Prueba Mercedes EQC 400, el SUV eléctrico y exclusivo

Hemos probado el primer coche eléctrico de Mercedes de la generación EQ, en concreto el SUV de tamaño medio Mercedes EQC 400. Este SUV eléctrico de gran potencia y carácter exclusivo está disponible desde 77.425 euros antes de las opciones y ha homologado una autonomía de 374 a 416 km, según el equipamiento y peso final. Hemos podido confirmar en la prueba que son datos de autonomía realistas.

Prueba Mercedes EQC, un SUV mediano eléctrico

El Mercedes EQC 400 4Matic, es un SUV de tamaño mediano dentro de la gama Mercedes, pero en realidad es un coche grande que tiene una longitud importante de 4,76 metros. Se encuentra entre el mediano Mercedes GLC y el más grande Mercedes GLE. Se ha partido de un SUV de su tamaño mediano como primer coche eléctrico, por expectativa de ventas y para facilitar que las baterías de alta capacidad no roben espacio a la cabina y el maletero al estar repartidas entre los bajos del coche y debajo de los asientos traseros. Éstas tienen un peso de 625 kg y su colocación permite un centro de gravedad bajo para mejorar el comportamiento. El Mercedes EQC 400 tiene un motor eléctrico en cada eje de 150 KW cada uno, lo que le convierte en un coche de tracción total de 300 kW (408 CV). Por concepto, tamaño, potencia y tipo de cliente objetivo, se parece mucho al Audi e-tron eléctrico probado en Auto10.

El Mercedes EQC usa una plataforma modificada a partir del Mercedes GLC, y por ello mantiene unas proporciones más o menos convencionales de SUV dinámico, con una línea de techo aerodinámica con caída hacia atrás. El frontal recibe la nueva imagen creada para la gama de coches eléctricos “EQ”, con una gran estrella en la parrilla cerrada, y en general tiene un diseño muy fluido, aerodinámico y con superficies limpias. Las ruedas son muy grandes, con llantas de 19 pulgadas de serie y hasta de 21 en opción.

Prueba Mercedes EQC 1886 Edition

Nosotros hemos probado el Mercedes EQC 400 1886 Edition, edición especial de lanzamiento que recuerda el año 1886, cuando se patentó el primer automóvil de Karl Benz. Tiene un sobreprecio de 12.076 euros y, entre otras cosas, lleva tapicería de cuero bicolor especial, sistema completo de cámaras de aparcamiento, equipo de sonido Burmester, llantas de 20 pulgadas y la pintura metalizada gris plata que puedes ver en las fotos.

Prueba Mercedes EQC, por dentro

Es un coche 100% eléctrico, pero Mercedes ha preferido crear un coche poco radical, buscando al cliente de coches premium. A la vista, salvo por los faros LED muy modernos, parece un nuevo SUV convencional de alta gama, y al entrar dentro, encuentras un interior de mucha calidad, con los detalles de la gama Mercedes, como el sistema de pantallas digitales grandes y flotantes para instrumentación y el infoentretenimiento. Lo que sí cambia es el diseño horizontal de las salidas de aire bajo la pantalla central, ahora que todos los Mercedes las llevan circulares. La postura confortable y algo elevada de SUV, así como el espacio y visibilidad, genera la sensación de gran coche.

Detrás hay mucho espacio para las piernas, sensiblemente más que en la gama Mercedes GLC, claro que es un coche 10 cm más largo. Los asientos traseros laterales son también muy confortables, pero tienen una visibilidad por la ventanilla menor de lo esperado debido a los marcos. La caída del techo en la parte trasera se acentúa en la parte final, por lo que el espacio de entrada y para la cabeza es suficiente. La plaza central trasera es utilizable, pero no tan cómoda y con poco hueco para los pies. Y es que no se ha evitado un túnel central en el suelo a pesar de no tener árbol de transmisión. Elementos del sistema eléctrico ocupan ese espacio. El maletero, con portón eléctrico de serie, no es pequeño, pero defrauda un poco comparado con el tamaño del coche. El suelo del maletero queda algo alto y la forma inclinada de la luneta y el portón evitan poder aprovechar bien el espacio a lo alto. Al abrir el suelo vemos un espacio importante debajo –no hay rueda de repuesto-, que puede ser utilizado para llevar bolsas de compra o elementos poco voluminosos y donde caben de sobra los cables de recarga. La capacidad total anunciada, sumando ambos espacios es de 500 litros.

