Prueba y opinión del Hyundai i10: 3 razones que lo convierten en el urbano de referencia

La llegada el pasado año del i10 al mercado supuso una subida de nivel en el segmento A. Aquí te cuento las razones que lo convierten en la referencia y te ayudamos a escoger su mejor versión.

Prueba Hyundai i10

Quizás sea un poco pretencioso el titular, pero te voy a dar una serie de argumentos sobre las buenas cualidades del Hyundai i10 para refrendarlo. Recordemos que la actual es la tercera generación del modelo urbano, presentada más o menos hace un año, y que por ahora, pese a la tendencia del segmento, no utiliza ningún tipo de electrificación para sus motores.

Prueba Hyundai i10: primer argumento, el espacio interior

Al hablar del espacio interior del Hyundai i10 lo primero que tenemos que tener en cuenta es que se trata de un coche que solo mide 3,67 metros. Aún así, todas sus versiones a excepción del acabado más bajo (Essence) cuentan con cinco plazas, algo de lo que solo pueden presumir entre sus rivales el Kia Picanto y algunas versiones del Fiat Panda. Con ello no quiero decir que atrás puedan ir tres adultos cómodos, ni mucho menos, pero que en caso de necesidad la posibilidad está ahí.

Prueba Hyundai i10

Comparado con otros modelos de su competencia con el metro en la mano podríamos afirmar que el Hyundai i10 no sale bien parado en la anchura, pese a que exteriormente sea de las más grandes, y que sus plazas delanteras son algo más pequeñas, pero no por ello angostas. Donde coge ventaja el modelo coreano es en la zona trasera, con una mayor amplitud de piernas, por ejemplo, y el segundo maletero más grande de la categoría con 252 litros (solo el Kia Picanto tiene 3 litros más), en el que debajo cabe una rueda de repuesto sin problemas. Esta característica hace ideal a nuestro protagonista para compradores que vayan a circular muchas veces con tres o cuatro personas a bordo (niños, abuelos, etc…).

Prueba Hyundai i10: segundo argumento, la tecnología a bordo

La primera vez que me monté en nuestro Hyundai i10 de pruebas me sorprendió gratamente la cantidad de tecnologías con las que contaba, poco o nada habituales en el segmento más pequeño. Gracias a su acabado Style veo en un primer vistazo un cargador inalámbrico para móviles, calefacción para los asientos y el volante, la pantalla multimedia de 8 pulgadas con navegador y conectividad Apple CarPlay y Android Auto, el sistema activo de cambio involuntario de carril, reconocimiento de señales, cámara trasera de aparcamiento o el climatizador.

Prueba Hyundai i10

Sin duda es un nivel bastante alto para plantar cara a su competencia, pero claro me podrás decir que es debido a que nuestro Hyundai i10 contaba con el acabado más alto para este motor. Lo entiendo, pero ya con el más bajo denominado Essence incluye elementos como luces automáticas (con sistema activo de luces largas), volante multifunción y pomo revestido en cuero, aire acondicionado, control de crucero, limitador de velocidad, sistema de detección de fatiga del conductor y sistema de asistencia a la frenada de emergencia. Ya si hubieran incluido en alguno de los acabados la iluminación principal LED le hubiéramos puesto un diez.

Prueba Hyundai i10: tercer argumento, su comportamiento

Llega el momento de ponerse en marcha con el Hyundai i10. El volante solo puede ajustar en altura y es heredado de otros modelos de la marca superiores, por lo que contaremos con un buen acabado en cuero y unos botones duraderos. Del asiento puedo decir que es cómodo e incluso cuenta con cierto agarre, algo que no suele ser muy habitual en este tipo de coches. De los materiales se puede decir que están a la altura de lo pagado, con unos buenos ajustes en todas las zonas.

Prueba Hyundai i10

La visibilidad en todos los ángulos del Hyundai i10 me pareció muy buena, algo muy importante para un coche urbano, y quizás se pueda decir que hay demasiados botones en este salpicadero, pero creo que su colocación en grupos transmiten sensación de orden. De esta zona no me quiero olvidar de la pantalla multimedia, muy superior a su competencia (sobre todo en este acabado Style que viene con todo) y de ese detalle racing con el que cuenta el panel de instrumentación analógico (imita el entramado de una bandera a cuadros), pese a no ser la variante N Line.

