Prueba y opinión del Audi e-tron 50: analizamos su comportamiento y autonomía

Pionero en Audi en el mundo eléctrico, el e-tron ofrece la misma calidad que sus hermanos de combustión con un gran trabajo en la insonorización. Te ayudamos a elegir la mejor versión del SUV alemán.

Prueba Audi e-tron

e-tron siempre nos recordará en Audi a sus primeros modelos electrificados, ya fueran prototipos o modelos de calle. Por ello, no es de extrañar que su primer coche totalmente eléctrico que se comercializó tuviera esta denominación. Además, la marca alemana empezó su andadura hacia la movilidad del futuro atacando en la parte más alta del mercado, con un SUV de grandes dimensiones que hoy analizaré aquí.

Los SUV, cada vez más mayoritarios, están empezando a tener dificultades para diferenciarse de la competencia. Sé que esto es algo personal, pero creo que este Audi e-tron llama mucho la atención, más con este color Rojo Montmeló de nuestra unidad de pruebas. Con una longitud un poco por debajo de los Audi Q7 o Audi Q8, sus menores cotas en altura y anchura le proporcionan una silueta más estilizada. Y añado más como anécdota, durante mi prueba me crucé con un conductor de un Porsche Cayenne y su rostro al ver mi coche era como el emoticono de la cara con los dos corazones. Algo bien estarán haciendo en los cuatro aros para que ese perfil de comprador se fije en sus coches.

Prueba Audi e-tron

Al acercarte a este Audi e-tron se abrirán las puertas de forma automática. Pensarás que eso ya lo hace hasta un Dacia Sandero, pero es que en este caso la operación se realiza en total silencio, una seña de identidad de este coche. Una vez dentro encontramos una configuración de tres pantallas, estilo definido para los grandes modelos de la marca alemana, con unos materiales y ajustes dignos de una marca premium como ésta.

La iluminación es una parte importante dentro del habitáculo de este Audi e-tron, empezando por el conjunto de pantallas antes mencionado. Con tamaños considerables, en conjunto ofrecen mucha información, con gráficos modernos y rapidez en todas sus acciones. De las mejores del mercado. Volviendo a las luces, de serie trae un conjunto de LED con muchas configuraciones predefinidas a elegir y que además, puede ser personalizado. Incluso en donde enganchamos los cinturones también está alumbrado y en cada una de las cuatro puertas al abrirlas se refleja en el suelo la palabra e-tron.

Prueba Audi e-tron

Mi única pega a este puesto de mando se la pongo a la consola central. Entre el pomo del cambio y el reposabrazos se abre un hueco que no puede ser tapado, por lo que inevitablemente se llenará de polvo y suciedad. Es curioso porque en la división que encontramos en su interior, sí hay una cortinilla.

Teniendo en cuenta que estamos hablando de un coche que se acerca a los cinco metros, la amplitud de las plazas de este Audi e-tron es muy buena, ya sea en longitud, anchura o altura. En concreto en la zona trasera se puede viajar muy cómodo, pudiendo aprovechar la plaza central al no contar con un voluminoso túnel en los pies. Estos pasajeros tendrán a su disposición un climatizador propio con salidas de aire, pero no una toma de USB, conformándose con una salida de 12 v.

Prueba Audi e-tron

Y nos quedaría para terminar este análisis del interior del Audi e-tron hablar de sus maleteros. El principal, ubicado en la parte trasera, cuenta con una capacidad de 600 litros y es muy profundo. No es una mala cifra, pero hay varios SUV con este tamaño más capaces. Como extra en la parte delantera hay otro hueco con 60 litros más, en donde caben perfectamente todos los cables de carga que vienen de serie. Aunque es una pena que su tapa se haya realizado con un plástico no muy acorde a la calidad de Audi.

Prueba del Audi e-tron: comodidad y silencio de marcha

Ya comentaba antes que el apartado del silencio está muy trabajado en este Audi e-tron, característica que apreciarás en cuanto circules los primeros metros. Damos por hecho que los eléctricos no suenan al arrancar (aquí no hay altavoces como en el Audi e-tron GT), pero es que en este modelo tenemos que señalar el gran trabajo realizado con la insonorización, que llega a provocar hasta placer.