Prueba Mercedes EQC, protección frontal

Muy interesante me ha parecido una ingeniosa idea de seguridad en caso de choque. Al no tener un motor grande bajo el capó, se ha creado un subchasis que envuelve el vano motor con unos tubos que se dirigen hacia atrás y hacia abajo del vehículo ocupando el espacio donde se pondría el cambio de velocidades de un coche térmico de su tamaño. De esta forma, en caso de accidente frontal, la energía del choque se desvía de la cabina protegiendo a los ocupantes. Las baterías colocadas en los bajos, también tienen una estructura de seguridad con zonas de deformación controlada en caso de choque lateral para evitar que los componentes peligrosos se salgan de su compartimento.

Prueba Mercedes EQC, motor y conducción

Los dos motores eléctricos del Mercedes EQC generan juntos 408 CV y lo que es más importante, 760 Nm de par máximo. Y como ya sabrás, como en todos los coches eléctricos, ese par máximo puede entregarse prácticamente desde parado. Se anuncia un 0 a 100 km/h en sólo 5,1 segundos (0,6 segundos más rápido que el Audi e-tron) y al volante la sensación es increíble. Conectas el modo Sport, pisas el acelerador a tope y sientes como te catapultas hacia delante con total silencio y control, ya que son las cuatro ruedas las que están transmitiendo ese par al suelo. El Mercedes EQC 400 es el primer modelo y se espera una versión de menor potencia y mejor precio, llamado posiblemente EQC 300.

Una vez probada la gran aceleración de este intimidante SUV de 2,5 toneladas, comienzas a probar el confort de marcha extremadamente elevado que tiene el Mercedes EQC. Hay varios factores que se juntan para generar ese confort. Por un lado, el silencio de los motores eléctricos, reforzado con una gran cantidad de aislante de la rodadura en los pasos de rueda. También, la ausencia de vibraciones mecánicas al no tener un motor de combustible o un cambio. Las pocas que generan los motores eléctricos han sido anuladas con un sistema silentblocks especialmente diseñado por Mercedes. Además, el peso elevado de 2,5 toneladas asienta el coche en la carretera y lo hace imperturbable ante las pequeñas irregularidades. Por último, la suspensión de muelles, pero de amortiguación adaptativa súper confortable, que se ha estudiado para generar una rodadura muy cómoda aprovechando el peso del coche. En las curvas responde muy bien con poco balanceo y con movimientos suaves. He notado más confort que en el igualmente pesado Audi e-tron.

Prueba Mercedes EQC, tracción total

La tracción total del Mercedes EQC se basa en el sistema de un motor de cada eje. No están conectados entre sí, pero un sistema electrónico coordina su funcionamiento, para conseguir la mejor tracción en carretera, en curvas, en lluvia o fuera del asfalto. Conduciendo a baja carga, es el motor delantero el que toma el protagonismo funcionado el coche como un tracción delantera. En cuanto se piden aceleraciones fuertes, el motor trasero aparece y comienza el funcionamiento 4x4. Esto es así, si las condiciones de adherencia son buenas. Si no, el motor trasero aparece al primer amago de falta de tracción para conducir en mojado o fuera del asfalto con seguridad incluso acelerando poco.