Apretamos el botón y emprendemos la marcha. Nuestro Hyundai i10 de pruebas contaba con el motor 1.2 de 84 CV, más silencioso en su funcionamiento que el tricilíndrico 1.0 de 67 CV, asociado al cambio automático AMT. Es un propulsor alegre, con un gran empuje inicial con el que te puedes dar incluso algún susto a la hora de aparcar. Para mí esto es una característica muy valorada para un coche urbano, te sientes ágil para mezclarte entre el tráfico.

Prueba Hyundai i10

Pese a que en su lanzamiento este motor del Hyundai i10 estaba disponible con cambio manual o automático, ahora mismo solo es posible adquirirlo con la última. Esta caja AMT precisa un proceso de adaptación. Por ejemplo, si la transmisión te pilla acelerado sufrirás un pequeño tirón, aunque podrás hacerle frente manejándola de forma secuencial. Además, su puesta a punto es un tanto conservadora, pudiendo a veces rodar a 50 km/h en quinta velocidad.

Como era de esperar, cuando el Hyundai i10 circular por vías rápidas, digamos a partir de 100 km/h, ya no se le nota ese empuje del comienzo (algo normal). Como dato, cuando circulamos a 120 km/h el motor gira a 3.500 rpm, lo que hace subir los consumos en estos tramos por encima de los 6 litros con facilidad. Yo durante el tiempo que tuve, mezclando recorridos de todo tipo, me quedé en 5,5 litros, pero en ciudad hubo veces que rodó en 4 litros sin problemas.

Prueba Hyundai i10

En cuanto a su dinámica, el Hyundai i10 es un coche que “pisa” muy bien, de los mejores de su categoría. El ajuste de la dirección me pareció bueno, dentro de las posibilidades que ofrece un coche urbano, y no hay molestos balanceos en las curvas de los que adolecían estos modelos años atrás.

Prueba Hyundai i10: ¿qué motor y equipamiento compro?

Teniendo en cuenta el tipo de coche y el cliente al que va dirigido este Hyundai i10 mi combinación ideal hubiera sido el motor de 84 CV con el cambio manual. Como ya no está disponible como te he comentado antes, me iría de cabeza a por el de 100 CV, que moverá de lujo al urbano coreano y que encima es 600 euros más barato que nuestro coche de pruebas, pese a tener más potencia.

Prueba Hyundai i10

La otra opción con cambio manual es el motor de 67 CV (también existe con cambio automático y es el único disponible para la variante de cuatro plazas), con la que tengo ciertas reservas. Si bien es bastante eficiente en su funcionamiento diario, no sería muy recomendable si tienes que realizar kilómetros por vías interurbanas o entre distintas poblaciones por carreteras secundarias porque se queda corto de potencia.

Con mi elección de motorización para este Hyundai i10 solo estaría disponible el acabado N Line, pero supongamos que hemos optado por la misma versión que nuestra unidad de pruebas. En este caso debes elegir entre el Tecno y el Style, siendo 1.600 euros más caro el segundo. Sé que en este tipo de coches se suele buscar un buen precio, pero te aseguro que esa diferencia está bien pagada teniendo en cuenta que sumas el navegador, los servicios conectados BlueLink (envía destinos a tu coche, lo abres o cierras desde el móvil, localización GPS del vehículo o comprobación del estado y el combustible restante), el cargador inalámbrico y climatizador automático.

Prueba Hyundai i10

Prueba Hyundai i10: los rivales del Hyundai i10

Al principio del texto comentaba que el Hyundai i10 no disponía de ningún tipo de electrificación, lo que le permite contar con un precio (17.990 € con descuento) más barato con el equipamiento más alto, que los eléctricos con el acabado más bajo como el SEAT Mii Electric (18.800 € con descuento), el Renault Twingo Z.E. (19.880 € con descuento) o el smart EQ forfour (25.150 €).

Por tanto, su gran rival lo tiene en Kia con el Picanto, con el que comparte plataforma y mecánica. Escogiendo su acabado más alto (GT Line) su precio es de 16.950 €, sin promociones, lo que le hace más atractivo que nuestro protagonista. Otra alternativa sería el Toyota Aygo con el equipamiento x-style y su motor de 72 CV con cambio automático que con promociones se queda en 15.000 €.

Prueba Hyundai i10

No debemos olvidarnos de otros modelos como los Peugeot 108 o Citroën C1, que actualmente no cuentan con posibilidad de equipar cambio automático pese que a comparten mecánica con el Toyota Aygo, o el Fiat Panda, que tras la llegada de la motorización híbrida tampoco dispone de este tipo de transmisión.

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