Prueba Audi e-tron

Pero ojo con esta sensación tan zen porque este Audi e-tron tiene una aceleración bastante progresiva y cuando quieres ver estás circulando a velocidades de las que quitan puntos. Mi unidad en concreto era la 50 quattro (230 kW ó 313 CV) y es asombroso comprobar como de esa forma tan sibilina provocada por esa atmósfera tan silenciosa puedes rodar tan veloz con un coche de este tamaño y peso.

La nota, como estás leyendo, es bastante alta en términos de comodidad, poniendo la guinda la suspensión. De serie es de muelles neumáticos y los amortiguadores tienen dureza variable según el modo de conducción escogido (a elegir entre Efficiency, Comfort, Auto, Dynamic, Individual, offroad y allroad). El resultado en este Audi e-tron es un coche que vira muy plano en las curvas, sin balanceos y con un tarado muy confortable.

Prueba Audi e-tron

Tras estos primeros compases de masaje y spa, toca pasar a la acción. Accionas el “Drive mode” (justo debajo de la pantalla de climatización) hasta llegar al Dynamic. Prepárate para unas reacciones feroces al aparecer los 540 Nm de par de forma totalmente instantánea. Pero llega una curva y toca parar a esos 2.445 kg lanzados. No te preocupes, porque aunque la inercia se nota, los frenos ofrecen una respuesta a la altura. Mientras serpenteamos en la carretera te darás cuenta que la dirección es bastante precisa, aunque las ruedas traseras direccionales de sus hermanos Q7 y Q8 le hubieran venido muy bien a este Audi e-tron (no están disponibles ni como opción).

Por detrás del volante de este Audi e-tron, además de esconder el mando del control de velocidad, encontraremos unas levas. Su función es regular la intensidad de la regeneración de la frenada entre ninguna, suave y máxima, aunque esta última no te hará olvidarte del pedal izquierdo. Yo las usé poco durante la prueba porque el propio coche tiene un sistema automático, que le predispone según lo que nos encontremos en la carretera para realizar esta función de forma autónoma. Y funciona muy bien.

Prueba Audi e-tron

Mi unidad contaba con las cámaras que hacen las veces de retrovisores exteriores (Audi virtual mirrors), un opcional que cuesta 1.480 euros. Lo que graban se muestra en unas pantallas (táctiles para su configuración) colocadas en las puertas con una buena nitidez, mejoran sobre todo a los espejos tradicionales cuando llueve o por la noche, aunque la del conductor queda en una posición un tanto baja. Te ofrecen una serie de líneas para controlar la distancia con los coches de otros carriles, ya que con estos tipos de tecnologías siempre se pierde un poco de campo de visión. Además de las ventajas ya descritas, reducen el ruido aerodinámico, algo que comprobé de primera mano tras montarme de nuevo en otro coche con espejos convencionales.

Prueba del Audi e-tron: autonomía y recarga

Este es uno de los grandes aspectos que tendrás que tener en cuenta a la hora de comprar un Audi e-tron. Porque aunque anuncia 336 km de autonomía para su batería de 71 kWh de capacidad, es muy difícil acercarse a esa cifra. Los motivos son evidentes y a la física no se la puede esquivar, tanto el volumen como la masa son muy grandes y encima llevaba llantas de 20 pulgadas, cuando las de serie tienen una menos.

Prueba Audi e-tron

Mi experiencia durante el tiempo que probé este Audi e-tron es que se mueve en unos consumos cercanos a los 20 kW si el trayecto es bastante favorable, como por ejemplo una vía rápida a velocidad constante. En ciudad se dispara a una franja entre 35 y 40 kW fácilmente. Mi global combinando todo tipo de trayectos fue de 24,3 kW (el homologado son 22,4 kW), tirando mucho tiempo del modo Efficiency, lo que arroja una autonomía de 266 kilómetros.

Como semejante cifra está claro que realizar un viaje largo con un Audi e-tron 50 quattro va a requerir una planificación previa bastante exhaustiva y luego tener suerte de no encontrar los cargadores del camino ocupados. Además, como apunte, cuando bajamos de 100 km de autonomía el coche ya nos dice que “tiene poca batería”, con la de trayectos urbanos que se pueden realizar con ese centenar.