Prueba Mercedes EQC, modos de conducción y retención

En cuanto a los modos de conducción, el Mercedes EQC tiene un sistema de retención de la frenada para recuperar energía, variable y controlable a través de levas en el volante. Apretando estas levas subes o bajas por los cuatro modos de retención, desde el más fuerte llamado “D - -“ (pronúncialo “de, menos, menos”) que frena mucho el vehículo y puede ser usado al llegar a rotondas, por ejemplo, y con el que no tienes que tocar prácticamente el pedal de freno. El “D -“ lo utilicé mucho en la zona de carretera de montaña, ya que al llegar a las curvas frenaba el coche lo suficiente. El modo “D” es el útil en conducción normal, con un poco de retención para recuperar un poco de energía, aunque, en cuanto te habitúas, enseguida empiezas a bajar a D - ó D - - en las frenadas. Para la conducción en autopista, libre de tráfico, sin necesidad de frenar, está el modo D plus, que no tiene retención y permite mantener la velocidad sin tanta necesidad de acelerar para vencer una resistencia.

A todo esto, el sistema de modos de conducción Dynamic Select de todos los Mercedes cuenta con sus propios modos en el Mercedes EQC. El modo “ECO” es el protagonista, porque usa los radares y sensores para hacer la labor de cambiar el nivel de retención de forma automática, según tenga el coche vía libre por delante o se detecte una curva, una rotonda o tráfico lento. No conseguimos notarlo tanto como en el Audi e-torn, pero será cuestión de encontrar el entorno adecuado para usarlo. Hay otro modo llamado “Max Range” que maximiza la energía que queda en el vehículo, haciendo el acelerador menos directo y ofrece una resistencia a la mitad del acelerador para que no se gaste más energía de la necesaria para que dure la autonomía. El modo Sport te daba la respuesta más inmediata para sacar partido a los 760 Nm de par y acelerar a tope. También hay un modo Individual para poner tus propios ajustes.

Prueba Mercedes EQC, consumo de energía

Salimos en nuestra prueba con las baterías cargadas a tope y anunciado 336 km de autonomía. Se indica la autonomía según el consumo medio que se ha hecho anteriormente y habrá que conducir de forma muy eficiente para que, al cargar a tope, la autonomía marque algo más cerca de 400 km. Hicimos recorridos por autovía, carretera nacional, un poco de montaña con curvas y vuelta. Prácticamente, cero de ciudad, donde más dura la autonomía de un eléctrico. Me resultó curioso ver que, sin importar la velocidad a la que íbamos o las aceleraciones que le pedíamos, la suma de los kilómetros hechos y de la autonomía restante, siempre daba algo más de 300 kilómetros. Tras unos 200 km recorridos, mantenía otros 100 km de autonomía. Esto nos indica que la autonomía homologada por el método WLTP, de 374 a 416 km, según acabado, es bastante realista. Pienso que circulando de forma eficiente y con un buen porcentaje por ciudad, que prácticamente nosotros no hicimos, es muy posible acercarse a los 374 km anunciados. El Mercedes EQC anuncia un consumo de energía de entre 22,4 y 25 kWh, también según acabado, y el nuestro, siendo la edición 1886 venía con un mucho equipamiento, que se traduce en peso. Conduciendo bastante alegres e incluso de forma deportiva en alguna ocasión, conseguimos un consumo de 25,9 kWh.

Prueba Mercedes EQC, recargas

El Mercedes EQC viene preparado para cargar con corriente alterna o continua. Recargar un coche con una batería de 80 kWh de capacidad neta, requiere su tiempo. Está claro que en un enchufe doméstico (Schuko) sólo vale para una emergencia, porque tardaría una carga completa unas 24 horas. Mercedes anuncia que con un “wallbox” de corriente alterna típico de 7,4 kW, se tardarían 11 horas. También anuncia que en un cargador rápido de 110 kW, se tardarían unos 40 minutos en cargar el 80%. Lo que no dice es que es muy difícil encontrar un cargador de más de 50 kW en España y, en uno de 50 kW, una carga completa del Mercedes EQC tardaría más o menos 1 hora y 40 minutos. Esto último es lo que hay que tener en cuenta para viajar. Claro, que no siempre se llegará al cargador con 0% de energía y tampoco es siempre necesario cargar al 100% para terminar un viaje.

