este pequeño detalle se olvida cuando empezamos a circular con nuestro Jaguar F-TYPE por carretera y se levanta su alerón trasero móvil (se puede hacer a través de un botón también). Ahí el cambio automático ZF empieza a mostrar sus virtudes, permitiendo subir bastante de vueltas en una conducción más deportiva. Podría afirmar que a partir de esas 2.000 rpm empieza la caballería a empujar, pero es a 3.000 rpm cuando de verdad empieza la fiesta hasta llegar al corte de una forma bastante continua. En todo momento podrás utilizar las levas o el pomo del cambio para engranar la relación que quieras, de una forma bastante efectiva.

Tras varios kilómetros y muchas curvas te empezarás a dar cuenta que este Jaguar F-TYPE se encuentra en un punto intermedio entre el tacto de un gran turismo y el de un deportivo radical. Por ejemplo, la suspensión con paralelogramos deformables en ambos ejes, es firme pero no incómoda, mientras que la dirección no tiene tanta dureza como en otros modelos de este corte, ni siquiera con el modo Dynamic activo. Además, su propulsión trasera (con este motor no hay otra opción) no es muy nerviosa, por lo que no te hará sudar a sus mandos. Y podríamos añadir también el aislamiento interior, muy bien trabajado a menos que aprietes el botón del tubo de escape y aumentes su melodía (¡qué bien suena así!).

Prueba Jaguar F-TYPE

Hablando de botones, este Jaguar F-TYPE cuenta con diferentes modos de conducción predefinidos. El “Normal” es la configuración inicial, perfecto para ir tranquilo y disfrutando del viaje. En “Dynamic” se desatan los 300 CV de potencia y hay pequeños ajustes en el comportamiento. Sin duda es donde puedes sacar la verdadera esencia del modelo inglés. Y para cerrar está el “lluvia/nieve/hielo”, al que también le podrían haber puesto la denominación Eco porque reduce bastante el rendimiento mecánico.

Me gustó el funcionamiento de los frenos de serie, que al contrario que en el tamaño de las ruedas, son más grandes en el eje delantero (355 mm) que en el trasero (325 mm). No acusan el desgaste en conducción deportiva y aguantan bien con los 1.628 kg de peso que tiene el conjunto. Para esta motorización son los únicos disponibles, dejando los “pata negra” para los más potentes.

Prueba Jaguar F-TYPE

Sobre los consumos había leído mucho sobre que eran un poco altos en este Jaguar F-TYPE, por lo que me sorprendieron los 8 litros en los que me moví circulando en vías rápidas a ritmos constantes. Está claro que con el modo Dynamic y a poco que tengas un poco de alegría es muy fácil superar los 10 litros, pero tampoco son cifras muy escandalosas.

Prueba del Jaguar F-TYPE: ¿cuál es el motor ideal?

Tras la renovación del Jaguar F-TYPE se redujo la oferta de motorizaciones a tres opciones que creo que están muy bien escalonadas. El acceso lo marca nuestro protagonista, al que le puede pesar un poco ser un cuatro cilindros, pero que gracias al buen trabajo realizado en el escape (más apretando el botón mágico) apenas lo notarás.

Prueba Jaguar F-TYPE

Pero yo tengo que reconocer que me quedaría con el nuevo V8 de 450 CV, aunque sin pensar en el dinero. Digo esto porque el P300 de nuestra prueba tiene un precio muy competitivo empezando desde 70.840 euros y el salto te costaría nada más y nada menos que 35.060 euros. Si encima lo quieres con tracción total tienes que sumar otros 6.900 euros.  

Del P575 todo lo que se puede decir es excelso. Desde su precio de 143.700 euros, hasta su potencia de 575 CV, su rendimiento con un 0-100 km/h en 3,7 segundos o una velocidad máxima de 300 km/h y que cuenta con una serie de retoques en dirección o suspensiones que le hace todavía mejor que sus hermanos de gama.

Prueba Jaguar F-TYPE

Y ya que estamos decidiendo que Jaguar F-TYPE vamos a comprar, también deberíamos elegir entre sus dos carrocerías. En nuestro caso hemos probado el Coupé, pero se mantiene en el catálogo el Cabrio. Con las mismas motorizaciones en ambos casos, el segundo siempre será 7.700 euros más caro a igualdad de equipamientos.

Prueba del Jaguar F-TYPE: los rivales

Sin ningún lugar a dudas el gran rival en carrocería Coupé para este Jaguar F-TYPE es el Porsche 911. Quizás el modelo alemán le supere en aspectos dinámicos (en una nota de 0 a 10 hablaríamos de décimas) y en valor residual por todo lo que significan esos tres números. Su versión de acceso o Carrera empieza en los 385 CV, pero su precio de 124.394 euros es realmente alto frente a nuestro protagonista.

Prueba Jaguar F-TYPE

Buscando en el mercado coches de estilo coupé con la potencia de nuestro protagonista encontramos también al Toyota GR Supra en su versión Performance. Pese al toque evidente de BMW, los ingenieros japoneses han logrado aportarle un comportamiento muy directo y ágil. Es menos sofisticado que nuestro Jaguar y por eso es entendible que cueste 3.000 euros menos pese a tener 40 CV más en su motor.

Fotos Prueba y opinión del Jaguar F-TYPE Coupé P300: un deportivo a tener en cuenta

Comentarios Prueba y opinión del Jaguar F-TYPE Coupé P300: un deportivo a tener en cuenta

  • No hay comentarios.

Deja tu comentario

  • Esta información no se mostrará

Estoy de acuerdo

Uso de cookies

En Auto10 utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus gustos mediante el análisis de comportamientos de navegación. Si hace click en el botón "Estoy de Acuerdo", consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestras Condiciones Legales, sección "4.8. Cookies e IPs"