Prueba Audi e-tron

La unidad de pruebas que tuve del Audi e-tron contaba con dos tomas de carga, colocadas a ambos lados de la carrocería, lo que ayuda a la hora de utilizar cargadores públicos. Eso sí, la de serie es la del lado del conductor y en la que se puede cargar al máximo de potencia (120 kW), mientras que la opcional (560 €) ubicada en la derecha no admite tanto. Para abrirlas tienes que pulsar un botón al lado de la tapa y tras un movimiento tipo “transformer” quedará dispuesta para enchufar el cable.

Hablando de cables, el Audi e-tron trae de serie tres tipos desde el acabado básico: el schuko (enchufe convencional), un monofásico de 7,2 kW y otro de modo 3 para cargar el coche en postes públicos más rápidos. Yo lo puse en mi casa con el primero y la cifra que marcaba el coche era de 43 horas. En un poste de 22 kW conseguí el 100 % en 5 horas y 47 minutos.  

Prueba Audi e-tron

Prueba del Audi e-tron: ¿50 ó 55?

Actualmente puedes comprar el Audi e-tron con tres motorizaciones diferentes. Desde un punto racional la duda puede estar entre adquirir el 50 quattro o el 55 quattro, ya que el S está orientado para aquellos que busquen mayores prestaciones a bordo y no les importe para nada superar los 100.000 euros de tarifa.

El diferencial de precios entre ambas versiones a igualdad de equipamiento es de 12.640 euros (el primero cuesta 73.190 euros) justificados por el aumento de la potencia conjunta de los dos motores eléctricos con los que cuenta el 55 quattro. En concreto hablamos de 300 kW (+ 70) ó 408 CV que se ofrecen de forma temporal (8 segundos) cuando tenemos activado el modo Dynamic. En conducción normal su rendimiento es de 264 kW (360 CV).

Prueba Audi e-tron

Otro aspecto a tener en cuenta es que la batería aumenta su capacidad hasta los 95 kWh (+ 24) lo que le permite al Audi e-tron 55 quattro ofrecer una autonomía homologada de 417 km. En su caso, de la misma manera que nos pasó con nuestro coche probado, es muy difícil llegar a ella, siendo más reales unos 350 kilómetros.

Este último argumento, más que la potencia que ya es suficiente en el 50 quattro con sus 230 kW, a mí me pesaría más a la hora de comprar este Audi e-tron. Y no hay que olvidar que el 55 quattro admite potencias de carga de hasta 150 kW.

Prueba Audi e-tron

Prueba del Audi e-tron: diferencias con el Sportback

Si ya tienes claro el motor a elegir para el Audi e-tron, ahora toca decidir entre la carrocería que ves en las fotografías o la Sportback que salió a la venta un año después (2020). A mí la verdad que me gusta en cualquiera de sus dos formas, pero reconozco que la última ofrece una estética un poco más deportiva.

Las medidas de ambos son calcadas en la longitud y la anchura, pero en altura se disminuye un centímetro. Esta circunstancia unido a las formas de la zona posterior han permitido que el Audi e-tron Sportback cuente con una mejor aerodinámica, lo que repercute en aumentar la autonomía eléctrica entre 5 y 10 kilómetros, según versión.

Prueba Audi e-tron

Esa citada caída del techo se nota también en la altura disponible para los ocupantes de las plazas traseras, que se verá mermada ligeramente. De igual manera, la capacidad de maletero disminuye de los 600 litros de nuestro Audi e-tron de pruebas, a los 555 litros que ofrece el Sportback.

La última diferencia entre ambos tiene que ver con los precios. Partiendo de que ambas versiones del Audi e-tron cuentan con los mismos acabados (básico, Advanced, S line, Black Line) y los mismos motores (50, 55 y S), siempre deberemos pagar 2.300 euros más por el Sportback.

Prueba Audi e-tron

Prueba del Audi e-tron: los rivales

El Audi e-tron, independientemente de la carrocería escogida, ha encajado en el mercado en un hueco en el que sus rivales están por encima o por debajo, refiriéndonos al tamaño. Respecto a lo primero está el Tesla Model X, de una menor calidad de fabricación, pero más potente y con una mayor autonomía.

Más cortos que nuestro protagonista encontraremos a las otras marcas alemanas, con el recién llegado BMW iX3 o el Mercedes EQC, así como el Jaguar I-PACE, rival más claro del Sportback, o incluso el Ford Mustang Mach-E.

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