No obstante, el Mercedes EQC viene de serie con un navegador con servicios online, que unido a una aplicación de Mercedes para programar viajes, puede mostrar en qué puntos se puede parar a recargar para llegar a un destino lejano y cuánto tiempo habría que parar.

Prueba Mercedes EQC, una versión, muchas opciones

Existe sólo una versión del Mercedes EQC 400 4Matic, que después se puede mejorar con los paquetes de opciones y resto de equipamiento. Su precio inicial de 77.425 euros es 5.000 euros más barato que el Audi e-tron más barato, y además el Mercedes EQC viene más completo de serie. En la lista no falta el navegador 3D con servicios online, entrada sin llave, plataforma de servicios conectado Mercedes Connect Me gratis 3 años, conectividad avanzada con comando por voz con inteligencia artificial MBUX, faros de LED adaptativos, cristales calorífugos tintados atrás, portón trasero automático, cámara trasera o el equipo de audio con 9 altavoces.

Desde el punto de vista del diseño puede ser interesante el paquete AMG Line exterior por 1.633 euros, con una parte baja deportiva y llantas de 20 pulgadas. Por unos 400 euros más, este paquete también trae los asientos deportivos y el volante deportivo. Otros paquetes interesantes son el Premium con el equipo de sonido Burmester, los asientos climatizados, el techo solar y alguna cosa más por 3.000 euros. Hay otros paquetes y una larga lista de opciones para el interior y el exterior. El Mercedes EQC puede superar los 90.000 euros si buscamos su lado más exclusivo, lo que sigue siendo menos que el Audi e-tron igualando el equipamiento.

Prueba Mercedes EQC, garantías y servicios de mantenimiento

Para dar tranquilidad a los clientes del Mercedes EQC, se garantiza la batería durante 160.000 km o 8 años, lo que ocurra antes. Además se ofrecen programas de mantenimiento gratuitos y aumento de la garantía opcionales a la hora de comprar. También, Mercedes está ultimando un programa de servicios a punto de ser lanzado, que cubre todos los gastos de garantía, mantenimiento, piezas de desgaste y recogida y entrega del vehículo, durante los primeros 160.000 km o 6 años, al margen de la garantía de la batería.

Prueba Mercedes EQC, conclusiones

Como coche eléctrico el Mercedes EQC ofrece una experiencia lujosa mientras rueda sin emisiones contaminantes. El cliente que pueda permitírselo y tenga un punto de recarga, tiene en el EQC un coche mejor terminado que un Tesla y más suave de carácter que un Audi e-tron. Mientras lo conducía me recordaba a la experiencia de conducir un Bentley, por esa sensación de mucha potencia, pero con un punto de serenidad. Cuando se le exige en curvas se nota el peso, pero se deja llevar rápido y el nivel de aceleración y potencia son impresionantes.

Conducido con suavidad y aprovechando su gran aceleración en momentos puntuales, como los adelantamientos, ofrece mucho placer. Dejando a un lado los compromisos de su motor eléctrico y las recargas, para funcionar en grandes viajes me parece ligeramente corto de maletero. En el día a día, en los trayectos diarios, si será un buen coche familiar, con mucho espacio atrás, confort, cero ruidos y la sensación de conducir un coche respetuoso con el medioambiente. Creo que el precio de 77.425 euros del Mercedes EQC eléctrico, está bastante bien ajustado. Por ese dinero puedes comprar un Mercedes GLE 350 d diésel de 272 CV, que tendrá menos equipamiento, y no te ofrecerá ni la mitad de sensación tecnológica, ni las prestaciones de aceleración, ni el mismo confort silencioso, ni la entrada asegurada al centro de las grandes ciudades, aunque sí es más amplio, tiene más maletero y te permite viajar sin planear la ruta o las paradas. ¿Qué es lo que buscas, un SUV eléctrico, moderno y funcional para el día a día, o un SUV para viajar mucho con la familia?

Fotos Prueba Mercedes EQC 400, el SUV eléctrico y exclusivo

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